Hoy he mantenido una conversación con un chaval de bachillerato, un buen tipo, sincero y claro. Miguelón me espetaba diciéndome que todos los de mi generación somos iguales, que vamos con la misma canción. Yo le he mirado y le he contestado lo que pensaba. Le he dicho que no valen una mierda, que no tienen sangre, que no les importa nada en la vida salvo lo que pueda divertirles, que con esa actitud carecen de futuro. Él se ha reído con ganas y me ha preguntado sobre quién es el culpable de eso, quién es el responsable de que su generación haya decidido dejarse dominar sin luchar. Hinchado de razones me inquiría sobre qué podían conseguir si se rebelaban, si optaban por decir basta. Me ha mirado y me ha preguntado qué lograría yo si me levantara contra los que adulteran la democracia, qué es lo que busco. Y me ha retado a que, si tanto criticamos y tanto nos enojamos, iniciemos nosotros el cambio que la sociedad necesita.
¿Qué le podía contestar? Le he reconocido que uno no se lanza a una revolución por cobardía, por el miedo a que lo que arrastra, a que los hijos sufran. Es entonces cuando le he dado la solución. Tienen que ser ellos, los hijos, los que nos arranquen del conformismo, los que reclamen el derecho a la igualdad de oportunidades, los que exijan el reparto justo de la riqueza, los que se opongan al manipulador, al corrupto y al embustero expulsándoles del control, los que acosen y derriben al especulador. En ese instante, cuando los acobardados veamos que ellos no temen sufrir, nosotros reaccionaremos y caminaremos a su lado.
Hasta ese momento seguiremos escondidos detrás de ellos, usándoles como escudo y excusa con la que justificar nuestra indignidad. Necesitamos que enciendan la mecha y quizás estallaremos. O quizás sólo seamos pólvora mojada, quizás ya nos hayamos rendido.
Un sitio donde reflejar lo que piensas. Te invito a que compartas conmigo tu libertad.
martes, 12 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
¿Quién le escribe los discursos?
Yo, que no debo estar bien de la cabeza, no consigo evitar leer siempre entre líneas, buscar dentro de las palabras los sentidos ocultos. Manías que tiene uno, ya ves. Y hoy, por el lunes, me tropiezo en la prensa con la inefable ración de mitin dominguero que en los periódicos alterna con el fútbol y/o demás deportes. Unos y otros escupiéndose lindezas, vendiendo su producto, cómprame el género que el de enfrente lo trae podrido. Lo habitual, vamos.
Pero hete aquí que leo algo que me llama la atención y que me hace pensar, que a veces pienso y todo, en que si el que lo ha dejado caer era consciente de lo que decía o, simplemente, constituía una nueva torpeza de las que acostumbra: "El PP no ha estado a la altura de las circunstancias. Prefirió que el Gobierno cayera a echar una mano para que España fuera fuerte"
Un señor en vaqueros, que dice ser, y su nómina así lo demuestra, el actual presidente del Gobierno, se descuelga reconociendo que desde hace algún tiempo ni él ni su gabinete pintan un carajo en esto de dirigir un país. Porque digo yo, es lo que manifiesta el de la ceja al afirmar que el PP prefirió el derrumbe de su gobierno en vez de ayudar. Ahora bien, yo no me he enterado de la fecha en que dimitieron él y la banda. Entonces, y ya que estamos, en lugar de empezar con la representación y bajar a la arena a pasear sus vergüenzas, no estaría de más que comunicase desde cuándo las decisiones ya no se toman en España, desde cuándo le quitaron los bártulos del poder, desde cuándo no es más que una figura decorativa, horroroso recuerdo de una comunión, desde cuándo no pinta nada de nada y desde cuándo le dijeron que se pegara el dos. Porque amigo, para dar este cante hay que ser o muy torpe o muy listo, y el del talante sin talento tiene seis doctorados en meter la pata.
En el fondo, y en la forma, no hace más que confirmar lo que ya se sabe hace meses, que los socios les han apartado por inútiles e incompetentes, que ya no se firma un papel sin la supervisión europea, que han convertido España en un despojo inservible. Rogaría, pues, al ilustre sabio Zapatero y a los suyos que permitiesen que éste su cansado servidor mostrase su asombro, pasmo y estupefacción y que respondiera involuntariamente a su majestuosa declaración con un váyanse ya de una vez a la era a por trigo, al fondo del mar a buscar las llaves o sencillamente a coser adornos con puntillas para la manga de las togas (lo que se entiende por hacer puñetas), que ya está bien de aguantarles las estupideces.
