lunes, 13 de agosto de 2012

La fianza a Undargarín


Y bueno. Parece que en el próximo recibo de cierta compañía telefónica aparecerá la parte del importe de la factura que se va a destinar a pagar la fianza por responsabilidad civil que la Fiscalía Anticorrupción de Baleares solicitará en septiembre, Dios mediante, al yernísimo de nuestro rey. Se está hablando de una cifra aproximada de cuatro millones de euros para que el pobre no duerma en el trullo. Una nimiedad, una pequeña brizna de billetes para el duque de Palma, habida cuenta del volumen de su salario dentro de la empresa. Una cantidad fácil de recoger, amigo mío, envíe un SMS con las palabras “salvemos a Iñaki” o llame al teléfono 905 tralará tralarí, con acento en la i, no se me confunda usted y marque uno de que les da los dividendos a los farsantes de la astrología y el tarot televisivo. Tu compañía, la compañía de todos los que quieran, se embarcará, fijo que sí, en la titánica misión de abonar las trampas y sortilegios del talonmanista real. Y, como deseo que todo les vaya muy bien, que es más importante tener móvil que comer, desde aquí y ahora yo les sugiero una campaña en condiciones, mil figurantes en pelotas bailando una conga.  Ideal para darse de alta con tarifa y encefalograma plano, cien minutos gratis de dos a tres de la madrugada y tropecientos mensajes multimedia entre la línea personal y la del Banco Offshore de las Seychelles que elija el cliente.
El escrito de acusación que presuntamente se avecina contra Torres y el marido de la infanta Cristina se asienta sobre datos que manifiestan como la sarna los indicios de malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y fraude a la Administración. Un suma y sigue cuantificado por la Fiscalía en cuatro kilos por cabeza, el dinero que se estima defraudado por ambos a las diversas administraciones públicas con las que trabajaron. La cosa promete. No tiene desperdicio. Y es que, tal y como se ha filtrado, se han detectado chapuzas que situarían al tipo que inventó el timo de la estampita como catedrático de Ciencias del Timo y el Mangoneo.
 Dicen los investigadores: “Hemos encontrado justificantes que suman 14.896 euros en 2005 y 23.103 euros en 2006 que incluyen en su concepto servicios prestados para el Valencia Summit, por lo que no pueden ser imputados a los actos celebrados en Mallorca. Se han presentado justificantes fechados antes de la firma del convenio para organizar los eventos que suman 63.694 euros en 2005 y 260.059 euros en 2006. Resulta pues difícil justificar que facturas de finales de 2004, facturas sin concepto, o de material de oficina, traducciones, asesoramiento, todas ellas anteriores a la firma del convenio, se adjunten como justificantes de un convenio que se firmó en julio de 2005 y que se materializó en noviembre de 2005”. Y no se vayan todavía, que saldrán más.
Digo yo, ya que estamos, que los del Interligare (un asuntillo de mucho reír y más llorar) se podrían haber dedicado a espiar a éste y al otro, y no a escuchar lo que se cocía en el PP, que visto lo visto tampoco era de merecer. Ya que don Alfredo lo veía y lo sabía todo sobre lo que pasaba en el Ministerio del Interior, igual podía haberse enterado también de los tejemanejes del yerno y haberle parado los pies un poco antes…¡Ah!, ¿qué no era cosa de su departamento?...Ya, ya, si ya lo sé, pero era por decir algo, ya que estoy pasando el rato escribiendo…Qué asco da todo.

viernes, 10 de agosto de 2012

Los amigos del BCE

El Banco Central Europeo. Voy a jugar a contenerme, pues si no lo hago estas líneas no verán la luz. El Banco Central Europeo. BCE. Banda Creada para y por Especuladores. Insisten los capos de esta familia mafiosa en la necesidad de aplicar más reformas estructurales y fiscales y para tal fin sugieren un paquete de medidas urgentes, encaminadas todas ellas a reducir los costes laborales y los márgenes de beneficio excesivos. Ahí es nada.




La primera, sabrosona. Reducir el salario mínimo. Aún más. Sueldos africanos con impuestos europeos para los bárbaros del sur. Qué los españoles se maten por la propina, qué España se convierta en un caribe miserable en el Mediterráneo, lleno de mano de obra barata, un país de sirvientes, meretrices y chaperos a la orden del rico del norte. En algún sitio tienen que desfogarse nuestros amigos de la Unión. Sangría, balconing y sexo fácil y barato para todos, qué no les falte de nada, qué no, qué no. Y dando las gracias.




