jueves, 5 de mayo de 2011

De pegada de carteles

Con trece o catorce años acompañé a un amigo, que a su vez acompañaba a su hermano, a una pegada de carteles. La cosa prometía, uno se sentía mayor, casi un adulto. Era el comienzo de los 80 y todo rezumaba política, debate y controversia. Recuerdo aquella noche minuto a minuto. Llegamos al sitio de encuentro los tres con los cubos, el engrudo, la escoba y una ilusión de narices. Ya había un grupo de gente, ocho democráticos muchachos, metidos en faena, cartel en mano y pega que te pega. “Serán los nuestros”, pensé. Y para allí que nos dirigimos. Me cago en mi vida, como diría aquél. Nada más decir buenas noches nos cayó encima una pasada de palos de campeonato mundial. Mi amigo y su hermano, tirados en el suelo hechos un ovillo mientras cinco animales les cosían a patadas. Los restantes se entretenían con mi cara, como en una película de las del Bud Spencer y Terence Hill, sopapo por aquí, sopapo por allá. Cuando se aburrieron de golpearnos, con los tres en el suelo, continuaron con su fiesta. Uno, el más bruto de ellos, cogió un cubo lleno de mezcla y nos homenajeó con un pegajoso baño a la par que los demás se descojonaban convenientemente mientras nos escupían (mira que es difícil reírse y esputar a la vez, pero juro que así lo hacían aquellos hijos de mil padres). Ya terminado el aliño, nos limpiaron las doscientas y pico pesetas que llevábamos, el tabaco y los mecheros (así no tenían que ponerlo todo ellos) y se perdieron entre las calles.
Cada convocatoria de elecciones, cada inicio de campaña me trae a la memoria aquel formidable momento en el que saboreé la dulzura de la democracia. Una semana sin poder moverme fue el precio que pagué por mi participación en una pegada de carteles. Un hermoso episodio de mi vida que no olvidaré jamás. Aquello sí que era participar en libertad, y no lo de ahora, tanto internet y tanta tontería…
Bien. Hablando en serio. Nos dieron una soberana paliza ocho elementos que ni nos conocían y a los que, por suerte para ellos (o para mí, que sabían atizar) no me he vuelto a tropezar por la calle. Así que, si alguno lee esto, que haga el favor de ponerse en contacto conmigo, que quiero agradecerle el detallazo, además de preguntarle por qué carajo nos dieron hasta en el carné de identidad. Porque lo más grande de todo es que nosotros no llevábamos ni carteles, ni pegatinas ni distintivo alguno que les pudiera indicar cuál era nuestro partido político, y hablar, ni mú nos dejaron decir. Sería que ya que estaban de pegada, pues eso, a pegarle a tres chavales, que divierte más. Lo dicho, ardo de ganas de darles las gracias.

