“Toca levantarse. No es que apetezca mucho, pero toca hacerlo. María no debe darse cuenta de lo que pasa, así que con cuidado, no vaya a ser que se percate, y ya tenemos el lío montado. Además, están los niños. Es una edad muy mala, con la cantidad de problemas que ellos ya tienen…Mejor será que saltemos, y comencemos el día como si no ocurriera nada. ¡Maldita sea!”
En esto anda la cabeza de Luis, cuando el despertador del móvil repite la musiquita de marras por segunda vez. Se gira y mira a la derecha. Una maraña de sabanas y almohadones se eleva sobre la cama. Debajo, debe estar María, su mujer, enrollada como siempre entre las telas. “Da gusto verla dormir. Quince años juntos, y está más guapa que nunca. Joder. Me la comería ahora mismo…”
Luis se levanta sin hacer ruido. No le gusta encender la luz, otorgando siempre unos minutos más de descanso a María. “Dónde puñetas estarán las zapatillas. Anda, aquí hay una… ¿Y la otra? Ya está, a buscar por debajo. De buena mañana, agacharse es lo mejor para la hernia” Tras un rato tanteando a oscuras por el suelo, Luis encuentra la bamba que le falta y se incorpora.” Bamba. Así las llama María desde que estuvimos en Tenerife de viaje de novios. Aquello sí que estuvo bien. Tenemos que ir con los niños en vacaciones. Ya son mayores y aguantarán el viaje de sobras”
Con mucho sigilo, localiza en la cómoda el pantalón que se quitó el día anterior, al volver del trabajo. “No se habrá arrugado mucho. Todavía debe estar limpio, pues me lo he puesto dos veces nada más. Ahora, la camisa, los gayumbos y los calcetines” Luis se dirige al armario empotrado. Desliza la puerta corredera con cuidado. “Mira que pesa la puñetera. El día menos pensado, le meto mano al plazo fijo, y arreglamos el dormitorio, que se ha quedado muy antiguo”. Coge la camisa de la segunda percha, la azul a cuadros que tanto le gusta a su hija Marieta y, del segundo cajón, extrae unos calzones de esos modernos que le regalaron el día de su cumpleaños. “¿Y los calcetines? ¡Ah! Ya me acuerdo. En el tercer cajón de la mesita de noche…Ya sois míos. ¡A la ducha!”
Sale de la habitación dejando la puerta casi cerrada. Son las siete de la mañana, en un rato empezará a clarear, y no quiere que la luz del día despierte a su esposa. Entra en el cuarto de baño que hay al lado de la leonera de Luisito, el mayor de sus hijos. Tiene la puerta cerrada, al igual que su hermana. “Parece que se les ha ido el miedo a la oscuridad. Hace un año aún teníamos una luz en el pasillo, y mira ahora. Crecen muy deprisa. ¡Cuántos años tienen ya? A ver. Luisito…trece, y Marieta once. ¡Cómo pasa el tiempo!” Una vez dentro, Luis recuerda que es sábado. “Hoy no tienen que ir al colegio. Que duerman, ellos que pueden.”
Continuando el rito diario, Luis se encierra en el aseo. Se mira en el espejo, y se acaricia la cara, para ver si se rasura o no. “Me afeité ayer. No pincha mucho, así que lo dejaremos para mañana” Abre el grifo de la bañera; el agua caliente tarda un poco en llegar desde el termo y hay que dejarla correr brevemente. “Cualquiera se ducha con agua fría a estas horas. Ya no soy tan joven” Una vez se ha desnudado del todo, se detiene frente al espejo y escruta su cuerpo. “Para cuarenta y tres años no estoy tan mal. Quitando la puñetera barriga cervecera, aún estoy fuerte. Y eso que desde hace… ¿un año sin hacer deporte? Demasiado. Tengo que volver a correr por las noches. Pero me da pereza… ¡Bah! Algo tendré que hacer o me voy a anquilosar”
El agua está templada. Luis entra en la bañera y rueda la cortinilla sobre el riel. “Tenía que haberle hecho caso a María cuando insistió en poner una mampara. Con la mierda esta de cortina se sale toda el agua” Apura el champú. “Que no se me olvide pasar por el súper y comprar. Luego, al mediodía, cuando salga del curro” Mientras se enjabona el cuerpo, se entretiene mirando la colección de juguetes que adornan los bordes de la bañera. “Parece mentira, lo mayores que son ya, y todavía con estas cosas. Sobre todo Luisito con los muñecotes. Marieta no tanto…Es casi una mujer” Un escalofrío le recorre el cuerpo. No sabe si es porque el agua no sale lo caliente que le gustaría, o por el hecho de pensar en su niña como en una mujer. “Dentro de nada se me escapan de las manos. Me estoy haciendo viejo”
Seca su cuerpo con una gran toalla rosa que pertenece a María. Ella siempre ha protestado por esto, pero Luis le responde que de esta forma se impregna del olor que ella desprende, y así la jornada se le hace más llevadera. Ante este razonamiento María nunca dice nada.”Qué bien huele. Es un vicio absoluto. Si no estuviera dormida, le haría una visita…No. Que están los niños y pueden sorprendernos. A la noche, mejor”
Se viste con lentitud. Le gusta ir hecho un pincel, y cuida todos los detalles. “Me faltan los zapatos. Hoy me pondré los castellanos negros, que me pegan más” Revisa el calzado y comprueba su brillo y limpieza. “Los zapatos deben estar siempre bien limpitos. Dicen mucho del dueño. Estos están de muerte… ¡Hala! A desayunar algo, que tengo un hambre…”
Después de recoger toalla y ropa usada, y depositarlas en el cesto, sale silencioso del aseo y, aprovechando la claridad que comienza a invadir la casa, sin encender la luz del pasillo se encamina a la cocina, en el otro extremo. Entra y cierra la puerta.
