miércoles, 20 de abril de 2011

Tiene nombre, Gema Amor

Y ése es puñalada trapera. Gema Amor se ha equivocado, por lo menos en las formas, ya que el fondo es perfectamente asumible por cualquiera. Cuando uno no está a gusto, lo mejor es marcharse, guardando clase y cualidades. Pero la nueva candidata del CDL ha tirado por el camino más perverso. El pulso echado con Pérez Fenoll, brazo armado de Camps para la conquista de la provincia, lo ha perdido, y en vez de retirarse con nobleza y defender la plaza, ha optado por abandonarla, no sin antes intentar herirla de gravedad, mermando así las fuerzas del que ha sido su partido y debilitando la posición de su, hasta el lunes por la noche, jefe, Joaquín Ripoll.
En la política parece que todo comportamiento es tolerable, que con la impunidad de la posición se protegen traiciones, sucias felonías, que el juego sucio es la actitud más beneficiosa para el que participa en las luchas por el poder. Los individuos que hacen de esta práctica oscura su proceder se definen a sí mismo, se califican y enseñan a quien quiera ver su vergüenza y su miseria. Estos miembros de la casta política no son de fiar, ya han demostrado que cuando el aire no sopla a su gusto, rompen el equilibrio y en la espantada arrasan con lo que pueden.
Es cierto que el PP rebaja sus expectativas con esta alevosa infidelidad, con la vil conjura estudiada y planeada por Gema Amor y los suyos. En cinco minutos pretendían entregar Benidorm en bandeja al tránsfuga Agustín Navarro, que desde su usurpada posición se reía, se descojonaba observando cómo su negocio se podría consolidar merced a la división ajena; el peor alcalde de la historia prolongaría su mandato sin pegar un tiro. Una jugada rastrera que dice poco y malo de Amor, obsesionada sólo con la poltrona y el bastón de mando, y que anuncia posibles pactos futuros. De ley es desearle suerte, la que se merece, ninguna. Los interesados, los desleales, los hipócritas, los traidores sobran en la sociedad y no deben pertenecer a los que la dirigen.
La pelea para los populares de Benidorm continúa. Es el pueblo soberano el que tiene que dictaminar en quién se puede confiar, y lo tiene fácil; basta con oler el perfume que desprenden algunos. Las urnas son sabias y pondrán en su sitio a Pérez Fenoll, a Agustín Navarro y a Gema Amor. A uno de los tres le darán el control, y a los otros dos les dirán en la cara lo que piensan de ellos, que cada vez les conocen más. Esta es la grandeza de la democracia, que permite elegir, y mandar a hacer puñetas a los elementos sobrantes.

martes, 19 de abril de 2011

ERE y corrupción

Una pregunta, sólo una pregunta. ¿Por qué el Gobierno andaluz y el PSOE no quieren transparencia absoluta en el tema de los ERE? Huele mal, muy mal, y la actitud de la Junta no ayuda a airear el ambiente, más bien todo lo contrario. Si no hay nada que ocultar, si de verdad son los que son y ya está, lo cual es gravísimo ya por sí solo, qué problema hay en que se conozcan actas y lo que no son actas.
Un aroma fétido rodea el asunto, el PSOE andaluz parece ocultar la magnitud de lo que supone y es uno de los casos más lamentables y escandalosos de los últimos tiempos, una enorme y vergonzosa capa de basura, un atraco que excede los términos de la corrupción y la podredumbre. Y digo parece porque así se nos presenta, porque si no, cómo comprender que no se aporten luz y taquígrafos desde las filas socialistas. Todo indica que el PSOE y el Gobierno andaluz esconden la verdad pues ésta les devoraría de hacerse pública. Esto es lo que comunican con su comportamiento y esto es lo que dan a entender.
Dentro de la clase política está la figura del político parásito y corrupto que utiliza la mentira como arma y escudo; forma parte del juego de su casta manipular la verdad y camuflar deslices y tropelías. Es un sujeto tóxico, una ponzoña que destruye el sistema, que todo lo realiza en beneficio propio. Este tipo de individuo es el que controla la corrupción y es el culpable de que el modelo de sociedad democrática que conocemos tenga las horas contadas. Andalucía sufre una epidemia de ellos.