¡Ah, por cierto! Mejor es para usted y su camarilla que la frase de Azaña que usó en su exhibición mitinera, "España es un país de sorpresas y de reacciones inesperadas", no se aplique en este país dormido y sin sangre que no respira por no verse en la ruina. Suerte tienen los hipócritas, los embusteros y los manipuladores como usted de que los españoles estemos tan ocupados y preocupados en la supervivencia que ni tiempo ni energía para reaccionar nos quedan. Mucha suerte.
Pero hete aquí que leo algo que me llama la atención y que me hace pensar, que a veces pienso y todo, en que si el que lo ha dejado caer era consciente de lo que decía o, simplemente, constituía una nueva torpeza de las que acostumbra: "El PP no ha estado a la altura de las circunstancias. Prefirió que el Gobierno cayera a echar una mano para que España fuera fuerte"
Un señor en vaqueros, que dice ser, y su nómina así lo demuestra, el actual presidente del Gobierno, se descuelga reconociendo que desde hace algún tiempo ni él ni su gabinete pintan un carajo en esto de dirigir un país. Porque digo yo, es lo que manifiesta el de la ceja al afirmar que el PP prefirió el derrumbe de su gobierno en vez de ayudar. Ahora bien, yo no me he enterado de la fecha en que dimitieron él y la banda. Entonces, y ya que estamos, en lugar de empezar con la representación y bajar a la arena a pasear sus vergüenzas, no estaría de más que comunicase desde cuándo las decisiones ya no se toman en España, desde cuándo le quitaron los bártulos del poder, desde cuándo no es más que una figura decorativa, horroroso recuerdo de una comunión, desde cuándo no pinta nada de nada y desde cuándo le dijeron que se pegara el dos. Porque amigo, para dar este cante hay que ser o muy torpe o muy listo, y el del talante sin talento tiene seis doctorados en meter la pata.
En el fondo, y en la forma, no hace más que confirmar lo que ya se sabe hace meses, que los socios les han apartado por inútiles e incompetentes, que ya no se firma un papel sin la supervisión europea, que han convertido España en un despojo inservible. Rogaría, pues, al ilustre sabio Zapatero y a los suyos que permitiesen que éste su cansado servidor mostrase su asombro, pasmo y estupefacción y que respondiera involuntariamente a su majestuosa declaración con un váyanse ya de una vez a la era a por trigo, al fondo del mar a buscar las llaves o sencillamente a coser adornos con puntillas para la manga de las togas (lo que se entiende por hacer puñetas), que ya está bien de aguantarles las estupideces.
¡Ah, por cierto! Mejor es para usted y su camarilla que la frase de Azaña que usó en su exhibición mitinera, "España es un país de sorpresas y de reacciones inesperadas", no se aplique en este país dormido y sin sangre que no respira por no verse en la ruina. Suerte tienen los hipócritas, los embusteros y los manipuladores como usted de que los españoles estemos tan ocupados y preocupados en la supervivencia que ni tiempo ni energía para reaccionar nos quedan. Mucha suerte.
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viernes, 8 de abril de 2011
Error de padre
Los padres somos muy torpes en infinidad de ocasiones. Vertemos sobre nuestros hijos nuestras frustraciones y nuestro cansancio, hartos de pelear por la vida y por la suerte. Ellos, inocentes sujetos a merced de nuestras decisiones, no entienden, no comprenden que el mundo en el que viven ha perdido el sentido, que todos sin excepción estamos en manos ajenas que manipulan y dirigen el destino común. Ni falta que les hace, no es lo que les toca, ellos deben recoger lo bueno, mucho o poco, que les podamos ofrecer y disfrutar de esos pequeños momentos que constituyen el mundo feliz en el que quieren y merecen, por qué no, crecer. Sin embargo nos equivocamos, deseamos que sean distintos a nosotros, que aprendan a sufrir y a competir, que el objetivo que se marquen sea el triunfo sobre todos y sobre todo. Y ese el error. Les estamos robando la infancia, les exigimos que corrijan la impotencia propia, les obligamos a escalar cumbres que nosotros ni tan siquiera aspirábamos a alcanzar con su edad. Estar encima de ellos, someterles a actividades agotadoras, disciplinas que confunden el deseo propio con la capacidad de los hijos.