“En la nevera no hay ningún cartón de leche. A ver en la despensa…Tampoco. Pues no sé que voy a tomarme. Qué desastre. Tengo que estar encima de todo o no funciona nada. Eso es el chaval, que se la bebe como si fuera agua. Úlcera no tendrá, no, el cabrito. Podría avisar, ché.” De un paquete de galletas de chocolate, saca tres, dejando sólo dos en el interior. “Así aprenderá. Me como sus galletas” Se arrepiente, y las vuelve a meter dentro. “Es igual. Ya me tomaré una tostada en el bar de Roque. Y con tomatito rallado…Y con jamón…Y qué hambre tengo, puñetas”
Luis coge un papel de encima de la mesa, y con el lápiz que siempre hay en el cajón de los cubiertos, escribe una lista.”Leche, champú, huevos, agua mineral…y galletas de estas rellenas, que les quedan pocas y se las comen como pipas” Pliega el escrito, y lo introduce en el bolsillo trasero del pantalón. Sale de la cocina y camina hasta la entrada de la casa.
Del cuenco que hay en el mueble de la entrada, recoge un manojo de llaves que contiene las de la oficina. “Las del coche, no. Creo que el chiquillo tiene partido, y María se lo tiene que llevar. Aunque no estoy seguro. Por si acaso, iré andando al despacho, que no me voy a morir por ello”
De puntillas, recorre con rapidez el pasillo hasta alcanzar su habitación. Abre la puerta muy pausadamente y se dirige con celeridad hacia su lado de la cama. Allí, en el primer cajón de su mesita, guarda la cartera. “Aquí está. ¿Y el móvil? ¿Dónde lo habré dejado?...Ya está. Junto al retrato de mis padres, encima de la mesa” Con el teléfono en el bolsillo derecho del pantalón y la cartera en el de la chaqueta de lana que le regaló su madre, comienza a salir de la alcoba. De repente, se queda quieto, paralizado. Nota como si su mujer se hubiese movido, como si hubiese cambiado de posición. Observa con atención. “No. Debe ser una sensación mía. Sigue durmiendo profundamente. No la oigo ni respirar…”
Sale del cuarto y entorna de nuevo la puerta. Sus silenciosos pasos le llevan hasta las habitaciones de sus hijos.” Debería entrar para ver si están bien y darles un beso…No…No quiero despertarles. Esta paz que hay ahora en la casa es tan buena…” Dejando atrás las habitaciones, llega a la puerta principal y, después de darle dos vueltas al cerrojo, la abre y abandona la casa tras cerrar cuidadosamente, sin el más mínimo ruido. “Que frío tengo ahora. Igual me he resfriado. Me encuentro raro”
Baja las escaleras a buen ritmo, contando para sí los escalones. Son tres pisos y, siempre que puede, evita el ascensor.”Un, dos tres, cuatro…No me encuentro bien. No sé qué pasa, pero algo falla. Nueve y diez. Vuelta a empezar. Uno, dos, tres,…”
Ya ha llegado a la portería. Tiene la sensación de ir volando, de flotar, como si sus pies se movieran solos, independientes del cuerpo. “Qué raro es esto. Cuando sea buena la hora, me escapo a la farmacia y que me tomen la tensión” Sale a la calle.
- ¿Buenos días, Luis? ¿Cómo te encuentras hoy?
Dos mujeres conversan justo enfrente de la salida. Una de ellas, la más joven, al ver a Luis se gira totalmente y le interpela.
-¡Qué cómo estás hoy!- Le dice, mirando a los ojos tristes y ausentes de Luis. Éste detiene su camino, busca en su interlocutora algo que le motive a contestarle y al no hallar nada, le esquiva y continúa en su andar. “No sé quién es. Ni me importa. Déjame en paz. Yo no te he dicho nada…”
Las dos mujeres le ven alejarse. Se miran entre ellas, y una mueca dolorosa se dibuja en el rostro de una de ellas. Siente pena. Pena y dolor.
