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martes, 15 de marzo de 2011

Deberes para casa.

La presente es una adaptación libre de un viejo chiste, de una chanza buena y cruel que llevaba por título ¿Cómo funciona España?, y que me hizo recordar vía red social una amiga. Se trata de una inmortal ocurrencia aplicable a la historia política del país y que hoy en día viene a huevo. Intentando no ser gracioso, que para eso hay que valer y ése no es mi caso, ahí va la chuscada.
“Una profesora pone como deberes a sus alumnos que investiguen de qué manera funciona un país. Al llegar a casa, uno de los niños le pregunta a su padre: ¿Papá, cómo funciona España?
-Te lo explico fácil con un ejemplo. Coge tu cuaderno y toma nota:
Mi papá es el gobierno, porque en casa el que manda es él. Mi mamá es la ley, porque ella impone el orden. Mi abuela son los medios de comunicación, porque todo lo sabe y todo lo cuenta. La empleada es el pueblo, porque es la que hace el trabajo de la casa.
Y el niño piensa y dice…
Yo soy la juventud y mis hermanos pequeños, los mellizos, son la esperanza y el futuro.
El padre, satisfecho, sonríe y le felicita. Enhorabuena. Ya tienes tu tarea resuelta.
Llega la noche, el niño se levanta al oír ruido en el cuarto de la empleada y observa a su padre, borracho como una cuba, abusando como un baboso de ella, que se resiste como puede. Se dirige corriendo, entre asustado y enfadado, hacia el dormitorio de sus padres y allí se encuentra a su madre dormida profundamente, narcotizada por la tortilla de somníferos que se atiza todas las noches para poder descansar.
El niño piensa lo que piensa y se va a la habitación de la abuela, que a buen seguro tomará cartas en el asunto. Abre la puerta y se encuentra a la buena señora hipnotizada viendo una sobredosis de telebasura. Ni caso que le hace al chiquillo. Es más, le manda a hacer puñetas.
Desesperado y aburrido, vuelve a su cuarto y el panorama es desolador. Sus hermanos berrean como descosidos; uno se ha vomitado entero y al otro le chorrea el pañal. Es en ese momento cuando el niño ve todo claro y exclama.
¡Ahora lo entiendo todo! El gobierno, totalmente descontrolado se folla al pueblo. Éste no tiene más remedio que aguantarse si quiere seguir comiendo. La ley se coloca para dormirse y no tener que intervenir. Los medios de comunicación pierden el tiempo en tonterías, mirando hacia otro lado. A la juventud nadie le hace caso. Y la esperanza y el futuro están de mierda hasta el cuello.”
No sé si es chiste o esquela. Lo que sí que sé es que provoca más dolor que risa. Así nos va.

martes, 9 de noviembre de 2010

Vergüenza

Esto va ser breve. Cuando se escribe se pretende ser lo más objetivo posible, no dejarse llevar por afectos y emociones. Pero ahora éstos son los que guían lo que quiero decir. Por eso, porque se trata de algo personal, cuanto mas conciso, mejor. Siento rabia, indignación y sobre todo una vergüenza inmensa que me desarma, que me deja sin argumentos. Tengo que asistir desde casa al espectáculo cruel e inhumano que nos están ofreciendo las huestes de Mohamed VI en su labor de exterminio del pueblo saharaui, y no puedo hacer nada. Tengo que observar atónito la manipulación grosera, obscena y burda que de la información hacen los medios oficiales del país opresor, y no puedo hacer nada. Tengo que tragarme, como todos, la pasividad de la comunidad internacional, cómplice silencioso en el elaborado genocidio que ha programado el dictador alauí, y no puedo hacer nada. Y lo peor de todo, tengo que ver como nuestro gobierno aparta la cara, mira de perfil y se esconde temeroso y cobarde, y no puedo hacer nada.

Por todo eso, por saber que los que pueden actuar en mi nombre se lavan las manos, que anteponen intereses políticos a vidas, que no asumen su responsabilidad moral y que muestran una más que preocupante incapacidad, es mejor dar por terminada la exposición antes de perder formas y educación. Eso sí. Una cosa más. Ahora es un buen momento para que aquéllos que deben me hagan sentir orgulloso de ser español. Pero dudo mucho que quieran hacerlo y/o que sepan cómo.