Estamos que nos salimos. Éxtasis total y absoluto. No se puede pedir más. Tenemos la oportunidad histórica de alcanzar una final de un mundial y, porque no, alzarnos con el triunfo. A mí, personalmente, ya no me quedan uñas por comer, me voy a dejar las manos en muñones. Me inyecto una sobredosis de fiebre por La Roja, y me atizo un viaje por el mundo de las ilusiones que consigue desconectarme de la realidad. Para que luego digan que el fútbol no es una droga. Te arrea unos colocones sublimes que potencian la energía y el optimismo, que estimulan los apetitos y excitan los instintos. Es un deporte manipulador de sentimientos, el mejor zagal para conducir un rebaño.
El fútbol me entretiene y me divierte, canaliza una buena parte de mis pasiones. Ya sé que es absurdo: millonarios en pantalón corto disputando el control y dominio de un balón, bajo el ojo escrutador de unos jueces, torpes y lerdos en la mayoría de las ocasiones. Es más un negocio dirigido por pseudo-mafiosos que otra cosa, ya que genera y mueve millones de forma opaca, con comisiones, transacciones, traspasos y contratos de muy dudosa legalidad. Pero qué quieren que diga: donde el corazón manda, la razón está de sobra.
Así pues, esperemos al miércoles, a ver si sale cara. Eso sí, hay algo que me repatea. El mundo pertenece a los políticos, que hacen y deshacen a capricho, conocimiento y voluntad, engordando su hacienda y bolsillo. Entonces, sobrados como están, que se paguen ellos el billete de sus bolsillos si quieren salir en la foto, que ya está bien de viajes y dietas suculentas a costa nuestra. Y si no tienen cash pues todo lo tienen invertido y/o escondido, que pidan un préstamo a Bancaja, el banco amigo (por lo menos de Jaume Matas), que les deja los cuartos a un 2,84% de interés. O que se queden en casa a sufrir como el resto. Digo yo.
Un sitio donde reflejar lo que piensas. Te invito a que compartas conmigo tu libertad.
Mostrando entradas con la etiqueta Seleccion española. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seleccion española. Mostrar todas las entradas
lunes, 12 de julio de 2010
jueves, 1 de julio de 2010
Dame fútbol y dime tonto
¡Qué contento estoy! Parezco el Macario, el muñeco de la boina y los pelos gordos, negros y tiesos como escarpias que le jalonaban las piernas. Y no lo digo por lo rústico del personaje ni por lo salido que estaba, que ya podría ser, ya. Lo digo por que de verdad soy feliz, el sol brilla en el horizonte y todo es maravilloso y bello. Me he vuelto idiota y sueño sólo con que La Roja, gane el mundial y nos conduzca al éxtasis, al gozo sublime de sabernos los mejores del mundo en esto del fútbol.
¿Qué más da que la cosa esté tan mal? Para eso están los goles de la selección. El sistema está agotado, por no decir destruido; ha vomitado toda su debilidad dejando en cueros a todos los que lo sustentamos. De seguir así, comer pasará de ser una necesidad básica a convertirse en una odisea imposible. Pero no pasa nada, un gol de Villa equivale a un menú de tres platos con pan, copa y puro, nos engorda más que un cochinillo al horno.
¿Para qué quieres trabajar? Te pegas a la tele, te lees los diarios o escuchas la radio, y parece que vivamos en el Paraíso, sin serpientes que nos tienten. Trabajo para usted hoy no tengo, pero, ¿vio el partido de España? ¡Qué tiemblen argentinos y brasileños! Ganamos seguro.
¿Qué no entiendes el absurdo discurso político que te venden para entretenerte? No tienes que pensar. Dedícate a babear delante de tu televisor mientras yo te la sigo clavando hasta la médula. Ya me encargo de solucionar el lío. Tú, al fútbol, que lo de gobernar no es cosa tuya: eso déjanoslo a nosotros, que sabemos un puñado del asunto. No te preocupes por nada, que ya te hemos hecho la cama y construido el ataúd.
Argentina escondió una dictadura asesina en el 78. Hoy el mundo camufla al son de insoportables vuvuzelas su agonía y nuestra desesperación. Dame fútbol y llámame tonto.
¿Qué más da que la cosa esté tan mal? Para eso están los goles de la selección. El sistema está agotado, por no decir destruido; ha vomitado toda su debilidad dejando en cueros a todos los que lo sustentamos. De seguir así, comer pasará de ser una necesidad básica a convertirse en una odisea imposible. Pero no pasa nada, un gol de Villa equivale a un menú de tres platos con pan, copa y puro, nos engorda más que un cochinillo al horno.
¿Para qué quieres trabajar? Te pegas a la tele, te lees los diarios o escuchas la radio, y parece que vivamos en el Paraíso, sin serpientes que nos tienten. Trabajo para usted hoy no tengo, pero, ¿vio el partido de España? ¡Qué tiemblen argentinos y brasileños! Ganamos seguro.
¿Qué no entiendes el absurdo discurso político que te venden para entretenerte? No tienes que pensar. Dedícate a babear delante de tu televisor mientras yo te la sigo clavando hasta la médula. Ya me encargo de solucionar el lío. Tú, al fútbol, que lo de gobernar no es cosa tuya: eso déjanoslo a nosotros, que sabemos un puñado del asunto. No te preocupes por nada, que ya te hemos hecho la cama y construido el ataúd.
Argentina escondió una dictadura asesina en el 78. Hoy el mundo camufla al son de insoportables vuvuzelas su agonía y nuestra desesperación. Dame fútbol y llámame tonto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)