La segunda. Relajar las leyes de protección laboral. Con la de traductores en nómina que tienen éstos, y todavía no deben de haberles pasado una copia en condiciones de la Reforma Laboral, ese fantástico paradigma de los derechos de los trabajadores que posibilita el despido por cualquier causa. Los políticos patrios la parieron y la niña les salió tonta, no se crea empleo ni de casualidad. Todo lo contrario, cada vez son más los que acaban en la puñetera calle, con una mano delante y la otra detrás.




La tercera. Permitir la negociación salarial a nivel de empresa. Me paso por el forro los acuerdos y los convenios, esto vas a cobrar y si no te apaña, coge la puerta que hay cola esperando. Una circunstancia que ya se produce, ahora vas y la multiplicas por cien. A las plantaciones, a recolectar algodón a cambio de un chamizo, pan y agua.




La cuarta. Abolir la interrelación entre salarios e inflación. Qué más da que suban los precios, tú recibirás lo mismo o menos. ¿Qué no tienes para comer todos los días? Alterna, los pares sí, los impares a chupar los escaparates de las pastelerías. Eres ganado y tu final es el matadero, piel para hacer zapatos y huesos para caldo.




La quinta. Privatizaciones. Dinero llama a dinero. Los pobres, por un lado, y los que manejan los billetes, en sus castillos controlando todos los aspectos de la vida y la muerte. Derechos sociales que se llaman. Educación y Sanidad.




La sexta. Reformar el sistema judicial y regulatorio para hacerlo más favorable a los negocios. Sin comentarios. Apesta. Más legislación que proteja al ladrón.




No sigo. Hay más, pero por no hacer este lamento muy largo, termino con las conclusiones de estos hijos de la gran Europa. Dicen que el paro aumenta porque los sueldos no bajan. Evidente. Y es que ganamos mucho y encima lo invertimos mal. ¿A quién se le ocurre comer, pagar la luz, las hipotecas, el agua, vestir a los hijos o, simplemente, respirar? No nos merecemos disfrutar de tanta bonanza, somos escoria, ¿no?




Eso piensan de nosotros los del Banco Central Europeo y los poderosos de la Unión Europea. Entonces, digo yo, ¿por qué continuamos en un sitio donde no nos quieren? ¿Por qué no nos vamos dando un portazo y arrastramos al resto hacia nuestra miseria? ¿Por qué seguimos mendigando? Vamos a morir, sí o sí. Elijamos pues cómo. Hagámoslo matando, diversión para todos, que la sangre que se derrame no sea sólo nuestra.




jueves, 9 de agosto de 2012

No es un día más de agosto.


Sería un día más de este agosto de 2012, el año de la bestia. Bankia sube, el Banco de Valencia también, con lo que supone de regocijo para los especuladores; Sánchez Gordillo manda atracar un par de supermercados en lugar de asaltar él mismo en persona, sin intermediarios,  una sucursal de Caja Madrid; Bolt corre que se las pela  mientras Tráfico le retira el carné de conducir a Ángel Carromero, que tiene toda la pinta de que se le iba a caducar en una cárcel cubana; una fallo informático deja sin su mamandurria de 400 euros a muchos parados, una inmensa fortuna que esos vividores gastan en vicios tales como comer (la nómina de los políticos, antes del 29 de cada mes, ahí no hay fallo posible, ni humano ni divino); en deporte somos plata y en economía lo mismo, pero de la que cagó la rata; los golfos del BCE piden reducir los sueldos que cobramos por aquí (estos desgraciados no van a parar hasta convertirnos a todos en mendigos, peleles capaces de vender un riñón por un puñado de calderilla del rico aliado del norte); el Rey ya luce bañador en Mallorca preocupado pero esperanzado en salir de la crisis, previo besamanos y demás costumbres medievales, que descanse el hombre que estará agotado; cada vez más españoles se van con Pepe a Alemania a buscar trabajo y los noruegos ya apadrinan a nuestros niños, save a children, save un gachó; el ministro de interior (lo escribo en minúsculas, no se me altere) entiende que la gente se cabree, pero insinúa que lo haga de forma civilizada, sin gritar mucho, que se podría despertar la Führer teutona; hay menos dinero para los viajes de los pensionistas, menos mayores saldrán por España, menos ingresos tendrán los hoteles, ergo más parados, todo en la línea maestra de creación de empleo, menuda banda de inútiles; en Alemania venden España como un país donde beberse el Nilo y refocilar barato y fácil, y en California ni eso, el inframundo somos. Y hay más, pero me duele la cabeza con tanta información de calidad, así que lo dicho.  Sería un día más de agosto de 2012, el año en el que retrocedimos medio siglo, si no se hubiera muerto Sancho Gracia y con él Curro Jiménez. Él era un luchador y su personaje un héroe popular que rajaba gabachos a diestro y siniestro, y no dejaba un traidor con vida. Ejemplos a imitar. El de Sancho y el de Curro. Yo les echaré de menos, a los dos y a sus espíritus. Descansen en paz.

