Ver como página Web
España necesita que las fuerzas políticas sean coherentes, inmaculadas en el comportamiento y firmes en la defensa de los españoles. Los partidos deben ofrecer diálogo e iniciativa, y ser fieles a sus convicciones. El triunfador tiene la obligación democrática de gobernar en beneficio del pueblo, y para ello no puede caminar descuartizado por rectores totalitarios que traicionan a aquellos que les votaron y debilitan al país.
Las primarias dentro del PSOE sólo pueden conseguir una cosa: revitalizar un partido cuyos dirigentes actuales han desguazado, desmontando ideales y principios y destruyendo la confianza e ilusión de muchos militantes y simpatizantes. Oponerse al aparato interno, enfrentarse a lo viciado y acomodado de los que mandan y pelear por recuperar el espíritu social, son ejercicios gratificantes, altamente positivos para cualquier formación política, sobre todo si se trata de un partido de izquierdas. Además, si dicho partido ha perdido rumbo y brújula, y está dirigido por malos profesionales que sólo buscan perpetuarse en el poder, la savia nueva que emerge del debate y la disputa otorga, a buen seguro, una nueva energía, capaz de despertar del letargo y del hastío a los socialistas de verdad. Y digo bien, de verdad. Porque los actuales son malas copias de aquello que quizás fueron y que posiblemente nunca volverán a ser. Son miembros de la casta política manipuladora y vividora, inepta clase social que destruye todo sobre lo que ejerce su control.
En conclusión, que vengan primarias que arrojen la basura fuera y limpien lo enfangado. Vendría muy bien que la razón y la lógica retornasen, desterrando la incompetencia y la soberbia.
Un sitio donde reflejar lo que piensas. Te invito a que compartas conmigo tu libertad.
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
domingo, 29 de agosto de 2010
sábado, 21 de agosto de 2010
Un agosto atípico
Agosto siempre había sido un mes tranquilo a nivel de noticias. Los políticos gozaban de sus reglamentarias vacaciones, el país iba caminando a su ritmo, dependiendo de la coyuntura, y los españoles nos librábamos de tener que aguantar las estupideces típicas y habituales en la casta política. Este año, la situación ha variado: estamos de lo más entretenidos. El juego no se ha detenido, la crisis no descansa y nuestros representantes siguen dale que te pego.
Por un lado, Madrid y el enfrentamiento interno, casi caníbal, del PSOE. Puedes creerte o no que de verdad haya surgido alguien con arrestos suficientes para plantarse delante de su jefe y decirle que hasta aquí. Puedes optar por pensar que es una jugada de alta política que tiene como meta recuperar a los socialistas que habían abandonado, maltratados y traicionados, por el camino. Sea como sea, el espectáculo es digno.
Luego sale José Blanco, casi abogado, y pare trillizos. Poco comentario me merece lo que para mí es una sandez más de un gobierno en derrota constante: si quieres que empatemos en impuestos, equipara los salarios también. Todo lo demás son tonterías. Aunque a éstas ya nos tiene acostumbrados el Presidente y su camarilla.
Para postre, por Melilla anda un personaje tocándonos la moral. Mohamed VI, listo como él solo, se está aprovechando de la debilidad de un Gobierno de opereta para montar un lío que ya veremos cómo acaba, si es que acaba. Tanto hablar de Cuba, de Corea del Norte, y, pegadito a nosotros, campa a sus anchas un dictador chantajista y ventajista que juega con las miserias de una Unión Europea rendida ante la sardina, la caballa, el jurel y los fosfatos.
Lo dicho, llevamos medio mes y la cosa no ha parado. Todo lo contrario. Promete continuar.
Por un lado, Madrid y el enfrentamiento interno, casi caníbal, del PSOE. Puedes creerte o no que de verdad haya surgido alguien con arrestos suficientes para plantarse delante de su jefe y decirle que hasta aquí. Puedes optar por pensar que es una jugada de alta política que tiene como meta recuperar a los socialistas que habían abandonado, maltratados y traicionados, por el camino. Sea como sea, el espectáculo es digno.