Quiero aprovechar esta tribuna para ser sincero, quizás para disculparme con la persona a la que más quiero y querré en mi vida. Cuando nació y la vi, cuando me la pusieron en los brazos, me enamoré de ella. Supe en ese momento que María iba a ser la que controlara mi corazón y mis sentidos para siempre. Nada tan frágil ni tan hermoso había en el mundo, con esas almendras que me miraban y suplicaban calor, con ese llanto que repito las noches en las que soñar entretiene mi espíritu. La quise en ese momento, hincó su mirada en mi corazón y desde entonces respiro por ella.
Últimamente no estoy siendo justo, interpretando la justicia como aquello que los padres deseamos para los hijos. Si ella falla, el que yerra soy yo, si ella enferma, el que pena soy yo, si ella llora, las lágrimas son mías. El mundo de mierda en el que peleamos por sobrevivir roba lo más valioso que tenemos, se apodera de ello y nos fuerza a transformarlo en imágenes falsas, en deseos sin cumplir. Peleamos tanto por traer pan y seguridad que nos olvidamos de que el motor de nuestra vida está allí, buscándonos, reclamando nuestra atención, luciéndose para que nos sintamos orgullosos. Maldito orgullo es el que no ve más allá, el que intenta moldear a los que son tan distintos a nosotros, llevándoles a sufrir por parecerse, por no defraudar, por no fallarnos.
No somos ni justos ni dignos. Yo no lo he sido. En mi lucha por el bienestar he olvidado lo importante, lo fundamental, he olvidado que lo único que realmente vale en la vida es ella, es mi María, es su mirada, es su sonrisa, es una caricia o un beso suyo. Los hijos quieren de verdad, perdonan cualquier cosa, te miran y remiran hasta que encuentran tus ojos. Y, en ocasiones, en muchas ocasiones, los padres, yo el primero, somos tan burros que no nos percatamos de lo que necesitan. Mi María sabe muy bien lo que digo, pues tanto es lo que le pido…
Nadie soy para dar clases sobre cómo educar a los hijos ni lo pretendo. Creo, simplemente creo, que vamos por un camino que sólo conduce a romperles el corazón, olvidando que sin ellos no somos nada. Tendríamos que aprender a pedirles perdón, deberíamos, seguro, permitir que ellos nos condujeran a la felicidad. Yo, por mi parte, estoy en ello, voy a intentar que mi María sea libre, que elija su destino y que desarrolle totalmente su personalidad. Siento que es lo mejor que hoy en día puedo ofrecerle. ¿Tú qué piensas?
Quiero aprovechar esta tribuna para ser sincero, quizás para disculparme con la persona a la que más quiero y querré en mi vida. Cuando nació y la vi, cuando me la pusieron en los brazos, me enamoré de ella. Supe en ese momento que María iba a ser la que controlara mi corazón y mis sentidos para siempre. Nada tan frágil ni tan hermoso había en el mundo, con esas almendras que me miraban y suplicaban calor, con ese llanto que repito las noches en las que soñar entretiene mi espíritu. La quise en ese momento, hincó su mirada en mi corazón y desde entonces respiro por ella.
Últimamente no estoy siendo justo, interpretando la justicia como aquello que los padres deseamos para los hijos. Si ella falla, el que yerra soy yo, si ella enferma, el que pena soy yo, si ella llora, las lágrimas son mías. El mundo de mierda en el que peleamos por sobrevivir roba lo más valioso que tenemos, se apodera de ello y nos fuerza a transformarlo en imágenes falsas, en deseos sin cumplir. Peleamos tanto por traer pan y seguridad que nos olvidamos de que el motor de nuestra vida está allí, buscándonos, reclamando nuestra atención, luciéndose para que nos sintamos orgullosos. Maldito orgullo es el que no ve más allá, el que intenta moldear a los que son tan distintos a nosotros, llevándoles a sufrir por parecerse, por no defraudar, por no fallarnos.