lunes, 2 de mayo de 2011

Harto de clásicos

A ver si termina el martes, el Barcelona se cepilla al Madrid o el Madrid se carga al equipo catalán, que me importa un bledo, de verdad. Tengo ganas de que pase esta cruz, esta guerra que sólo sirve para atentar contra los sentidos (agilipollarnos). Y es que tengo a mi hijo de cinco años entre cabreado y triste. Fácil de explicar. Merengón como es, por un lado se indigna ante la lamentable y exagerada representación de dolor que exhiben algunos jugadores del Barcelona, que parece que les disparan francotiradores desde las torres de iluminación. Porque tiros deben ser, tal y como se retuercen de dolor. Y por otro lado, hay que verle la cara a Tomasete cuando se habla de lo torpe y mal que está jugando su equipo del alma. Sin consuelo está el pobre, lo bueno que es Messi y lo que falla Cristiano en las ocasiones importantes.
Yo, encima, le aumento su pesar al no esconder el asco total que me están produciendo ambos equipos, que para mí como si desaparecen los dos. Que no se me enfade nadie, pero esto de los sentimientos en el fútbol es muy particular, y yo el corazón lo entregué desde que recuerdo al Hércules. Y, verán, este fin de semana, los de la capital y los catalanes me han hecho una jodienda de marca mundial. Así que estoy de estrellitas de Belén, actores sin vergüenza, chulos malcarados, filósofos insoportables, soberbios impresentables y demás componentes de esta farándula hasta las narices. Ya le he dicho a mi hijo que se olvide de clásicos en casa, que ya me dan arcadas.
Para postre, lo que es la casualidad de las cosas, que no se nos escape lo bien que le ha venido a algunos que yo me sé la retahíla de enfrentamientos futbolísticos. Mira por dónde se han encontrado con unos días en los que nadie habla ni del paro, ni de la debacle política, social y económica, ni de lo inútiles que son. De muerte, no hay mal que por bien no venga. Como lo de Bin Laden. Los americanos se lo cargan en el momento más oportuno posible, cuando peor cantan las cosas en los USA para Obama. Premio para los dueños del mundo libre, que por fin han eliminado al hijo de mil padres éste. Lo que no alcanzo a comprender, tonto que debo ser, es por qué han tirado el cuerpo al mar, por qué se han deshecho del cadáver, con lo que les va a ellos el espectáculo…

domingo, 1 de mayo de 2011

¿El Hércules a segunda?

Y, bueno, parece que nos la metemos ya, que no queda remedio, que nos vamos de cabeza a segunda división. Aunque yo soy de los que piensan que aún estamos vivos, que el Hércules es muy capaz de ganar los cuatro últimos partidos y salvarse, hay que reconocer que la situación actual invita a pensar en el desastre.
En este punto es donde se tercia el turno de agradecimientos y felicitaciones. A saber, el primero al que hay que premiar es al gran, gran, gran Esteban Vigo, espléndido entrenador y glorioso vividor que ha hundido al equipo en la miseria (no sé dónde esconde la vergüenza este hombre). A continuación, cómo no, unos maravillosos jugadores, ejemplo de honestidad y profesionalidad, que se han esforzado por hacer el ridículo. Y, para finalizar con las cercanías, una directiva y una secretaría técnica que no han podido, no han querido o no han sabido estar a la altura.
En fin, en esta competición adulterada a capricho por los grandes (que se lo digan a Zaragoza y Real Sociedad), el Hércules ha naufragado y se aproxima al abismo arrastrado por comportamientos, actitudes y aptitudes. Digno remate sería poner en la puñetera calle a Drenthe (hay que ser golfo)y a Trezeguet ( poca dignidad le queda al veterano), y llevar al Boquerón transformado en chanquete a los tribunales, a ver cuándo selló y con quién el compromiso que tiene para entrenar el año que viene. A los aficionados sólo nos queda rezar para que los mismos que nos han conducido a donde estamos nos saquen del atolladero ganando lo que resta. Quizás sea mucho pedir, ¿no?