lunes, 18 de abril de 2011

La muerte del sistema

Con lo poquito que uno sabe de economía, que de aficionado sufridor no paso, y lo bastante que procuro documentarme, me sobra y me basta para saber que el actual capitalismo econocida y los malos Gobiernos y sus nefastas políticas se van, el uno y los otros, irremediablemente al carajo. El sistema actual de economía de mercado carece de legitimación, de igual forma que los Gobiernos que lo han protegido y protegen han perdido también cualquier validez adquirida en las urnas. Las elecciones que se vayan produciendo van a castigar duramente a los que han optado porque los ciudadanos, las auténticas víctimas del juego financiero especulativo, paguen el rescate público de los bancos y el sueldo de los banqueros. Impuestos y recortes salariales y sociales sólo contribuyen a aumentar la desigualdad. Las bases de la política democrática occidental están destruidas y se va a producir, sin duda, la aparición de nuevas corrientes políticas e ideológicas que dinamitarán el sistema. Movimientos populistas que crecerán con el abono del enojo y la crispación.

El sistema se ha conformado en la base de la peligrosa asunción de riesgos excesivos, buscando la rentabilidad inmediata. Nuevas prácticas financieras que se han propagado como la peste, apoyadas en la política de bajos tipos de interés practicada en EE UU y en Europa; una burbuja de crédito subvencionada a la que se ha sumado la burbuja inmobiliaria. Especulación, fraude y corrupción, todo apoyado en una manipulada legalidad.

Los ricos, la inmensa mayoría pertenecientes al sector financiero, se han hecho cada vez más ricos. Saben que, aunque yerren, las consecuencias de sus acciones no las pagarán ellos, sino la sociedad que acudirá a su rescate. Economistas teóricos que desconocen la realidad del mercado, que se limitan a jugar. Y que, una vez redimidos de sus pecados, persisten en las mismas conductas, inciden en los mismos errores, comportamientos amorales e impunes de depredadores económicos. Si a éstos les unimos los políticos interesados y torpes, corruptibles y acomodados parásitos, tenemos un caldo de cultivo ideal para que la sociedad estalle e inicie una revolución capitalista contra este modelo aberrante y devastador, exigiendo responsabilidades más allá de las meramente teóricas. Creo que se aproximan nuevos tiempos donde los extremismos van a campar a sus anchas, donde las sociedades, hartas del abuso, comenzarán a reclamar sangre.

domingo, 17 de abril de 2011

Blanco y su paridad

Pepe Blanco parece el hermano listo de los Tonetti, siempre dispuesto a provocar la sonrisa. Este fin de semana hace gala de su agudeza y bromea sobre la Ley de Paridad al hablar sobre el PP y su cincuenta por ciento de imputados en las listas para la Comunidad Valenciana, tierra hostil de salvajes que asaltan diligencias socialistas y masacran a sus viajeros. Muy bueno el sentido del humor del casi abogado ministro de Fomento. Juega con las palabras Paridad y Parida y se dedica a explotar su vis cómica con soltura y tronío. Va lanzado, está que se sale, nada detiene al sabio de Lugo.
Dese la primera fila de platea una voz le susurra que para paridad los ERE en Andalucía, la mitad pringados y la otra mitad sospechosos de, la mitad del partido, la otra mitad del sindicato, la mitad familiares, la otra mitad amigos. Pero con él no va eso, no me seas facha, más que facha. Limpieza socialista, inmaculada es la vida de todos los candidatos del PSOE en España. Por ejemplo, en Quesada postulan como alcalde al preso número 20, condenado, aunque eso no importe ya que la porquería propia no huele tanto como la ajena.
Me cuentan que conveniente es no piar sobre José Blanco, pues largo es su brazo, viperina su lengua y caprichoso su poder. Nunca nadie aportando tan poco llegó tan lejos (discrepo, que a la par anda Leire). Los que le profesan ojeriza dicen, malvados ellos, que tiene una casa colgando al mar, pues la Ley de Costas esquivó su propiedad, que sus hijos estudian en un privado de 1200 al mes, para dar ejemplo más que nada, y que es ministro sólo con la matrícula de la UNED (con primero terminado, emperador de la galaxia como menos). Para mí, grande es Don José, grande su proyección, grande su carrera. Exponente de la casta política patética, parásita y absurda que gobierna el país, que lo convierten en un Club de la Comedia todos los fines de semana. Nada útil saldrá de sus labios; chorradas con las que partirse la caja, sí. Pero algo aprovechable, ni de casualidad.