-Qué perra es la vida, le dice a su amiga, y continúa hablando. Hace un año cumplido que su mujer y sus hijos faltan. Fíjate, iban los tres a un partido de fútbol del mayor, y un descerebrado se saltó un semáforo y se los llevó por delante. Desde entonces, el bueno de Luis anda más muerto que vivo. Todos los días se repiten para él. Piensa que está aún en el mismo sábado en el que ocurrió todo. Le es igual que sea lunes o martes, como hoy. Fíjate cómo será la cosa que su madre dice que el pobre cree que están vivos, que todavía habla con ellos. ¡Perra vida!
Un sitio donde reflejar lo que piensas. Te invito a que compartas conmigo tu libertad.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Trinidad Jiménez: la primera en la frente
Trinidad Jiménez recibió a su homólogo marroquí, Taieb Fassi Fihri, con una notable satisfacción. Las relaciones con Marruecos no son buenas, ni mucho menos. Desde hace diez meses el país vecino no cuenta con un embajador en Madrid, situación que provoca una relación diplomática en ocasiones inviable. A esto hay que añadir varios factores; las tensiones orquestadas por el monarca alauí contra las ciudades de Melilla y Ceuta que han debilitado al máximo el ya de por sí endeble equilibrio entre ambos estados; las actitudes represoras de sus fuerzas de seguridad con el pueblo saharaui que incumplen cualquier tratado sobre derechos humanos; el veto descarado e injustificado a la libre información sobre todo lo relacionado con el Sahara, que lo único que busca es proporcionar la opacidad básica que permite sostener el dominio opresor que sufre el otrora territorio colonial; y la manipulación perversa en los medios de comunicación magrebíes, controlados por Mohamed VI, que mienten y mienten sin descanso, son condicionantes suficientes para asegurar que en este momento, España y Marruecos están más cerca de la confrontación que del entendimiento.
La nueva Ministra de Exteriores desplegó su simpatía y hospitalidad, en espera de reabrir un diálogo inexistente en los últimos tiempos, pero se tropezó con la verdadera intención del ministro marroquí, el auténtico objetivo de su visita: arremeter contra prensa y periodistas españoles, acusándoles de falta de objetividad y nula profesionalidad, expresando que las informaciones que se recogen sobre el Sahara son dictadas por deseos y no por la realidad, y avisando que nada va a cambiar en el trato. En el territorio saharaui manda Marruecos y nadie más, pasándose por el forro tratados y convenios internacionales, a la ONU, a la Unión Europea, a los periodistas extranjeros e, incluso, cualquier sugerencia que pudiera facilitar el imperativo diálogo entre saharauis y la monarquía absolutista.
Ante la verborrea del títere del Duce del Magreb y sus amenazas veladas, Trinidad Jiménez sólo pudo, o sólo supo, fruncir el ceño y cambiar la sonrisa por la seriedad y la adustez en el gesto. Tuvo que tragar con lo que expelía su colega y no reaccionó quizás como debiera ante los ataques verbales de Taieb Fassi Fihri hacia los medios de comunicación españoles, mostrando una fragilidad preocupante cuando consintió que el ministro marroquí no desmintiera la falsa y maquiavélica noticia del asesinato de un joven musulmán a manos de la Guardia Civil.
La corrección se impuso a una tajante y merecida respuesta, la diplomacia, mal entendida para mí, triunfó sobre el ya más que justificado puñetazo en la mesa que debe propinar el gobierno español. En la primera oportunidad en la que Trinidad tenía que haber mostrado fuerza, la situación le anuló. Mala cosa para un país que necesita como el agua reestablecer su imagen y recuperar su lugar en el mundo. Blanda, muy blanda ha estado nuestra ministra.
La nueva Ministra de Exteriores desplegó su simpatía y hospitalidad, en espera de reabrir un diálogo inexistente en los últimos tiempos, pero se tropezó con la verdadera intención del ministro marroquí, el auténtico objetivo de su visita: arremeter contra prensa y periodistas españoles, acusándoles de falta de objetividad y nula profesionalidad, expresando que las informaciones que se recogen sobre el Sahara son dictadas por deseos y no por la realidad, y avisando que nada va a cambiar en el trato. En el territorio saharaui manda Marruecos y nadie más, pasándose por el forro tratados y convenios internacionales, a la ONU, a la Unión Europea, a los periodistas extranjeros e, incluso, cualquier sugerencia que pudiera facilitar el imperativo diálogo entre saharauis y la monarquía absolutista.
Ante la verborrea del títere del Duce del Magreb y sus amenazas veladas, Trinidad Jiménez sólo pudo, o sólo supo, fruncir el ceño y cambiar la sonrisa por la seriedad y la adustez en el gesto. Tuvo que tragar con lo que expelía su colega y no reaccionó quizás como debiera ante los ataques verbales de Taieb Fassi Fihri hacia los medios de comunicación españoles, mostrando una fragilidad preocupante cuando consintió que el ministro marroquí no desmintiera la falsa y maquiavélica noticia del asesinato de un joven musulmán a manos de la Guardia Civil.