martes, 7 de agosto de 2012

El Coco Montoro


No ganamos para sustos. Todo apuntaba a que el hombre del saco había salido de nuevo a la calle y, anuladas las entendederas a causa de su voraz apetito, a plena luz y con alevosía, había comenzado a echarse a la talega un puñado más de parados, funcionarios, pensionistas, estudiantes con fiambrera y mochila, autónomos o lo que se terciara, pues cualquiera es válido para calmar al Tío Saín cuando la carpanta aprieta. Y es que nos tiene tan acongojados (queda mejor esto que acojonados, ¿no?), que sólo le faltan el sombrero de fieltro, la capa y un saco sin fin para convertirse en el nuevo sacomán y entrar con pleno derecho en el top ten de los sacamantecas.
Monstruos de forma humana y mirada torva que se entretenían en secuestrar a los que remoloneaban al obedecer, extraerles la sangre, incluso bebérsela, y después deshacerse convenientemente de los cadáveres. Una colección de mitos populares, algunos con un pretendido antecedente histórico, como el de Francisco Ortega “el moruno”o Manuel Blanco Romasanta, dos fenómenos en eso de exterminar a destajo, una reata inmunda de salvajes que se van a quedar sin recuerdo ni medalla al participar en el juego a full time el bueno de Don Cristóbal Montoro, dispuesto como está a arramblar con el oro, la plata, el bronce, los diplomas, el tartán del estadio y el pebetero olímpico si se pone a tiro.
Ajustes sobre ajustes. Lo he leído y aún me tiembla el ojo derecho. El izquierdo ya lo doy por perdido, está en blanco desde el último Decreto Canalla. Como un eco. Ajustes sobre ajustes. Ajustes sobre ajustes. Muy dolorosos. Para morirse lenta, muy lentamente. Lo primero que he pensado me lo callo, que hay palabras que no se deben reproducir, que igual algún abogado o algún niño lee esto. Lo segundo ha sido plantearme el dilema del prisionero, haga lo que haga el castigo es inevitable. Me he preguntado entonces, pobre de mí, ¿ajustes de dónde?...Me he dicho que el ministro ha enloquecido o quiere guerra, o las dos cosas, o que él no es más que una tuerca del mecanismo de una máquina maya ideada para que el mundo se acabe en diciembre. No puede ser de otra manera, nadie vivo tiene tanta mala leche. Aunque, claro, tratándose de Cristóbal Montoro y los derroteros destructivos de su política económica y social, hasta creo que veré a la virgen y al niño en la cola del INEM para Navidades (San José, no, que ha emigrado a Alemania). Cualquier cosa es posible.
Menos mal que todo ha sido una falsa alarma, que voces autorizadas del Ministerio de Hacienda han salido al quite y han señalado que las declaraciones en cuestión eran de una entrevista realizada el pasado mes de mayo, antes del atraco de julio. Menos mal. Otra tan seguida y ya me veía montando barricadas en la calle, ocupando el congreso o qué sé yo, que aunque uno esté mayor para según qué cosas, si no me dejan otra, me tocará resistir como buenamente pueda. Así que ahora me tomaré una pastilla para la tensión, un relajante muscular, un vaso dilatador, medio kilo de diazepán y unos lingotazos de orujo, a ver si así consigo pegar ojo esta noche. Que entre susto o muerte, ya voy prefiriendo muerte y eso me preocupa.