viernes, 15 de abril de 2011

Tomasete y el fútbol

Tengo un hijo de cinco años que vive por y para el fútbol. Se levanta con la pelota, en el colegio está siempre dando patadas a una, en casa no para, que hasta al cuarto de baño se lleva su compañía e, incluso, en ocasiones comparten cama y sueño. En la televisión sólo hay fútbol y fútbol, es una obsesión. Creo, y no me equivoco mucho, que ha aprendido a contar y a leer bien con las colecciones de cromos, se conoce a todos los jugadores de primera división, observa sus movimientos en los partidos y aprende, sí, aprende de lo que ve. Fútbol, fútbol y fútbol. Y tiene muy claro cuáles son sus colores, el blanquiazul del Hércules, el blanco del Madrid y el rojo de la selección. Este es Tomasete, un niño maravilloso que enamora con su sonrisa, que te captura en su mirada, un regalo inmenso con el que la vida me ha obsequiado, un competidor nato que no sucumbe ante las derrotas y que tiene un corazón más grande aún que su pasión por esto del balón.
Lleva unos días nervioso, preocupado. Le veo inquieto, de aquí para allá. Le pregunto qué le pasa, y me dice, sorprendido por mi ignorancia, si es que no me había enterado de que Madrid y Barcelona iban a jugarse la liga, la copa y la Champion entre ellos. “Pues claro que lo sé, hijo, pero no me quita el sueño, ando más ocupado en otras cosas. Además, me trae sin cuidado. Soy herculano, y con eso ya tengo bastante.”
¡Qué le has dicho! “¿Cómo que no te importa que Cristiano le gane a Messi? ¿Cómo que no te importa que el Madrid le pegue una paliza al Barcelona? Madrid campeón, BarÇa cagón”
No sé bien de dónde me ha salido tan merengón el chiquillo, su madre que a veces parece una Ultra Sur tendrá mucho que ver. Yo insisto en que no se deje influenciar por nadie, que juegue y disfrute, que los colores en el fútbol no son tan importantes como para que uno se haga mala sangre, y que para cabrearse por estas tonterías ya están los adultos. Pero me dice que no, que él es como Ronaldo y no se rinde jamás. Entonces, para picarle, le preguntó por Messi, le digo que éste es mejor jugador y él me mira, me sonríe, se ríe y me toma por loco. Le ataco otra vez y le comento lo educado que es el argentino por un lado y lo chulo que es el portugués por el otro. Ahí es cuando el se cachondea aún más y me contesta que el madridista es un ganador, y que él quiere ser también un ganador. Que sí, que el pequeñajo será muy bueno, pero que le gusta más Cristiano, su fuerza, lo rápido que es, lo bien que regatea y lo fuerte que golpea el balón. Y así, erre que erre.
Tras un rato de conversación me he dado cuenta de que estoy discutiendo de fútbol con mi hijo de cinco años, un ser sorprendente, un niño increíble y muy listo que ya tiene claro qué quiere ser, un triunfador, y al que no le quitas los botones. Sabe más que yo, ve algo que yo no soy capaz. Y hasta me asusta su espíritu competidor, ya que es casi un bebé. Con esas ganas, con esa energía que derrocha, con esa tremenda personalidad quizás logre alcanzar sus metas. Mucha lucha le queda, pero le sobran valentía y coraje. Doy gracias de tenerlo a mi lado, de que sea el aire que respiro.

jueves, 14 de abril de 2011

Chinito sí, chinito no.