Luego sale José Blanco, casi abogado, y pare trillizos. Poco comentario me merece lo que para mí es una sandez más de un gobierno en derrota constante: si quieres que empatemos en impuestos, equipara los salarios también. Todo lo demás son tonterías. Aunque a éstas ya nos tiene acostumbrados el Presidente y su camarilla.
Para postre, por Melilla anda un personaje tocándonos la moral. Mohamed VI, listo como él solo, se está aprovechando de la debilidad de un Gobierno de opereta para montar un lío que ya veremos cómo acaba, si es que acaba. Tanto hablar de Cuba, de Corea del Norte, y, pegadito a nosotros, campa a sus anchas un dictador chantajista y ventajista que juega con las miserias de una Unión Europea rendida ante la sardina, la caballa, el jurel y los fosfatos.
Lo dicho, llevamos medio mes y la cosa no ha parado. Todo lo contrario. Promete continuar.
Etiquetas:
José Blanco,
Madrid,
Melilla,
Tomás Gómez
Enfrentamiento o mentira
No sabe uno qué pensar. Por un lado, parece evidente la fractura interna en el PSM: se ha abierto una lucha feroz por captar votos, con promesas múltiples y variadas de cargos y posiciones en caso de que me concedas tu apoyo, y con amenazas veladas, y no tanto, de defenestraciones y ostracismo garantizado si te vas con la otra candidatura. Todo un espectáculo de rumores y cuchicheos, de conspiraciones y rajadas, de manifestaciones públicas y privadas, de compadreos y pequeñas traiciones. Un show en el que hay que distinguir, de ley, dos tipos de protagonistas: los principales, los que esperan tajadas jugosas como pago a su colaboración, y los secundarios, los militantes que votan por simpatía, convicción o hartura. Una confrontación democrática entre Gómez y Zapatero (Trinidad Jiménez pinta bien poco en este asunto), que puede dejar a éste último muy debilitado dentro del partido si el ex de Parla obtiene un holgado triunfo.
Por otro lado, toda esta guerra interna favorece a una formación en continua depresión. El debate es bueno cuando sentimientos y voluntades están en estado vegetativo, cuando la confianza en los propios ha desparecido totalmente. El PSOE necesitaba algo que sacudiera al partido y lo hiciera interesante, desterrando la sensación de derrota y el hundimiento moral ante la actuación del Gobierno. Ahora aparece la ilusión sustituyendo al abatimiento. El PSOE recupera vida después de la muerte.
Es en este punto dónde a alguien desconfiado como yo le surge inevitable la duda. ¿Todo lo que ocurre en Madrid entre Zapatero y Gómez es un enfrentamiento real, fruto de un democrático funcionamiento interno, y muestra que en el PSOE empiezan a cansarse del Presidente y su camarilla? ¿O, como piensan suspicaces y escépticos, no es más que una gran jugada de alta política, dirigida desde los despachos de los afines al aparato federal, cuyo único objetivo es recuperar a un electorado asqueado engañándole de nuevo con un candidato de paja, con una marioneta más? Chi lo sa…
Por otro lado, toda esta guerra interna favorece a una formación en continua depresión. El debate es bueno cuando sentimientos y voluntades están en estado vegetativo, cuando la confianza en los propios ha desparecido totalmente. El PSOE necesitaba algo que sacudiera al partido y lo hiciera interesante, desterrando la sensación de derrota y el hundimiento moral ante la actuación del Gobierno. Ahora aparece la ilusión sustituyendo al abatimiento. El PSOE recupera vida después de la muerte.