La corrección se impuso a una tajante y merecida respuesta, la diplomacia, mal entendida para mí, triunfó sobre el ya más que justificado puñetazo en la mesa que debe propinar el gobierno español. En la primera oportunidad en la que Trinidad tenía que haber mostrado fuerza, la situación le anuló. Mala cosa para un país que necesita como el agua reestablecer su imagen y recuperar su lugar en el mundo. Blanda, muy blanda ha estado nuestra ministra.
Etiquetas:
Marruecos,
periodistas,
Trinidad Jiménez
jueves, 4 de noviembre de 2010
Nelson Cubillas, Otegi y Eguiguren
Hombre de paz, negociador incansable, siempre bajo el dictado de la ley y ajustado al límite a los preceptos democráticos, hábil en el uso de la palabra y apelando razón y diplomacia en todas sus actuaciones, Arturo Nelson Cubillas Mandela (apellidos en orden alfabético, como debe ser) se postula como liberador de los oprimidos, victorioso líder de la lucha contra los crímenes del Estado fascista español. Sin duda, y por méritos harto probados, la democracia y la libertad del pueblo vasco pasa indefectiblemente por sus astutas y sabias manos. Sin él, futuro premio Nobel de la Paz, la vida carece de sentido, no existen ni luz ni esperanza en el devenir político del mundo conocido.
Devenir al que por cierto se agarra su colega Armando Mohandas Karamchand Gandhi Otegi (si me lío en el orden de los apellidos, ruego me perdonen) para pedir su liberación de los sangrientos calabozos españoles. Tenemos aquí, según afirma el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren (que digo yo, que será también socio de los anteriores, o al menos lo parece), un hombre que "quiere la paz", que sería "mejor que estuviera fuera y haciendo política". Y si entre reunión y reunión se escapa un tiro y muere alguien, no pasa nada, son daños colaterales perfectamente aceptables por nuestro imperfecto Estado de Derecho.
Como dijo aquél, ¡manda huevos! Si ya es penoso soportar la absurda existencia del asesino Cubillas, protegido por el bolivariano y polifacético Chávez (igual te canta un bolero que te entrena unos cuantos terroristas) además de pagarle el sustento al preso Otegi, tener que oír, que no escuchar, las sandeces que manifiestan las dos aves de corral no tiene nombre. El uno comparándose con Mandela, y el otro demandando su liberación en base a los acontecimientos, continúan con su burla hacia la sociedad española. Habrá que aplicar aquello de “a palabras necias, oídos sordos”, por mucho que nos cueste, y no darles más bola. Seríamos más felices.
Pero lo verdaderamente triste en este circo es la actitud del señor Eguiguren y sus declaraciones respecto a la bondad del mártir Otegi. Dudo mucho que los socialistas vascos estén contentos con el que tienen al frente del partido. Y si lo están, si apoyan su comportamiento, si piensan igual que él, es que aplauden el retorno de los criminales a las instituciones públicas. Confiemos en que fuerzas de seguridad y justicia prosigan con la tarea y no desfallezcan, porque al menor síntoma de debilidad aparecerán políticos sin humanidad ni escrúpulos como éste que les pisarán.
Devenir al que por cierto se agarra su colega Armando Mohandas Karamchand Gandhi Otegi (si me lío en el orden de los apellidos, ruego me perdonen) para pedir su liberación de los sangrientos calabozos españoles. Tenemos aquí, según afirma el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren (que digo yo, que será también socio de los anteriores, o al menos lo parece), un hombre que "quiere la paz", que sería "mejor que estuviera fuera y haciendo política". Y si entre reunión y reunión se escapa un tiro y muere alguien, no pasa nada, son daños colaterales perfectamente aceptables por nuestro imperfecto Estado de Derecho.
Como dijo aquél, ¡manda huevos! Si ya es penoso soportar la absurda existencia del asesino Cubillas, protegido por el bolivariano y polifacético Chávez (igual te canta un bolero que te entrena unos cuantos terroristas) además de pagarle el sustento al preso Otegi, tener que oír, que no escuchar, las sandeces que manifiestan las dos aves de corral no tiene nombre. El uno comparándose con Mandela, y el otro demandando su liberación en base a los acontecimientos, continúan con su burla hacia la sociedad española. Habrá que aplicar aquello de “a palabras necias, oídos sordos”, por mucho que nos cueste, y no darles más bola. Seríamos más felices.
Pero lo verdaderamente triste en este circo es la actitud del señor Eguiguren y sus declaraciones respecto a la bondad del mártir Otegi. Dudo mucho que los socialistas vascos estén contentos con el que tienen al frente del partido. Y si lo están, si apoyan su comportamiento, si piensan igual que él, es que aplauden el retorno de los criminales a las instituciones públicas. Confiemos en que fuerzas de seguridad y justicia prosigan con la tarea y no desfallezcan, porque al menor síntoma de debilidad aparecerán políticos sin humanidad ni escrúpulos como éste que les pisarán.