viernes, 29 de abril de 2011

La previa de Rubalcaba y Gómez

-Oye, tú, que ya no sé qué milonga contar.
- No te preocupes, hombre, si están anestesiados. Ahora salimos, pones cara de póker y me dejas hablar a mí primero.
- Pero es que ya no nos cree ni el Tato. Que en una de éstas nos cosen a pedradas.
- ¡Bah! No tienen sangre.
- Pero es que esto es insostenible…
-No exageres, que no es para tanto. Verás, pongo cara seria, les suelto cuatro tonterías, les digo que no pasa nada, que ya hemos tocado techo, que estamos en el peor momento y les prometo que en los próximos meses vamos a crear empleo con total seguridad, lo juro por Snoppy si hace falta.
- Que no cuela, Alfredo. Que triplicamos a Alemania, que no hay excusa posible para el desastre.
- ¿Cómo que no? No vas a aprender en tu vida. La política que practicamos se basa en mentir, mentir y mentir hasta reventar. Escucha, a ver si te coscas de la jugada. Yo les digo que abril, mayo y junio van a ser meses en los que vamos a crear empleo, que no hay que alterarse y que la culpa es del empedrado, que vivimos en un país peculiar en el que cuesta más esto del empleo. Luego dejo caer lo de que la economía ya está creciendo y entonces intervienes tú, Valeriano.
- ¿Y qué carajo digo yo?...
- Improvisa un poco, que pareces nuevo.Podrías quitarle importancia al número de parados, argumentando que lo mismo da que se llegue o no a los 5 millones.
- Lo que ocurre es que el otro día aseguré que nunca rebasaríamos la cifra.
- Ni se acuerdan, te lo digo yo, que tengo mucha mili hecha.
-¿Tú crees? Mirándolo así, ¿qué te parece si a continuación digo que lo importante es crear empleo y empezar a hacerlo cuanto antes?
- Vas bien, socio. Sigue, sigue, que me gusta la idea. Me excita…
- Luego, insinúo que lo que ocurre es que la gente se apunta al paro por apuntarse y termino con el rollo ése de que el primer trimestre es tradicionalmente malo, adornándolo con unas lagrimitas.
- Hummmm…Fabuloso…¿Tú ves que cuando quieres, puedes? Venga, tira pa´lante, tranquilo, que no muerden, si son corderitos.
- Lo que tú digas, que para eso eres el que manda, porque de José Luis, como Armada, ni está ni se le espera, ¿no?
- Calla, calla, mejor que no aparezca, que nos la lía aún más. Además, ya sabes cómo están las cosas.
-Sí, se ha prejubilado ya, no sabe nada el tío. Y el marrón para nosotros.
- Olvídate de él, que es como el rey Midas pero en mierda.
- Ahí has dado, Alfredo…Bueno, vamos allá, pero que sea breve, dos inyecciones de tontolinón y a volar, que este finde estamos de mitin. Por cierto, ¿a quién vamos a mandar a Cataluña durante la campaña? Está chunga la cosa…
- A cualquiera menos a José Luis o la Carmen. Ya me encargo yo del asunto.
-Siempre tenemos a Pepiño, que está en racha.
- También tienes razón.
- Bueno,dejémonos de cháchara y hagamos el paripé, que me esperan. Cuanto antes empecemos, antes terminamos, y a otra cosa, mariposa.
“Y colorín, colorado, este cuento no ha acabado

Boda, fútbol y 5 millones de parados.

Qué bonito, qué alegría, que se casa el príncipe con su princesa. Guillermo y Kate, qué gusto da verlos tan enamorados, tan unidos, fundidos el uno con el otro. Y qué lujo, qué maravilla, cuánta gente guapa luciendo palmito, cuánto esplendor monárquico y cuánto derroche político. Ya tenemos para entretenernos un rato, rajando a discreción de todos y cada uno de los que asisten al casorio (que no a todos y a cada uno, que no significa lo mismo, aunque pueda apetecer). Se trata de un glorioso espectáculo con el que desplegar nuestra ironía. Qué bien le sienta el vestido a ésta, que gorda está aquella, qué horterada de sombrero, de dónde ha sacado el traje el tipo ese y mira qué feos que son los hijos de aquél. Un frenesí para lengua y sentidos.

Y el que no quiera participar del tema, que se entretenga con el Madrid, el Barcelona, la Mourinhada, que te denuncio por faltón, pues yo a ti también por tramposo, lo bueno que es Messi, el puto amo y la madre que los trajo a todos. Hay que ver lo divertido que nos tienen discutiendo, hinchando las venas hasta perder amistades y respeto. De lujo, sacamos el lado salvaje, nos meamos en La Cibeles o escupimos sobre Canaletas. Nada mejor como el fútbol para descargar tensiones.