No somos ni justos ni dignos. Yo no lo he sido. En mi lucha por el bienestar he olvidado lo importante, lo fundamental, he olvidado que lo único que realmente vale en la vida es ella, es mi María, es su mirada, es su sonrisa, es una caricia o un beso suyo. Los hijos quieren de verdad, perdonan cualquier cosa, te miran y remiran hasta que encuentran tus ojos. Y, en ocasiones, en muchas ocasiones, los padres, yo el primero, somos tan burros que no nos percatamos de lo que necesitan. Mi María sabe muy bien lo que digo, pues tanto es lo que le pido…
Nadie soy para dar clases sobre cómo educar a los hijos ni lo pretendo. Creo, simplemente creo, que vamos por un camino que sólo conduce a romperles el corazón, olvidando que sin ellos no somos nada. Tendríamos que aprender a pedirles perdón, deberíamos, seguro, permitir que ellos nos condujeran a la felicidad. Yo, por mi parte, estoy en ello, voy a intentar que mi María sea libre, que elija su destino y que desarrolle totalmente su personalidad. Siento que es lo mejor que hoy en día puedo ofrecerle. ¿Tú qué piensas?
miércoles, 6 de abril de 2011
Estrasburgo se sube el sueldo
Predicando con el ejemplo. Los eurodiputados rechazan en una votación una serie de enmiendas de los grupos de la izquierda que proponían congelar los salarios y reducir los vuelos en primera clase. A quién se le ocurre la peregrina idea de que sus señorías europeas acepten no subirse los sueldos y renuncien a limitar los viajes en primera clase, por Dios. Cuatro colgados de la Izquierda Unitaria Europea y de los Verdes (ningún español entre ellos, como es lógico) lo plantean y el resto despierta de su siesta, pliega periódicos y revistas abandona un rato la consola y comienza a descojonarse. Bastante es que, en un titánico esfuerzo, sólo incrementen el presupuesto un 2,3 % con respecto al período anterior, teniendo en cuenta el precio al que se han puesto los cubatas en los aviones.
Qué más da que los ciudadanos de la Unión sufran congelaciones y reducciones en sus salarios y pensiones. Los inquilinos del Parlamento Europeo no están dispuestos a perder un solo euro de lo que cobran por realizar vaya usted a saber qué faena, y ni mucho menos desplazarse mezclados con la plebe ignorante y miserable. El próximo año, el PE contará con 1.725 millones de euros de presupuesto; una austera cantidad con la que estos esforzados y esforzadas se verán obligados a sobrevivir, desarrollando un impresionante y fructífero trabajo jamás considerado y mínimamente remunerado. Doce mil euros al mes dan para muy poco, apenas para comer, tienen que hurgar penosamente entre las basuras, vivir en la indigencia.
Además, qué es eso de que los vuelos que duren menos de cuatro horas sean en turista, para ahorrar. A ver si sólo van a poder disfrutar del avión los griegos y los rumanos, que los demás no tienen la culpa de que estos desgraciados vengan de tan lejos. O todos moros o todos cristianos.
Me entran arcadas sólo con leer la noticia. La casta política en su esplendor, luciendo su apestosa humanidad y desafiando a la paciencia y a la razón. Esperpentos prescindibles, sobrantes del sistema a los que hay que mantener sí o sí, sin el derecho a la objeción. Sinvergüenzas e impresentables que desconocen el significado de términos como dignidad, solidaridad y justicia. Políticos sin alma que se recochinean y te dicen que, aprobando este atraco, el PE "ha dado muestras de responsabilidad presupuestaria y de autocontención".
Estrasburgo es un buen sitio donde comenzar a eliminar gastos inútiles…
Qué más da que los ciudadanos de la Unión sufran congelaciones y reducciones en sus salarios y pensiones. Los inquilinos del Parlamento Europeo no están dispuestos a perder un solo euro de lo que cobran por realizar vaya usted a saber qué faena, y ni mucho menos desplazarse mezclados con la plebe ignorante y miserable. El próximo año, el PE contará con 1.725 millones de euros de presupuesto; una austera cantidad con la que estos esforzados y esforzadas se verán obligados a sobrevivir, desarrollando un impresionante y fructífero trabajo jamás considerado y mínimamente remunerado. Doce mil euros al mes dan para muy poco, apenas para comer, tienen que hurgar penosamente entre las basuras, vivir en la indigencia.
