Un camarada convocante me ha dado un pasquín, panfleto o como se llame el papel en cuestión. El 29 de marzo ¡No se fabrica!, ¡No se consume!, ¡No se vende! Como persona consumidora, haz huelga, planifica tus compras, no repostes en las gasolineras y no consumas en tiendas y bares (me gustaría ver dónde se calentarán el bocado algunos piqueteros, que el botellón está prohibido y los termos de Soberano quedan muy cutres). Como usuario de los servicios públicos haz huelga. No lleves al colegio a los niños, no hagas gestiones en las administraciones ni viajes en transportes públicos. Saca el coche y contamina.
De eso de ir al médico, ni se te ocurra; si te abres la cabeza, te coses tú la brecha, exagerado, que no es para tanto, y para el resto de urgencias, paracetamol y mucha agua. En el caso de que se te queme la casa, no llames a los bomberos, mea directo a la base de las llamas, que suele funcionar. Si tu tía la ha palmado, al entierro te llevas tú la pala, que ya podría haberse muerto otro día la puñetera. Y si te atracan, no cuentes con la policía, que ésta estará ocupada en otros menesteres, como en proteger a los insolidarios que acudan a trabajar, ratas inmundas que colaboran con la derecha fascista y opresora. En un gulag habría que encerrarlos a todos. Arriba parias de la tierra, en pie famélica legión,…creo que me ha poseído Stalin…
Bueno, continúo con la octavilla, literatura de la buena. Si estás en el paro, eres pensionista, estudiante o no trabajas (vamos, dos tercios de la población, y si le sumas los liberados, casi que alcanzan los cuatro quintos), acude a los piquetes informativos a currar, que los escasos cuatro liberados que hay por ahí no dan abasto, los pobres… Eso está bien. Hay que nutrir de canguros los piquetes. De esta forma, a ti, desgraciado afrancesado que quieres trabajar y traicionas a tu patria (cualquiera de las diecisiete que hay), tu sindicato amigo te lo pone fácil. En vez de llevar a tus hijos al colegio, los dejas en un piquete que esté petado de abuelos y jóvenes, y tú te vas al curro. Seguro que los camaradas les educarán en lucha callejera y resistencia urbana, y ni comida ni bebida les ha de faltar.
Dice también el convocante que sabe que no es fácil, que la empresa presiona y amenaza, pero que merece la pena que inviertas un día de salario en la lucha por tus derechos. Se siente pero perderás pasta por una buena causa, salvo si eres liberado sindical, estudiante, jubilado, parado o no trabajas (digo yo que si quitamos los estudiantes y los jubilados, en muchos casos lo otro es lo mismo o parecido). Que no te lo cuenten, toma la calle. Andando o en bici. Pero tómala. Y si ves que el comercio cierra, es porque se une a la huelga, no porque el tendero tenga miedo a que le revienten los escaparates.
Recuerda. La huelga es un derecho constitucional pre-va-len-te sobre el resto de los derechos constitucionales de esta gran España constitucional…Mira que la chorrada de las prevalencias tiene delito…Pero bueno, a lo que estamos, no te disperses, Tomás, que te lías y luego te llaman facha...Pienso pues, invadido mi ánimo por el espíritu de la internacional, que esto sólo lo arregla una revolución socialista. Llevamos tanto tiempo, cuatro largos meses, bajo el yugo de la dictadura, que no se puede soportar más la situación. Menos mal que los españoles, pobre e inculta masa de borregos, contamos con Méndez, Toxo y el gran Alfredo, si no qué cruel destino nos esperaría, huérfanos de su sabiduría. En honor a ellos y como tributo el 29 de marzo le prendo fuego a tres contenedores y así, de paso, se me pasa la furia, fijo que sí. Resumiendo. Participa en una huelga general provocada por la pasada juerga general. Que durante una temporada no nos ha faltado de ná. Sobre todo a algunos que yo me sé y que ahora se rasgan las vestiduras.
Un sitio donde reflejar lo que piensas. Te invito a que compartas conmigo tu libertad.