Mientras tanto, y como quien no quiere la cosa, por fin lo hemos conseguido; estamos a menos de 90.000 personas para alcanzar la cifra de 5 millones de parados, todo un logro de nuestros estupendos rectores políticos. Si es que cuando se proponen una cosa, no hay forma de detenerles. Hay que pasar a la Historia de cualquier manera, aunque sea triplicando la cifra de paro de Alemania o enterrando en la miseria a mas de 1.386.000 hogares españoles en los que no trabaja nadie. Es realmente glorioso asistir desde el palco del INEM a la representación trágico-cómica de la desintegración del Estado de Bienestar y la destrucción de la sociedad democrática actual. Obra excelsa dirigida por el divino Zapatero y escenificada con genialidad por una compañía de increíbles incompetentes y consolidados ineptos.

De verdad, no sé cual acontecimiento merece consumir más cerveza y palomitas delante de la televisión, ya que participar en alguno no nos lo van a permitir. Así que yo, particularmente, y ante la duda que me genera, opto por pasar del bodorrio real, ya que no me van ni los reyes, ni la aristocracia, ni la nobleza, ni los políticos, ni los chupones y ni el Antiguo Régimen. El fútbol me entretiene, pero como no me da de comer, pues eso, que se maten y salga el sol por donde pueda. Y en cuanto al circo del paro que han montado presidente, ejecutivo, sindicatos, bancos y especuladores, qué quieren que diga, sentado no puedo estar, de pie tampoco, si me muevo mucho me llaman facha y si hago lo que de verdad me apetece, acabo en la cárcel. En consecuencia, lo mejor es continuar ciscándome en todos ellos mientras me esfuerzo por sobrevivir. A mandar.

miércoles, 27 de abril de 2011

Otra vez los lobos aullando

A ver si consigo explicar lo que siento sin que ningún exaltado se ofenda y me lance sus garras al cuello. Resulta que para algunos el aborrecer este gobierno de opereta, es ser un facha; el rebelarse contra la traición de los que se autoproclaman socialistas mientras destruyen los avances sociales, es formar parte de los que bombardearon Gernika; el no comulgar con la política absurda que ofrecen desde el poder gente sin preparación ni formación, es ser miembro de la derecha reaccionaria; el sufrir día sí y día también la maldita incompetencia de los que dirigen el destino del país, es traicionar al estado; el asistir impotente a la aniquilación de cualquier posibilidad justa de futuro para mis hijos, es atentar contra la libertad de enseñanza; el tener que apechugar con las consecuencias de los desastrosos comportamientos por parte de los que me mienten por costumbre, es querer destruir la democracia; el no aceptar que el rico sea más rico mientras la clase trabajadora se empobrece por culpa de unas nefastas directrices económicas de un ejecutivo vendido a los grandes intereses financieros y a la banca, es pertenecer a la ultraderecha; el maldecir a unos sindicatos cuyos acomodados dirigentes son cómplices y responsables de la situación actual, es formar parte de la oligarquía; el ser consciente de que con éstos al frente el país se desintegra, es desear el derrumbe total de la sociedad y la economía española; el no reír las gracias de titiriteros de mitin dominguero, es no ser español…
Me quedan muchas razones para exponer, y todas me colocan enfrente del Gobierno socialista diciéndole a la cara que se marchen, que dejen paso a gente más preparada, que desparezcan de los órganos de control porque están conduciendo al país a la debacle absoluta, y que lo hagan ya, que convoquen elecciones generales, que me dejen decidir si quiero que sigan asesinándome o, simplemente, prefiero dar la opción de gobierno a otros. Por creer esto, por necesitar un cambio urgente, los defensores del socialismo patrio me sitúan directamente con las tropas de Franco entrando en la península el 18 de julio del 36.
Pensar distinto, sentir distinto y opinar distinto, significa para estos personajes que dicen representar la libertad ser, como mínimo, un golpista. Hablo de gente que se ha apropiado de forma bastarda de la democracia, que considera que la razón es suya, que la verdad es suya, que la libertad es suya, que la justicia es suya, que todo es suyo y que el que no esté en su fila es un perro, un criminal nazi, un exterminador fascista. Hablo de descontrolados sin argumentos que, por ejemplo, sacan ahora la guerra civil para intentar encender sentimientos que ellos han apagado con sus acciones y con sus palabras. Hablo de individuos que a falta de razones buscan el enfrentamiento, la eterna división del país en dos, hurgar en las heridas, olvidando que sangre hubo en todos los lados.
No me apetece entrar en el juego que plantean, pero no sería justo conmigo mismo si me callase, si no reaccionase ante el aluvión de estupideces sin sentido y chorradas malintencionadas que ya han empezado a arrojar desde el bando de los iluminados. Antes muerto que en silencio. En consecuencia, que me llamen lo que les dé la real gana, que me encasillen donde sus limitadas mentes les ordenen, que junten letras para intentar la ofensa y el insulto, para provocar la confrontación. Me van a encontrar delante de ellos para decirles, con todo el respeto que me merecen, que a mí no me engañan ni una vez más, que ya me he hartado de manipuladores, embusteros, inútiles y torpes, y que si lo que quieren es guerra, hallarán en mí siempre una respuesta educada, una sonrisa cordial de un opositor al régimen que está dispuesto a plantarles cara, y un cariñosísimo váyanse a hacer puñetas. Lo dicho, besitos para todos.