domingo, 5 de agosto de 2012

Qué se jodan los niños


Es grotesco, kafkiano y, sobre todo, deleznable. Cataluña cobrará tres euros a los niños que se lleven la comida de casa al colegio, y la Comunidad Valenciana, modelo de gestión a imitar, está pensando que también, que por qué no sablear un euro y pico por alumno con tupper o bocata. Dice la consellera de Educación,  Formación y Empleo de la muy noble tierra en la que, no ha ce mucho, los billetes brotaban de naranjos y limoneros (que se lo digan, por ejemplo, a Calatrava) que se trataría de una cifra simbólica, justa y necesaria para sufragar la vigilancia de los menores a la hora del papeo, no vaya a ser que esas bestias en edad escolar se devoren los unos a los otros. Imaginadlo. Cacheos a la entrada de los centros por la mañana, para localizar quién lleva una fiambrera escondida o un bocadillo que supera lo establecido como almuerzo, y para evitar que ningún pequeño delincuente introduzca mortadela con aceitunas de contrabando o alguna galleta de más, bajo pena de azotes y requise del condumio. Pandillas descontroladas de zagalas y zagales comiendo a hurtadillas bajo las escaleras, en los laboratorios o en las azoteas, por turnos y con vigilantes apostados que garanticen la impunidad en el delito. El trapicheo de filipinos acarrearía expulsión inmediata y los que fueran capturados en posesión de dos piezas de fruta sufrirían el cepo en el patio central. Y mucho ojo con llevar batidos de chocolate, prisión incondicional sin fianza en el cuarto de limpieza. Traficantes de magdalenas en la puerta de los aseos y bandas organizadas, especializadas en el hurto y saqueo de macarrones con tomate o ensalada de pasta. Las rodajas de chorizo camufladas entre las páginas de los libros de Educación para la Ciudadanía, que ahí no mira nadie, y las barritas energéticas en la ropa interior, marcando paquete. Resumiendo, estudiar y comer, lujos sólo al alcance de los ricos y de esos hijos de la gran política y la banca.
No es tolerable bajo ningún aspecto. Los usurpadores de la casta se han pulido el dinero de la Educación (y el de la Sanidad, y el de la Dependencia, y el de la madre que los parió) en otras fiestas y en sueldos ultrajantes, y ahora van a establecer dos velocidades para los infantes, a imagen y semejanza de la muy querida Unión Europa. Por un lado, los potentados, aquellos que se pueden pagar el menú y encima desprenderse de las sobras, y por el otro los plebeyos, parias que, a pesar de traerse los nutrientes de casa, aún tendrán que aflojar dinero por alimentarse.
Las cosas claras desde el principio. Ahí, desde pequeños, que los desgraciados aprendan rápido que hay dos mundos, uno para los privilegiados y el otro, pues eso, para los que son carne de cañón. Muy democrático el tema. Todos iguales, qué no se diga. A la rica enseñanza gratuita y obligatoria. Viva España, la Constitución y el Mar Mediterráneo. La misma semana en la que se conoce que Fabra contrata a tantos mil al mes un nuevo asesor para la Educación y la Formación Profesional, un nuevo empleado público digital que nos continúe robando, se descuelga la delegada de clase María José Catalá con este ataque, otro más, a los inocentes del sistema. Tributos para pagar a los monitores. Mentira.
Hay que terminar con esto de una vez. Y no por esta medida feudal, no, que de por sí no es más importante que las barrabasadas anteriores. Es el cúmulo de circunstancias lo que establece el límite de la paciencia. Pero, hay que reconocer que, sin estar en lo más alto de los atracos institucionales, que cobren a los niños por aprender y alimentarse, sí que es una pauta de procedimiento definitoria de lo que tenemos y de lo que nos espera. Primero, porque marca las distancias desde la cuna, dos caminos distintos para progresar en la vida y desarrollar las aptitudes dependiendo del cuánto tienes, tanto vales. Segundo porque prostituye el principio de igualdad, destruyendo la capacidad y priorizando la billetera. Tercero, porque no sólo humilla, sino que también obliga a pagar por la humillación. Cuarto porque quien lo propone disfruta de salarios y privilegios aristocráticos sin mérito ni dignidad. Quinto, el ajuste se ceba en esta ocasión en la base de las bases, y eso lo hace más doloroso. Y sexto porque clarifica cuáles son lema y motivación de la deriva política del Gobierno Central y Autonómico. Elevar el qué se jodan a las últimas consecuencias. Qué se jodan los parados. Qué se jodan los dependientes. Qué se jodan los funcionarios. Qué se jodan los pensionistas. Qué se jodan las fuerzas de seguridad del Estado y los militares. Qué se jodan los autónomos. Qué se jodan los universitarios. Qué se jodan las familias. Qué se joda todo cristo que no esté retozando en las cimas del poder. Y qué se jodan los más pequeños, los niños.
A ver cuándo nos toca a nosotros decidir si aceptamos la jodienda o contraatacamos, a por ellos, con nombres y apellidos, joderles a base de bien. No estaría nada, pero que nada mal. ¿Os apuntáis?...