Es en este punto dónde a alguien desconfiado como yo le surge inevitable la duda. ¿Todo lo que ocurre en Madrid entre Zapatero y Gómez es un enfrentamiento real, fruto de un democrático funcionamiento interno, y muestra que en el PSOE empiezan a cansarse del Presidente y su camarilla? ¿O, como piensan suspicaces y escépticos, no es más que una gran jugada de alta política, dirigida desde los despachos de los afines al aparato federal, cuyo único objetivo es recuperar a un electorado asqueado engañándole de nuevo con un candidato de paja, con una marioneta más? Chi lo sa…
Etiquetas:
Madrid,
Tomás Gómez,
Zapatero
lunes, 9 de agosto de 2010
Madrid se decide en Moncloa - DIARIO YA
Ver como página Web
El Presidente del Gobierno ha llamado a Tomás Gómez a Moncloa para reunirse con él. Según parece, trata de convencerle de la idoneidad de presentar a Trinidad Jiménez como candidata a la Comunidad de Madrid, intentando que el alcalde de Parla desista de sus aspiraciones de derrotar a Esperanza Aguirre. El partido no puede mostrar disensiones públicamente, y José Luis Rodríguez Zapatero no va a consentir ninguna voz más alta que la suya propia. Él es el director de la orquesta, él manda, hace y deshace, y al que no le guste, se le llama al orden y se le endereza. Y si aún así no se logra reconducir al díscolo, éste tiene las de perder: se le quema políticamente y se le dice adiós con las maletas en la puerta. ¿Qué no te gusta? Vete, que hay cola detrás de ti.
Yo no sé si alguien con la personalidad de Tomás Gómez comulgará con las ruedas de molino que pretende hacerle comer el presidente. En lógica se someterá a la disciplina del partido y aceptará la imposición, dejando atrás su orgullo y enterrando en la amargura sus deseos. Pero igual, en una demostración de dignidad, cualidad difícil de ver en un político, se sale por la tangente, se enroca en su posición y fuerza al líder del PSOE a decidir entre él como miembro del partido o él como alternativa independiente de la socialista, como un competidor más que terminaría, a buen seguro, con las débiles esperanzas de Zapatero de derrotar a la representante del PP.
Sea como sea, el bueno de Tomás se ha subido a las barbas de su jefe fastidiándole las vacaciones. Veremos ahora cómo funciona la democracia interna dentro del PSOE, o nos encontramos ante una autocracia. La cosa promete
El Presidente del Gobierno ha llamado a Tomás Gómez a Moncloa para reunirse con él. Según parece, trata de convencerle de la idoneidad de presentar a Trinidad Jiménez como candidata a la Comunidad de Madrid, intentando que el alcalde de Parla desista de sus aspiraciones de derrotar a Esperanza Aguirre. El partido no puede mostrar disensiones públicamente, y José Luis Rodríguez Zapatero no va a consentir ninguna voz más alta que la suya propia. Él es el director de la orquesta, él manda, hace y deshace, y al que no le guste, se le llama al orden y se le endereza. Y si aún así no se logra reconducir al díscolo, éste tiene las de perder: se le quema políticamente y se le dice adiós con las maletas en la puerta. ¿Qué no te gusta? Vete, que hay cola detrás de ti.
Yo no sé si alguien con la personalidad de Tomás Gómez comulgará con las ruedas de molino que pretende hacerle comer el presidente. En lógica se someterá a la disciplina del partido y aceptará la imposición, dejando atrás su orgullo y enterrando en la amargura sus deseos. Pero igual, en una demostración de dignidad, cualidad difícil de ver en un político, se sale por la tangente, se enroca en su posición y fuerza al líder del PSOE a decidir entre él como miembro del partido o él como alternativa independiente de la socialista, como un competidor más que terminaría, a buen seguro, con las débiles esperanzas de Zapatero de derrotar a la representante del PP.
Sea como sea, el bueno de Tomás se ha subido a las barbas de su jefe fastidiándole las vacaciones. Veremos ahora cómo funciona la democracia interna dentro del PSOE, o nos encontramos ante una autocracia. La cosa promete
Etiquetas:
Madrid,
Tomás Gómez,
Zapatero
Suscribirse a:
Entradas (Atom)