Además, qué es eso de que los vuelos que duren menos de cuatro horas sean en turista, para ahorrar. A ver si sólo van a poder disfrutar del avión los griegos y los rumanos, que los demás no tienen la culpa de que estos desgraciados vengan de tan lejos. O todos moros o todos cristianos.
Me entran arcadas sólo con leer la noticia. La casta política en su esplendor, luciendo su apestosa humanidad y desafiando a la paciencia y a la razón. Esperpentos prescindibles, sobrantes del sistema a los que hay que mantener sí o sí, sin el derecho a la objeción. Sinvergüenzas e impresentables que desconocen el significado de términos como dignidad, solidaridad y justicia. Políticos sin alma que se recochinean y te dicen que, aprobando este atraco, el PE "ha dado muestras de responsabilidad presupuestaria y de autocontención".
Estrasburgo es un buen sitio donde comenzar a eliminar gastos inútiles…
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martes, 5 de abril de 2011
Los medios y la revolución en occidente
¿Existe ya una incipiente revolución social en los países desarrollados? ¿Hay movimientos populares que no adquieren la trascendencia pública que realmente les corresponde? Y si es así, si no sabemos lo que ocurre, ¿quién tiene la culpa de esta opacidad? El poder es controlador y manipulador, dirige la opinión hacia donde le conviene, manejando la información por el camino que más interesa a su negocio. La sumisión de los medios informativos a los agentes políticos y financieros dominantes es obvia. La comunicación libre de los sucesos no conviene, es imperativo para el despótico supervisor domeñarla para subyugar de esta forma la voluntad de los gobernados.
Nos llega lo que quieren que nos llegue, todo viene masticado por fauces pétreas que trituran lo desdeñable a su provecho, haciendo añicos la realidad de las cosas. Los de arriba, sentados sobre la mentira política y la especulación económica, temen que los pueblos reconquisten la soberanía que les pertenece y no ejercen, ya que ellos se la arrebataron hace tiempo usando las armas que el sistema entrega siempre al que ostenta el mando. Y para evitar que los pequeños temblores se tornen en un violento seísmo, recurren a oscurecer y ocultar la veracidad de los sucesos interviniendo directamente en el mensaje, construyéndolo al propio antojo.
El equilibrio institucional es imprescindible para el rico y el poderoso. La siembra descontrolada de dudas sobre la recuperación económica de un Estado supondría la mengua inmediata de sus beneficios y el debilitamiento de su posición. Si las naciones fueran ciertamente conscientes de que quienes gobiernan sus vidas son los mismos que les condujeron con premeditación a la crisis, y actuasen influenciadas en el instinto primario de sobrevivir, los que mueven los hilos perderían privilegios, bienes y libertad, y pagarían justamente por el incuantificable daño ocasionado. Pero eso los rectores públicos no lo pueden permitir, la democracia malparida que protege e, incluso, legisla este inhumano comportamiento se desmoronaría, dando paso a un sistema desconocido, a una regeneración social y económica que les apartaría, juzgaría y, sin dudarlo, les condenaría. Y ahí es donde entra en juego la comunicación sesgada, la emisión guiada de los hechos, la información adulterada y el escrito espurio.
Éste es su miedo, África es la amenaza al poder, el contagio hacia occidente es real, pueden los pueblos soberanos retomar el control y pedir explicaciones, exigir responsabilidades y ajustar las cuentas. Para que ello se produzca se tienen que dar a conocer los movimientos populares de Inglaterra y Alemania o el creciente descontento en los Estados Unidos, hay que seguir con detalle la lucha de Islandia contra el usurpador y el ladrón y aprender de su valor, hay que desenmascarar a los incapaces y a los corruptos. Los medios tienen que limitarse a observar y dibujar la vida tal y como es, con independencia y valentía, sin adornarla al dictamen externo. Aunque no sea políticamente correcto ni económicamente rentable. Ahora, más que nunca, es necesario saber la verdad, es la libertad lo que está en juego.
Nos llega lo que quieren que nos llegue, todo viene masticado por fauces pétreas que trituran lo desdeñable a su provecho, haciendo añicos la realidad de las cosas. Los de arriba, sentados sobre la mentira política y la especulación económica, temen que los pueblos reconquisten la soberanía que les pertenece y no ejercen, ya que ellos se la arrebataron hace tiempo usando las armas que el sistema entrega siempre al que ostenta el mando. Y para evitar que los pequeños temblores se tornen en un violento seísmo, recurren a oscurecer y ocultar la veracidad de los sucesos interviniendo directamente en el mensaje, construyéndolo al propio antojo.