martes, 26 de abril de 2011

Transparencia financiera

Sólo una sensación. Creo que los partidos políticos no tienen ni interés ni intención en mostrar transparencia y claridad. Hace ya un año que el Parlamento aprobó una proposición de ERC en la que se planteaba que las formaciones políticas no podían aceptar o recibir, directa o indirectamente, donaciones de empresas privadas o fundaciones que prestasen servicios o realizasen obras con las Administraciones públicas. Por aquel entonces las cosas andaban ya calentitas en materia de corrupción (ahora arden por los cuatro costados), y todos hicieron piña para aparecer níveos y pulcros ante la mosqueada opinión pública, inmaculados en su financiación. Qué mejor que entregar un gesto de honradez para satisfacer a la plebe, que luego ya se encargarían de enterrar la propuesta en el olvido. Y a fe mía que lo han hecho, se han aplicado en perpetrar un timo más, una engañifa que justifican al manifestar que el tema, según declaraciones de Eduardo Madina, secretario del Grupo Socialista, “no es una prioridad y que los partidos han decidido reducir las subvenciones que reciben entre un 10 y un 15 por ciento”. Austeros que son ellos.

¿Por qué nombrar ahora el asunto? Verán, un informe del Grupo de Estados contra la Corrupción, órgano del Consejo de Europa, destaca que España no ha avanzado lo que debería en materia de financiación de sus partidos políticos. Dicen las malas lenguas que éstos nadan en préstamos muy favorables por parte de los bancos y que gozan de cancelaciones de créditos sin motivos suficientes; es decir, un nepotismo consentido y protegido que el mismo Banco de España ayuda a camuflar al no cruzar datos con los investigadores y expertos del grupo en cuestión, negándoles la información sobre los créditos de los que gozan los partidos.

El susodicho informe prosigue resaltando la opacidad de las cuentas en las agrupaciones locales, señalando la existencia de "malas prácticas" en un punto en donde "los riesgos de corrupción son particularmente altos" (aquí es donde uno se parte la caja. ¿Corrupción en los Ayuntamientos? ¡Anda ya! Hay que ser malpensado, con lo buenos que son los ediles patrios…).Continuando con el análisis, se incide también en el hecho de que las formaciones políticas dependen muy y mucho de los bancos. Vamos, que las entidades financieras les tienen agarrados de los mismos. Pero no pasa nada. Al rico endeudamiento, que ya se pagará de una forma u otra, aunque sea en especies. Y si no, pues mira, se pinta la pasta como donación y pelillos a la mar. Todo adornado con unas contabilidades desmadradas, que lo de reflejar datos cada uno lo hace como le apetece, que alguno habrá que la presente en una servilleta de bar.

En resumen, palo de Europa (otro más) a cómo se hacen las cosas por estos andurriales, idílico paraíso en el que, el que no es pirata ejerce de corsario. Sigamos pues disfrutando con nuestra divertida y amena casta política, que así nos va.