¡Vaya por Dios! Parece ser que China sí invertirá en deuda y en cajas de ahorro españolas. Lo que pasa es que todavía no se sabe cuánto, ni de dónde saldrán los cuartos ni cómo lo hará. Es decir, la paja mental que se montó el Gobierno español el miércoles, cuando afirmó que China invertiría 9.000 millones de euros en las cajas españolas, es otra chorrada más a añadir a la extensa colección de estupideces. Un cuento chino del Ejecutivo, que oye un tambor y piensa que viene la Filarmónica de Berlín tocando por bulerías.
Eso sí, en esta ocasión nuestro audaz e intrépido Gobierno ha reconocido su error, no se sabe bien si porque los inversores se han cabreado o si porque el descojone allá por Oriente ha sido épico. No se puede hacer más el ridículo, es imposible ser tan burro. Pero estamos salvados, ya que el gran hacedor Zapatero y su troupe garantizan que invertir, lo que se dice invertir lo harán. De momento ya hay recogidas cuatro solicitudes para tantos otros restaurantes, seis peticiones de todo a un euro y catorce, ni más ni menos, planes de pensiones en la Cam, que anda muy necesitada.
Nuestro planetario presidente, que nos ha embarcado en el Titanic, continúa fábula que te fábula, sumergido en su incontrolable diarrea mental. En ese paquebote (que no trasatlántico) en el que navega le acompañan su prima (la de riesgo), a la que quiere emparentar con el bono alemán, y unos colegas a los que hay que definir como muy torpes o muy embusteros. Ahora bien, algo no me cuadra porque mientras él y los suyos viajan cómodos en primera, nosotros no paramos de achicar agua de las bodegas, que el bote se hunde.
Ahora en serio. Estoy ciertamente avergonzado. La frase del funcionario chino "Los informes carecen de fundamento y no están en consonancia con la verdad" nos deja a todos los españoles como una banda de mentirosos, tramposos y fuleros. Fondos de cuantía, origen y destino sin concretar que los titiriteros esgrimen como un logro con el que obtener votos, que es lo único que les importa a estos patéticos políticos que cada día que pasa nos arrastran más por el suelo. Perdidos orgullo y vergüenza, tengo la sensación de que ni para mendigar servimos ya, con los charlatanes que nos representan paseando su incompetencia por el mundo. Estoy muy harto de estos impresentables y creo que se me nota.

miércoles, 13 de abril de 2011

No hay dios que les crea

Si las diferencias entre las previsiones de los expertos y las del Gobierno para este año eran ya conocidas, un crecimiento previsto del 0,8% frente al 1,3% del Gobierno, la discrepancia para el año próximo se acentúa aún más. Ninguno de los estudios se aproxima a lo desde el ejecutivo se asegura. Los economistas prevén un crecimiento del 1,5 %, que coincide con la previsión del Banco de España y la del FMI, y los políticos socialistas auguran un 2,3 %. Pero lo peor no es eso, lo realmente preocupante es que el paro continuará aumentando; los economistas prevén que el número de parados del año próximo sea unas 350.000 personas superior al que espera el Ministerio de Economía, pasando del 20,1% al 20,4%, con una media del 20 %. Y para terminar de dar buenas noticias, los economistas tampoco se creen los objetivos de reducción del déficit. Ni los economistas ni nadie. Estamos como siempre, o mienten o no saben y, sinceramente, no sé yo cuál es la peor de las opciones, casi que prefiero el engaño a la ignorancia. Ahí está el ministerio de Economía pidiendo un voto de confianza, cuando en realidad no atinan ni una.
Pero dejémonos de datos; aquí la cuestión no es saber quién es más preciso en sus previsiones. El problema es que ni las de unos ni las del otro son halagüeñas pues tropiezan de bruces con el paro, el auténtico lastre del país, el cáncer que este gobierno inepto ha sido incapaz de atajar. Claro que, si escuchas al delfín Rubalcaba el año viene habrá curro para todo dios, la economía crecerá y saldremos como un cohete de la crisis. Imagino que su optimismo tendrá que ver con las elecciones municipales, las autonómicas, las primarias, y con el hecho de vender el país por fascículos a China. Porque la realidad, los datos dicen otra cosa. No hay trabajo.
Mientras éstos sigan enquistados no existe remedio para nuestros males.