El equilibrio institucional es imprescindible para el rico y el poderoso. La siembra descontrolada de dudas sobre la recuperación económica de un Estado supondría la mengua inmediata de sus beneficios y el debilitamiento de su posición. Si las naciones fueran ciertamente conscientes de que quienes gobiernan sus vidas son los mismos que les condujeron con premeditación a la crisis, y actuasen influenciadas en el instinto primario de sobrevivir, los que mueven los hilos perderían privilegios, bienes y libertad, y pagarían justamente por el incuantificable daño ocasionado. Pero eso los rectores públicos no lo pueden permitir, la democracia malparida que protege e, incluso, legisla este inhumano comportamiento se desmoronaría, dando paso a un sistema desconocido, a una regeneración social y económica que les apartaría, juzgaría y, sin dudarlo, les condenaría. Y ahí es donde entra en juego la comunicación sesgada, la emisión guiada de los hechos, la información adulterada y el escrito espurio.
Éste es su miedo, África es la amenaza al poder, el contagio hacia occidente es real, pueden los pueblos soberanos retomar el control y pedir explicaciones, exigir responsabilidades y ajustar las cuentas. Para que ello se produzca se tienen que dar a conocer los movimientos populares de Inglaterra y Alemania o el creciente descontento en los Estados Unidos, hay que seguir con detalle la lucha de Islandia contra el usurpador y el ladrón y aprender de su valor, hay que desenmascarar a los incapaces y a los corruptos. Los medios tienen que limitarse a observar y dibujar la vida tal y como es, con independencia y valentía, sin adornarla al dictamen externo. Aunque no sea políticamente correcto ni económicamente rentable. Ahora, más que nunca, es necesario saber la verdad, es la libertad lo que está en juego.
lunes, 4 de abril de 2011
El que tiene boca...
Otro que está más guapo callado. El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, augura que en el mes de marzo "se ha creado empleo". Y lo defiende explicando que tradicionalmente marzo es un mes de transición en el que el desempleo evoluciona de forma variable, en función de la fecha de la Semana Santa. Y dado que ésta cae en abril, “ marzo será un mes en el que se cree empleo, por supuesto".
Si es que no dan una, exhiben torpeza hasta el punto de que uno piensa si no lo harán adrede, para entretener al personal con chanzas y chirigotas varias, porque mayor ineptitud se me antoja imposible en el ser humano. Se les calienta el bocado en un mitin y como algo hay que decir, aprovechando que pasaban por ahí, sueltan lo del paro, que lo saben de buenas fuentes, y la plebe contenta y feliz.
Bueno, pues según parece el oráculo ha fallado y el paro sigue subiendo y marca en marzo un nuevo récord histórico, situándose este mes en 4,33 millones de personas demandando empleo, un 0,8 % más que en febrero. El peor dato para un mes de marzo de la historia. Pero no pasa nada, que conejos en la chistera hay para todos los gustos, como la justificación del secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granado; “hay más gente trabajando y más gente buscando empleo”. De lujo. Ahora bien, no es el único con megáfono en el circo. La secretaria de Estado de Empleo, Mari luz Rodríguez admite, tras estrujarse seriamente las neuronas, que “siempre que sube el paro, es un mal dato”. Esto es un sueldo bien pagado ya que, desde la teoría de la relatividad, nunca una conclusión había sido tan difícil de obtener. Que descanse la pobre, que estará agotada tras el esfuerzo.
Creo que el hecho de que Zapatero se vaya sería positivo si y solo si se produjesen paralelos otros dos sucesos. El primero, que en su marcha no partiese solo, que le acompañasen los demás miembros de la banda. Y el segundo tiene que ver con los tiempos; si tenemos que aguantar a éstos un año, cuando queramos reaccionar no nos quedará ni sangre. Urge ponerles de patitas en la calle tal que ya, que estamos en el umbral del no retorno. Claro, que todo esto es sólo una opinión.