Etiquetas:
Cubillas,
ETA,
jesús eguiguren,
mandela,
otegi
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Mar Caballero y la ambigüedad del Presidente
Política con mayúsculas. Eso es lo que realizó el martes toda una mujer, con clase y educación, manejando la verdad y estableciendo consignas claras e indiscutibles en forma y contenido. Sin estridencias, sin alterarse, Mar Caballero, hija de Tomás Caballero, asesinado por los cobardes que ahora venden su comportamiento “democrático”, le dijo las verdades del barquero al Presidente del Gobierno de una forma sencilla pero contundente.
La senadora de UPN le planteó que "se están produciendo toda una serie de declaraciones y desmentidos con motivo de los intentos de Batasuna de volver a las instituciones democráticas que han hecho saltar las alarmas en muchos ciudadanos que temen que el Gobierno, en su prisa por acabar con ETA, pueda volver a cometer errores pasados".
Zapatero, serio, muy serio, se sumergió de nuevo en la duda al aclarar primero para oscurecer después una polémica iniciada por sus declaraciones y las posteriores de Blanco. Matiza lo dicho, pero incide de nuevo en el error al dejar libre para la interpretación el posible acceso de Batasuna o ETA, que lo mismo son y lo mismo representan, a las instituciones democráticas. “A pesar de que hemos oído cosas de Batasuna que, todos reconoceremos, no se oían habitualmente, no sirve, no vale. ¿Que puede tener consecuencias? Puede tenerlas"
Es un mensaje ambiguo, una luz para la izquierda abertzale en su intento de sentar a los violentos en los ayuntamientos e instituciones. La vía para acabar con ETA está abierta hace mucho tiempo y no es otra que la detención de sus miembros y su sometimiento a la actuación de la justicia. Esto y no otra cosa es lo que debería haber aseverado el presidente para disipar cualquier duda sobre la posición del Gobierno en la lucha contra el terrorismo. Medias palabras, interrogantes, preguntas retóricas, son elementos del lenguaje propios de otros escenarios más lúdicos y aplicables a otros asuntos mas nimios. Cuando se habla de asesinatos y de aquellos sujetos que los promueven, justifican, defienden y ejecutan hay que ser tajante, demoledor, inflexible, es imperativo ofrecer a la sociedad una postura seria y firme. No se puede ceder un ápice ante los criminales. Manifestar algo distinto, posicionarse entre dos aguas, es una traición a las víctimas, un atentado contra la democracia. Así lo creo, así lo siento y así lo escribo.
La senadora de UPN le planteó que "se están produciendo toda una serie de declaraciones y desmentidos con motivo de los intentos de Batasuna de volver a las instituciones democráticas que han hecho saltar las alarmas en muchos ciudadanos que temen que el Gobierno, en su prisa por acabar con ETA, pueda volver a cometer errores pasados".
Zapatero, serio, muy serio, se sumergió de nuevo en la duda al aclarar primero para oscurecer después una polémica iniciada por sus declaraciones y las posteriores de Blanco. Matiza lo dicho, pero incide de nuevo en el error al dejar libre para la interpretación el posible acceso de Batasuna o ETA, que lo mismo son y lo mismo representan, a las instituciones democráticas. “A pesar de que hemos oído cosas de Batasuna que, todos reconoceremos, no se oían habitualmente, no sirve, no vale. ¿Que puede tener consecuencias? Puede tenerlas"
Es un mensaje ambiguo, una luz para la izquierda abertzale en su intento de sentar a los violentos en los ayuntamientos e instituciones. La vía para acabar con ETA está abierta hace mucho tiempo y no es otra que la detención de sus miembros y su sometimiento a la actuación de la justicia. Esto y no otra cosa es lo que debería haber aseverado el presidente para disipar cualquier duda sobre la posición del Gobierno en la lucha contra el terrorismo. Medias palabras, interrogantes, preguntas retóricas, son elementos del lenguaje propios de otros escenarios más lúdicos y aplicables a otros asuntos mas nimios. Cuando se habla de asesinatos y de aquellos sujetos que los promueven, justifican, defienden y ejecutan hay que ser tajante, demoledor, inflexible, es imperativo ofrecer a la sociedad una postura seria y firme. No se puede ceder un ápice ante los criminales. Manifestar algo distinto, posicionarse entre dos aguas, es una traición a las víctimas, un atentado contra la democracia. Así lo creo, así lo siento y así lo escribo.
Etiquetas:
ETA,
Mar Caballero,
Zapatero
martes, 2 de noviembre de 2010
Un mundo de coña
Todo en la vida, todo los acontecimientos ocurren siempre acompañados por una coña, por una burla que, en paralelo, invade de un humor ácido y cruel las situaciones. Hay para todos los gustos. Veamos, pues, y si les apetece, unos cuantos ejemplos.