jueves, 2 de agosto de 2012

Zapatero en la sombra.


Hoy es un día grande, un día para la Historia. A pesar de los pesares. No importa que sea el día en el que Rajoy, tras reunión con Monti, dice que hará más ajustes y seguirá con las reformas, por mucho que duelan. No importa que sea el día en el que el BCE no se esconde, nos pisa más el cuello y continúa actuando como la agrupación mafiosa para la especulación que es. No importa que sea el día en el que nuestra prima alemana, la guarra ésa, la de riesgo, pega un nuevo pepinazo y persiste en su misión sagrada de dejarnos en pelotas. No importa que sea el día en el que el rey de España se mete un nuevo trompazo, esta vez  vestido de militar (por cierto, este verano ha cambiado el bañador por el uniforme, luce los galones más de lo habitual, demasiado quizás…¿por qué será?). No importa que sea el día en el que nuestros estimados socios de la Unión Europea –del Norte, añado- nos pegan una nueva patada en los riñones. Nada importa, nada puede apagar la deslumbrante luz que, poderosa, se deriva de la noticia del año, del lustro, de la década, del siglo, del milenio…
Zapatero está de vacaciones en Lanzarote y se ha comprometido desde allí a ocupar su tiempo en ayudar al país en lo que pueda. Estamos salvados. El interplanetario, el iluminado, genio entre los genios, el sabio prócer de la patria, el multilíder de las civilizaciones, gobernante de los gobernantes, que tiene a Dios sentado a su derecha y a Obama limpiándole los zapatos, que subirá a los cielos en cuerpo y alma con el traje puesto, el santo varón y sucesor del Cid, el, el, el…No tengo palabras. Las lágrimas se derraman salvajemente sobre el teclado, de la f salen chispas, no puedo, no puedo, ¡qué emoción!, ¡qué alegría!...Contendré la euforia no me dé un ictus y me deje seco.
Pues eso, que Zapatero nos va a regalar una dosis más de su magnificencia. Escribirá un libro sobre la crisis, la biblia del mandatario. Podremos los mortales empaparnos con su lectura y disfrutar de sus reflexiones. Una orgía para los sentidos…Qué se dé prisa, que lo termine ya, que se lo publiquen mañana si es posible. Su repercusión va a ser brutal, su exquisita oratoria donará para las generaciones futuras el mayor legado cultural que la literatura y la política puede dejar. Cervantes, Gandhi, Gloria Fuertes y Eugenio le dictarán el prólogo desde el más allá, vía sicofonía, ya que tiene que ser perfecto, celestial. Y para ello dice que contará también con la inestimable ayuda de su amiga Angelita (Merkel) y las charlas que mantengan  al atardecer de Lanzarote, cogiditos de la mano.
Me gustaría desde esta tribuna y dada mi infame condición de juntaletras, rogarle, suplicarle que tuviera a bien permitirme aportar una modesta colaboración. No sé, sugerirle títulos para tal colosal obra. “Calimero y yo, primos hermanos”, “De cómo me cargué un país sin despeinarme”, “A mí que no me miren, que yo no he sido”, “José Luis, el quinto jinete del Apocalipsis”, “Se puede ser presidente siendo un inútil”, “Mis alucinaciones al cambiar de camello”, “¿Cómo que no queda pasta en la caja?”, “¿Mande lo qué?”, “Crisis, qué crisis”, “Joer, cómo he dejado el patio”, “Esto no lo arregla ni Dios”, “No haberme dado el destornillador para arreglar el cohete”, “Sonsoles, tráeme la peluca y las gafas de sol, que si me reconocen me linchan”, “Mariano, cómete el marrón”, “Cómo sobrevivir con un sueldo vitalicio”, “No sabía que Chanquete estaba muerto”, etc. Hay un sinfín de opciones para que elija, si ése es su deseo.
Con lo mal que están las cosas, con lo peor que se van a poner, con la mayoría del país en la miseria, con la casta campando a sus anchas, con todo lo que tenemos encima, lo que faltaba para rematarnos era éste y su inmensa y soberana estupidez. Qué se vaya al carajo de una puñetera vez.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Alemania pide más