Si es que no dan una, exhiben torpeza hasta el punto de que uno piensa si no lo harán adrede, para entretener al personal con chanzas y chirigotas varias, porque mayor ineptitud se me antoja imposible en el ser humano. Se les calienta el bocado en un mitin y como algo hay que decir, aprovechando que pasaban por ahí, sueltan lo del paro, que lo saben de buenas fuentes, y la plebe contenta y feliz.
Bueno, pues según parece el oráculo ha fallado y el paro sigue subiendo y marca en marzo un nuevo récord histórico, situándose este mes en 4,33 millones de personas demandando empleo, un 0,8 % más que en febrero. El peor dato para un mes de marzo de la historia. Pero no pasa nada, que conejos en la chistera hay para todos los gustos, como la justificación del secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granado; “hay más gente trabajando y más gente buscando empleo”. De lujo. Ahora bien, no es el único con megáfono en el circo. La secretaria de Estado de Empleo, Mari luz Rodríguez admite, tras estrujarse seriamente las neuronas, que “siempre que sube el paro, es un mal dato”. Esto es un sueldo bien pagado ya que, desde la teoría de la relatividad, nunca una conclusión había sido tan difícil de obtener. Que descanse la pobre, que estará agotada tras el esfuerzo.
Creo que el hecho de que Zapatero se vaya sería positivo si y solo si se produjesen paralelos otros dos sucesos. El primero, que en su marcha no partiese solo, que le acompañasen los demás miembros de la banda. Y el segundo tiene que ver con los tiempos; si tenemos que aguantar a éstos un año, cuando queramos reaccionar no nos quedará ni sangre. Urge ponerles de patitas en la calle tal que ya, que estamos en el umbral del no retorno. Claro, que todo esto es sólo una opinión.
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sábado, 2 de abril de 2011
Nada cambia
José Luís Rodríguez Zapatero ha manifestado en el Comité Federal del PSOE que no se presenta como candidato a las elecciones generales. Bueno, ¿y qué? ¿Qué aporta a España el saber que el peor presidente de la historia no piensa participar en las próximas elecciones? Nada de nada. El daño que ha infringido con su impericia a la economía española es de tal magnitud que tardaremos años en recuperar parte del equilibrio destruido. Y, que yo sepa, aún va a estar unos meses más haciéndonos la puñeta con la inestimable colaboración de los que se van a apuñalar por sucederle.
No nos dejemos engañar, que esto no es más que humo, entretener al personal mientras el país continúa desintegrándose. Siguen al frente los mismos que han colaborado con el presidente en la debacle, no hay ningún cambio, los torpes que han consentido y arropado a su jefe, aquellos que son igual de culpables que él, van a perseverar en el empeño de conducirnos al total desempleo. Que Zapatero se presente o no a la reelección es un tema secundario, de tipo interno, que sólo afecta al PSOE. Una media tinta para apaciguar ánimos y ganar algo de tiempo para recomponer la formación socialista.
La renuncia de Zapatero a mí me trae sin cuidado porque no es la que se necesita para recuperar resuello. Reconozco que alivia saber que este gran mentiroso sale escopetado de nuestra vida. Pero, aun siendo balsámica, no es la medida definitiva. Lo imperativo es que se convoquen ya elecciones generales y que este Gobierno inepto que ha deambulado de error en error nos otorgue una oportunidad para buscar la supervivencia por el camino que consideremos más conveniente. Lo demás, son chorradas.
No nos dejemos engañar, que esto no es más que humo, entretener al personal mientras el país continúa desintegrándose. Siguen al frente los mismos que han colaborado con el presidente en la debacle, no hay ningún cambio, los torpes que han consentido y arropado a su jefe, aquellos que son igual de culpables que él, van a perseverar en el empeño de conducirnos al total desempleo. Que Zapatero se presente o no a la reelección es un tema secundario, de tipo interno, que sólo afecta al PSOE. Una media tinta para apaciguar ánimos y ganar algo de tiempo para recomponer la formación socialista.
La renuncia de Zapatero a mí me trae sin cuidado porque no es la que se necesita para recuperar resuello. Reconozco que alivia saber que este gran mentiroso sale escopetado de nuestra vida. Pero, aun siendo balsámica, no es la medida definitiva. Lo imperativo es que se convoquen ya elecciones generales y que este Gobierno inepto que ha deambulado de error en error nos otorgue una oportunidad para buscar la supervivencia por el camino que consideremos más conveniente. Lo demás, son chorradas.
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