El mundo occidental en alerta por los paquetes explosivos de los terroristas islámicos, y a un conductor del metro de Barcelona no se le pasa otra por la cabeza que bromear por megafonía con una amenaza de bomba. Y el tío se lo curra modulando la voz como si de un árabe se tratara.
Baja el número de parados en setenta mil, todos nos alegramos, pero resulta que hay noventa mil nuevas contrataciones en el denostado y ahora más vilipendiado sector público. Eso se llama manipular datos y realidad a la par.
Socialistas y batasunos se reúnen en un hotel en Madrid, y conversan. Pero el encuentro es casual, en un pasillo un tropiezo, un qué haces por aquí, y tú qué, nos tomamos un café y nos contamos las cosas. Basagoiti se cabrea, y López y Rubalcaba corren a explicarle el azar del suceso y a dejarle muy claro que nada ha cambiado en el trato PP-PSE.
Las fuerzas de seguridad de Marruecos ejecutan a un menor saharaui y, para desviar la atención, el amigo Mohamed VI se inventa la muerte de un joven a manos de la Guardia Civil en Melilla. Y nadie le dice nada al imaginativo y regio Cuentacuentos.
El ministro de Trabajo promete cuartos a los desempleados, y desde Economía le dejan por tonto. El vice-todo Rubalcaba recomienda no hablar de ETA y su colega Gabilondo expone la tesis contraria. Coordinación ante todo, faltaría más.
El PSOE recorta unos puntos su distancia en la intención de voto, pero su líder y mesías Zapatero queda a la altura del betún, pues ya no le quieren ni en su casa (por cierto, no alcanzo a comprender de qué se sonreía este hombre en el sepelio de Marcelino Camacho).
No hay un euro, quieren que la gente compre casas, pero retiran la desgravación a partir de enero. Todo el mundo a adquirir su vivienda antes de nochevieja, que luego se pondrá todavía más difícil. A revitalizar el ladrillo.
El sector automovilístico se encuentra con sus peores resultados desde que se inventó la máquina de vapor. No se vende un carro, y, encima, de las ayudas aprobadas, de momento ni el aire.
El Tribunal Constitucional estudia la legalidad del recorte salarial a los funcionarios, y por otro lado se prepara un nuevo ajuste que puede llegar al 8 por ciento. A darle trabajo a los juzgados, que tienen poco.
Una quinta parte de los hogares está bajo el umbral de la pobreza, se ha duplicado el número de los que acuden a Cáritas en busca de socorro, y los supermercados tienen previsto un incremento en el precio de los alimentos. Seamos previsores. Con un pollo que congeles ahora te arreglas la Nochebuena y la Navidad. Muslo y contramuslo para cenar y caldito sin pelotas para comer.
El presidente del mayor banco del país reconoce en voz alta que la marca España perjudica los intereses de la entidad financiera. Los movimientos y operaciones en Reino Unido y Brasil, no le hacen daño. Nada. Haciendo patria.
Se lucha por los derechos de los menores, y una niña da a luz con diez años, mientras cierto escritor presume de encamarse con lolitas de trece, japonesas ellas e impresentable él.
Un alcalde compara a una ministra con una actriz porno, un ministro exhibe su gracia con el juego de palabras del plumero en relación con un líder político, un todopoderoso rector público establece diferencias genéticas entre populares y socialistas (mejor distintos que tontos de los cojones), un jefe de gobierno, italiano por más señas, continúa haciendo amigos en la comunidad gay mientras se beneficia todo lo que anda.
En resumen. Es un mundo de coña, una farsa magnífica a la que asistir sin posibilidades de aburrimiento. Sólo leyendo, escuchando o/y observando lo que nos rodea podríamos consumir nuestra vida entre risas y descojones varios. Y sería así si no estuviésemos tan ocupados en sobrevivir. Lástima.
El mundo occidental en alerta por los paquetes explosivos de los terroristas islámicos, y a un conductor del metro de Barcelona no se le pasa otra por la cabeza que bromear por megafonía con una amenaza de bomba. Y el tío se lo curra modulando la voz como si de un árabe se tratara.
Baja el número de parados en setenta mil, todos nos alegramos, pero resulta que hay noventa mil nuevas contrataciones en el denostado y ahora más vilipendiado sector público. Eso se llama manipular datos y realidad a la par.
Socialistas y batasunos se reúnen en un hotel en Madrid, y conversan. Pero el encuentro es casual, en un pasillo un tropiezo, un qué haces por aquí, y tú qué, nos tomamos un café y nos contamos las cosas. Basagoiti se cabrea, y López y Rubalcaba corren a explicarle el azar del suceso y a dejarle muy claro que nada ha cambiado en el trato PP-PSE.
Las fuerzas de seguridad de Marruecos ejecutan a un menor saharaui y, para desviar la atención, el amigo Mohamed VI se inventa la muerte de un joven a manos de la Guardia Civil en Melilla. Y nadie le dice nada al imaginativo y regio Cuentacuentos.
