Un conocido me decía esta
mañana que lo único que hago es criticar, que no aporto soluciones, que no
colaboro en la resurrección de la manada. Y tiene razón. Me estoy haciendo
viejo a empujones, se me ha agriado la leche y no controlo las neuronas. Así
que hoy voy a portarme bien y a pensar en positivo. A ver, a ver…Soluciones,
titas, titas…
Nada. Estoy seco para esto
de la literatura creativa. Quizás leyendo un poco, se me ocurre algo…Veamos…¡Hombre,
mira tú qué cosas pasan! ¡Uno que encuentra trabajo!...La alcaldesa de Elche (PP) contrata como asesor al
ex chófer de un alcalde del PSOE, marido de una concejala del PSOE y ex asesor
(repite el colega) de la anterior corporación, también con el PSOE. Un adosado
al trono del que la susodicha rajó pública y convenientemente cuando su
predecesor en la alcaldía y actual diputado provincial (con una dedicación
exclusiva de setenta mil pavos al año), Alejandro Soler (PSOE otra vez), le
enchufó en el cargo… Espera, que no me aclaro, se me mezclan las siglas…Pues
no, he leído bien. Mandan huevos. Surrealismo público… Animalitos. Dios les
cría y ellos se juntan.
Cambio, de oca a oca y tiro
porque no tengo otra. Ésta es chula. Operación
Pokemon. El alcalde de Orense (PSOE), detenido por cohecho, prevaricación y
todo lo que signifique llevarse a la talega el dinero de los demás. Con él,
otro alcalde al calabozo. Este último, de Boqueixón, del PP. Y junto a ellos,
una docenita más de amigos de lo ajeno, la mayoría políticos variados y ex del
tema. Un popurrí en toda regla, miscelánea de mangantes, con más peligro que agacharse
en las duchas de una cárcel turca.
Con esto no se anima uno,
puñetas. No son mimbres con los que hacer un cesto. Pero que no se diga que no
le pongo ganas. Criticón, criticón, ahí dejo caer una peregrina idea. Desembarazarse
del enemigo, de la oligarquía política. Metafóricamente, abrirles en canal y
sacarles las entrañas. Más que nada porque estoy harto de aguantar su tiranía.
Oligarquía política. Los que
hinchan el papo diciendo que los culpables no son los políticos, que la crisis
es mundial, que sin dirigentes el país no funcionaría, que la presión de los
mercados es injusta, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que
las vacas dan leche, el gato dice miau y el perro guau. Macedonia de evidencias y mentiras vomitadas por
estos fulleros sacacuartos y su aparato propagandístico.
Oligarquía política. Chorizos
de años pasados, presentes y futuros. Ahí están, timándonos a cara descubierta,
traje, coche oficial, sueldo, dietas y complementos. Importa un carajo el
signo, el partido, la bandera, la raza, la religión, el sexo de los pollos y su trayectoria
en la democrática lucha por la libertad. Todos cortados por el mismo patrón. Y si
alguno hay con corazón y se ofende por mis palabras, que se desmarque de la
banda y se una a la masa de los pisoteados, que le hago un hueco junto a mí,
lejos de las hienas. Si no lo hace es porque participa del juego, le complace retozar
en la inmundicia y obtiene su beneficio en este estupro masivo.
¿Veis? Una solución. Librarse
de la oligarquía política. Porque con ella caería este sistema descompuesto que
han montado con la única intención de forrarse. Lo que pasa es que no sé cómo, la
guillotina está pasada de moda, no hay cárcel para tantos y, angelitos míos,
qué culpa tienen ellos, si los que les hemos puesto en el sitio somos nosotros.
¿O no? Mirad, mejor lo dejo, ejerzo de portera y me entretengo criticando. Oligarquía
política. Basura.