Qué contento estoy. Alemania quiere más. No le basta a nuestro querido y estimado socio europeo con lo que ya le estamos dando los españoles de tropa (los de tropa, que la casta no participa en el escote, que te digo yo que no). El boche exige recortes adicionales en educación y sanidad, y así parece que se lo ha hecho saber al amigo de los niños, al ministro de Economía español, Luis de Guindos. “Mira, cara Kartoffel, Mein Führer con falda dice que con nuevos ajustes le damos carta abierta al BCE para que os rescate. Aplícate o España kaputt.” Lógicamente, el Ejecutivo ejecutor patrio ha desmentido que se hayan producido presiones en este sentido. Faltaría más, que desde que Zapatero nos metió en la Champions estamos que nos salimos. Incluso con el cambio de entrenador, seguimos triunfando. “¿Los alemanes?...Quita, quita. Ni tan siquiera sugerencias, qué va. Es más, como se pongan pesados les enviamos a Montoro con unas tijeras y a Esperanza con un megáfono, y no veas la que se puede liar”, han sentenciado desde el ministerio menesteroso voces autorizadas. Mientras tanto, carcajada va, carcajada viene, por el camino no se entretiene, el presidente del Bundesbank se pega un moco de ley al presumir de banco; “somos el más grande y más importante banco central del Eurosistema”. Vamos, que al amigo Jens Weidmann, que así se llama el vacileta, no le caben dentro más billetes y andan pensando en anexionarse Austria para almacenarlos. Al respecto, las mismas fuentes ministeriales de antes han filtrado que el tema se soluciona con tres sangrías y un tercero con vistas a una piscina para que el tal Weidmann practique el balconing, deporte oficial teutón en época estival. Con suerte, se revienta contra el suelo (¿he escrito yo esto?...se me habrá escapado, el calor que me deja fuera de combate).
No me diréis que no es para cerrar la tienda con todos dentro y prenderle fuego. Ajustes en educación y sanidad. Que en España sólo estudie el que se lo pueda pagar, y el resto, la obligatoria y si me apuras ni eso, que para poner copas o el culo no son necesarios libros. Y que los médicos atiendan únicamente a los ricos, que cambien el juramento hipocrático por el crematístico. Los demás, a morirnos, que no importa. Una manera como otra cualquiera de acabar con el paro y el gasto en pensiones, la típica limpieza étnica germana. Veréis como faltarán terrenos para fosas comunes, que al precio que se han puesto los entierros…Pues no piden más recortes…Yo les podría decir de dónde recortar. Bueno, yo y cualquiera que no disfrute de una mamandurria política. Pero me da que sería predicar en un desierto, a mediodía y sin sombrilla ni agua. La casta es sorda y sueca, y mientras esté al mando, el resto a penarla, mamarla y pagarla.
Ahora, en serio, ¿qué más quieren éstos? ¿Por qué nadie en este país les planta cara y amenaza con desmontarles el chiringuito como no nos dejen en paz? (también soy tonto yo, las preguntas que me hago)…En definitiva, ¿qué pintamos aún en una Unión Europea que lo único que busca es esclavizarnos? Salgámonos ya, echando leches, que para mañana es tarde. Ya que vamos a morir hagamos lo que hagamos, quizás mejor hacerlo con lo propio, aplicarnos la eutanasia antes de que nos rajen en canal. Seguro que a alguno de los potentados del norte nos lo llevaríamos por delante.
De veras, no sé a vosotros, pero a mí desde hace tiempo no me quedan ni paciencia ni ganas. A este juego ni puedo ni quiero jugar más.