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martes, 27 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
El 29 de marzo, a las mariscadas
UGT y CC OO convocan a las barricadas el 29 de marzo y les puede salir el tiro por la culata. Tal ha sido su actitud mientras se cocía el desastre que muchos españoles piensan que los dos de Yellowstone han encontrado en la reforma laboral una excusa para detener el hachazo en las subvenciones y los privilegios que se les viene encima y que les va a dejar temblando. Los mismos españoles que te dicen que todo es fruto de mariscadas pasadas y el deseo de unos sindicalistas de matacagar de no perderse las futuras, que creen que Méndez y Toxo se someten a la voz del amo Alfredo y ejecutan pasos de baile para el que tan ricamente les alimentó los últimos años, o que consideran que lo único que pretenden los dos gemelos es justificarse y asirse a la poltrona para seguir medrando, camuflando en arrebatos la vergüenza de su proceder.
Hay muchos sufridores en esta España que están hartos de los sindicatos durmientes, que consideran que ya no representan a nadie, salvo a su propio culo, y a los que molesta, y mucho, tener que mantenerlos con dinero público. Gente que no confía en la voluntad de los que ya les han traicionado y que, aun estando totalmente en contra de la canalla reforma laboral, no se puede alinear con los que por hechos y deshechos se pasaron al enemigo vendiendo a los trabajadores.
Menos mal que en esta fiesta fúnebre no todos los sindicatos son iguales, que algunos hay que no van a participar en la pantomima del 29 de marzo, que no comulgan con los compromisos políticos de UGT y CC OO con el PSOE y que están agotando todos los canales posibles de negociación. Como por ejemplo CSI-F. A pesar de estar en contra de la reforma laboral por la pérdida de derechos que supone para los trabajadores, CSI-F no secunda esta convocatoria de huelga por considerarla inoportuna, al no haberse cerrado aún las puertas abiertas en su trámite parlamentario. En vez de optar por el pataleo sindical, CSI-F está presentando a los Grupos Parlamentarios propuestas para mejorar el texto y, como sindicato más representativo, adoptará los acuerdos oportunos de movilización en defensa de los intereses laborales de los trabajadores sin dejarse influir por los calendarios políticos.
Hay que agotar todas las vías posibles antes de lanzarse a las mariscadas (perdón, barricadas, es que no rijo yo mucho…). La reforma laboral se modificará, si se modifica, en una mesa de trabajo y no con los generales desayunando en el Villa Magna mientras lanzan a sus tropas a la batalla. Sindicatos como CSI-F apuestan por la lógica y el trabajo, pero a otros sólo les quedan las ganas de conservar sueldo y posición. Estos últimos son, casualmente, sindicatos de clase. Pero, ¿de qué clase?...
Hay muchos sufridores en esta España que están hartos de los sindicatos durmientes, que consideran que ya no representan a nadie, salvo a su propio culo, y a los que molesta, y mucho, tener que mantenerlos con dinero público. Gente que no confía en la voluntad de los que ya les han traicionado y que, aun estando totalmente en contra de la canalla reforma laboral, no se puede alinear con los que por hechos y deshechos se pasaron al enemigo vendiendo a los trabajadores.
Menos mal que en esta fiesta fúnebre no todos los sindicatos son iguales, que algunos hay que no van a participar en la pantomima del 29 de marzo, que no comulgan con los compromisos políticos de UGT y CC OO con el PSOE y que están agotando todos los canales posibles de negociación. Como por ejemplo CSI-F. A pesar de estar en contra de la reforma laboral por la pérdida de derechos que supone para los trabajadores, CSI-F no secunda esta convocatoria de huelga por considerarla inoportuna, al no haberse cerrado aún las puertas abiertas en su trámite parlamentario. En vez de optar por el pataleo sindical, CSI-F está presentando a los Grupos Parlamentarios propuestas para mejorar el texto y, como sindicato más representativo, adoptará los acuerdos oportunos de movilización en defensa de los intereses laborales de los trabajadores sin dejarse influir por los calendarios políticos.
Hay que agotar todas las vías posibles antes de lanzarse a las mariscadas (perdón, barricadas, es que no rijo yo mucho…). La reforma laboral se modificará, si se modifica, en una mesa de trabajo y no con los generales desayunando en el Villa Magna mientras lanzan a sus tropas a la batalla. Sindicatos como CSI-F apuestan por la lógica y el trabajo, pero a otros sólo les quedan las ganas de conservar sueldo y posición. Estos últimos son, casualmente, sindicatos de clase. Pero, ¿de qué clase?...
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