El ministro de Trabajo promete cuartos a los desempleados, y desde Economía le dejan por tonto. El vice-todo Rubalcaba recomienda no hablar de ETA y su colega Gabilondo expone la tesis contraria. Coordinación ante todo, faltaría más.
El PSOE recorta unos puntos su distancia en la intención de voto, pero su líder y mesías Zapatero queda a la altura del betún, pues ya no le quieren ni en su casa (por cierto, no alcanzo a comprender de qué se sonreía este hombre en el sepelio de Marcelino Camacho).
No hay un euro, quieren que la gente compre casas, pero retiran la desgravación a partir de enero. Todo el mundo a adquirir su vivienda antes de nochevieja, que luego se pondrá todavía más difícil. A revitalizar el ladrillo.
El sector automovilístico se encuentra con sus peores resultados desde que se inventó la máquina de vapor. No se vende un carro, y, encima, de las ayudas aprobadas, de momento ni el aire.
El Tribunal Constitucional estudia la legalidad del recorte salarial a los funcionarios, y por otro lado se prepara un nuevo ajuste que puede llegar al 8 por ciento. A darle trabajo a los juzgados, que tienen poco.
Una quinta parte de los hogares está bajo el umbral de la pobreza, se ha duplicado el número de los que acuden a Cáritas en busca de socorro, y los supermercados tienen previsto un incremento en el precio de los alimentos. Seamos previsores. Con un pollo que congeles ahora te arreglas la Nochebuena y la Navidad. Muslo y contramuslo para cenar y caldito sin pelotas para comer.
El presidente del mayor banco del país reconoce en voz alta que la marca España perjudica los intereses de la entidad financiera. Los movimientos y operaciones en Reino Unido y Brasil, no le hacen daño. Nada. Haciendo patria.
Se lucha por los derechos de los menores, y una niña da a luz con diez años, mientras cierto escritor presume de encamarse con lolitas de trece, japonesas ellas e impresentable él.
Un alcalde compara a una ministra con una actriz porno, un ministro exhibe su gracia con el juego de palabras del plumero en relación con un líder político, un todopoderoso rector público establece diferencias genéticas entre populares y socialistas (mejor distintos que tontos de los cojones), un jefe de gobierno, italiano por más señas, continúa haciendo amigos en la comunidad gay mientras se beneficia todo lo que anda.
En resumen. Es un mundo de coña, una farsa magnífica a la que asistir sin posibilidades de aburrimiento. Sólo leyendo, escuchando o/y observando lo que nos rodea podríamos consumir nuestra vida entre risas y descojones varios. Y sería así si no estuviésemos tan ocupados en sobrevivir. Lástima.
Etiquetas:
amenaza bomba,
burla,
Coña,
desempleados
Un Tea Party español
El secreto del Tea Party radica en el ensalzamiento del individuo frente al poderoso Estado, represor de las libertades inherentes a la condición humana y opresor con su sistema impositivo. En esto se basa el auge y la popularidad alcanzada en los Estados Unidos: en la idiosincrasia del ciudadano de los USA está fuertemente enraizado este sentimiento de independencia de la persona frente al sistema, esta actitud de rebeldía ante lo considerado injusto. Es un movimiento conservador llevado al extremo, protector hasta el límite de lo propio y reacio a interferencias externas en su funcionamiento. En un momento como éste de crisis económica, de despilfarro público y de desajustes sociales, los fundamentos del Tea Party se encuentran cómodos, en su terreno y con sus armas.
Intentemos trasladar la situación a España, ajustar actitudes, acontecimientos y actuaciones públicas al panorama propio. La particularidad, el carácter español, nuestra singularidad y lo peculiar de nuestra forma de ser no parece invitar al desarrollo de un movimiento como el Tea Party. Y digo que no parece, pero creo que sí es posible alcanzar algo semejante.
Nos encontramos luchando todos los días contra una administración que basa en el absurdo y en lo irracional su proceder. Los políticos directores del Estado no sólo no impiden, sino que favorecen el derroche sin control, la cultura del amiguismo, el despilfarro consentido en las distintas administraciones públicas. Y el dinero para este desgobierno sale inevitablemente del mismo sitio, del mismo bolsillo agotado y cansado. Nuestra reciente historia nos dice que radicalizarse, ubicarse en vértices opuestos sólo trae odio, sangre, muerte y destrucción. Pero ya se recela del inmigrante, culpándole de males comunes a todos, ya se abomina del rector político y de su cohorte de asesores, a los que se responsabiliza de la situación económica, ya se rechazan y denuncian impuestos tachados de injustos y ya se acusa al responsable político de corrupción, generalizando ésta para todos. Por si fuera poco, la estrategia de los gobernantes incide en la separación, en la estructuración de España en dos mitades antagónicas, enemigas por principios y, por supuesto, irreconciliables. La eterna historia de las dos Españas que se odian y se matan.
Con este caldo, raro será que un Vino Party creado a partir del descontento y del hastío crezca y asuma posiciones de las que luego será imposible desplazar, Porque esas posturas tendrán mucho de corazón, de sentimiento y de rabia. Y ya se sabe que donde manda éste, la razón no pinta nada. Ojo al parche, agarrémonos que vienen curvas.
Intentemos trasladar la situación a España, ajustar actitudes, acontecimientos y actuaciones públicas al panorama propio. La particularidad, el carácter español, nuestra singularidad y lo peculiar de nuestra forma de ser no parece invitar al desarrollo de un movimiento como el Tea Party. Y digo que no parece, pero creo que sí es posible alcanzar algo semejante.
Nos encontramos luchando todos los días contra una administración que basa en el absurdo y en lo irracional su proceder. Los políticos directores del Estado no sólo no impiden, sino que favorecen el derroche sin control, la cultura del amiguismo, el despilfarro consentido en las distintas administraciones públicas. Y el dinero para este desgobierno sale inevitablemente del mismo sitio, del mismo bolsillo agotado y cansado. Nuestra reciente historia nos dice que radicalizarse, ubicarse en vértices opuestos sólo trae odio, sangre, muerte y destrucción. Pero ya se recela del inmigrante, culpándole de males comunes a todos, ya se abomina del rector político y de su cohorte de asesores, a los que se responsabiliza de la situación económica, ya se rechazan y denuncian impuestos tachados de injustos y ya se acusa al responsable político de corrupción, generalizando ésta para todos. Por si fuera poco, la estrategia de los gobernantes incide en la separación, en la estructuración de España en dos mitades antagónicas, enemigas por principios y, por supuesto, irreconciliables. La eterna historia de las dos Españas que se odian y se matan.
Con este caldo, raro será que un Vino Party creado a partir del descontento y del hastío crezca y asuma posiciones de las que luego será imposible desplazar, Porque esas posturas tendrán mucho de corazón, de sentimiento y de rabia. Y ya se sabe que donde manda éste, la razón no pinta nada. Ojo al parche, agarrémonos que vienen curvas.
lunes, 1 de noviembre de 2010
El Halloween nacional
Claveles y crisantemos. Es un día de lágrimas y flores, de recuerdos y consideraciones póstumas, de sumisiones y cortesías hacia los que ya no están entre los vivos. Se limpian nichos y tumbas, se embellecen los mármoles y se habla con aquéllos que, aunque no nos pueden responder, es como si estuviesen ahí, con nosotros, esperándonos desde hace tiempo para aconsejarnos o reprendernos por tenerles tan olvidados. Se les echa en falta y se llora su ausencia en la gran mayoría de las ocasiones, que también los hay que van a asegurarse que siguen donde los dejaron.
Es nuestra cultura de los muertos, nuestra tradición, el Halloween nacional, el truco o trato patrio. Aquí no se intercambian caramelos y dulces, no se disfrazan niños y adultos de brujas, hechiceros o zombis, no se baila y se ríe celebrando el tránsito hacia la muerte. Sustituimos el disfraz por el luto, las golosinas por las flores, y la música festiva por un padrenuestro. Nuestra tradición impone sus normas, por un día aquéllos que quisimos comparten algo de nuestra vida, participan de nuestra energía.
Todos tenemos una actitud hacia la muerte, una posición al respecto. Todos, creamos en lo que creamos, mantenemos un sentimiento muy profundo que nos acompañará siempre. Todos tememos lo que no entendemos y respetamos de algún modo lo intangible del alma, del espíritu. Por eso celebramos este día, porque, ya sea por miedo o por amor, notamos, sentimos que no estamos solos. Ya sea un recuerdo, un cariño o un odio, a veces somos capaces de sentir alientos que no son más que brisas. Eso es lo que tiene el querer o el respetar a alguien (o las dos cosas juntas, por qué no): se trata de un sentimiento que jamás se olvida.
Es nuestra cultura de los muertos, nuestra tradición, el Halloween nacional, el truco o trato patrio. Aquí no se intercambian caramelos y dulces, no se disfrazan niños y adultos de brujas, hechiceros o zombis, no se baila y se ríe celebrando el tránsito hacia la muerte. Sustituimos el disfraz por el luto, las golosinas por las flores, y la música festiva por un padrenuestro. Nuestra tradición impone sus normas, por un día aquéllos que quisimos comparten algo de nuestra vida, participan de nuestra energía.
Todos tenemos una actitud hacia la muerte, una posición al respecto. Todos, creamos en lo que creamos, mantenemos un sentimiento muy profundo que nos acompañará siempre. Todos tememos lo que no entendemos y respetamos de algún modo lo intangible del alma, del espíritu. Por eso celebramos este día, porque, ya sea por miedo o por amor, notamos, sentimos que no estamos solos. Ya sea un recuerdo, un cariño o un odio, a veces somos capaces de sentir alientos que no son más que brisas. Eso es lo que tiene el querer o el respetar a alguien (o las dos cosas juntas, por qué no): se trata de un sentimiento que jamás se olvida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)