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lunes, 28 de mayo de 2012

Angelita,¿dónde está Berlín?


Angelita, que te lías. Tanto andar con pájaros y creerte águila que al final te ha volado el conocimiento. A ver. La morriña podría haberte guiado, la nostalgia de aquellas clases de ruso en la escuela mientras te educabas feliz y dichosa en la muy libre RDA podría haber forjado tu error. Incluso sería aceptable que una sobredosis de Chucrut con salchichas de a metro, jarra de cerveza y un copazo de Schnapps te hubieran distorsionado la percepción de la realidad hasta el punto de hacer un ridículo del tamaño de un elefante real. Pero, como nuestra relación no funciona, ya no me tratas como antes y te estás pasando tres pueblos conmigo, casi que mejor te digo que lo de hoy es un pecado de soberbia y no una equivocación. En resumen, prima, que vas sobradísima.
Y es que, Angelita, cuando has sacado tu fusil y, dispuesta a demostrar tu superioridad aria ante unos inmigrantes del carajen, has decidido pegarte el moco y ofrecer una clase magistral de Ciudadanía alemana, te has coronado, hija. “¿Dónde está Hamburgo?”, te ha preguntado la profesora. A ti con ésas, ¿verdad? A ti, que has descubierto solita que la voz del ascensor no es de un ilegal escondido en el techo, a ti que has comprobado que la luz de la nevera se apaga al cerrarse, a ti que te has destrozado los pulgares hasta averiguar que el mando de la tele no funciona si no le pones pilas. A ti, sagaz y astuta valquiria, la piojosa ésa te ha querido poner a prueba.
 ¡Ja!...Has pensado bien y deducido mejor que, localizando Berlín, Hamburgo te queda a un paso. Está chupado.” Tomad ya, pringados, que no tenéis ni pajolera idea, volveos a Vietnam, a Perú o a Chinchilla”. Tu dedo morcillón ha despegado y exhibido su plumaje multicolor para aterrizar espléndido en las afueras de… Moscú. Ni más ni menos.  Un susurro de la profesora: “Angelita, un poco más abajo, que le sacas un ojo a Putin”.
“¿Cómo? ¿Más abajo? ¿Y entonces qué es esto?” has preguntado, terca mula, sin levantar el dátil.” Es Rusia, Mein Führer “ te ha aclarado la maestra. “¡Por Odín! ¿Tan cerca?”, has seguido en tus trece…Épica la escena, digna de una ópera, o dos. La tensión, una mala tarde la tiene cualquiera, nunca se te dio bien la geografía o lo hacías para ver si estábamos atentos. Lo que tú quieras. Aunque todo el mundo tiene derecho a equivocarse, tú te has cargado un paquidermo con un trabuco. Una cagada de órdago a grande.
Ahora te podrías preguntar, si leyeras esto, que va a ser que no,  por qué me ensaño contigo. Simple. Porque tú lo haces conmigo. Además, fíjate lo que te digo, si no puedes localizar Berlín, complicado veo que sepas dónde está ese país europeo-africano con el que estáis experimentando tú y tus colegas. ¿Te suena?... Sí, mujer, sí... España... Un cacho de tierra a tiro de piedra de Mallorca, no tiene pérdida.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Y no vuelvas.

A ver si alguien me lo puede decir, qué no hay manera de averiguarlo. Y eso que llevo tiempo demandándolo, casi suplicándolo. Necesito saber qué medicación toma nuestro líder interplanetario. En concreto, cuáles son esas pastillitas de colores que traga a docenas, o qué brote verde consume el hombre. Y digo que lo necesito porque, en este momento, las diez y media de la noche del jueves noche 17 de noviembre de este puñetero año, me vendría de vicio un pelotazo de ese mágico bálsamo de Fierabrás para ver la vida de un color distinto al negro, que con un gris marengo me conformo. Esa pócima en botella, los comprimidos o la hierba liada que le permite abrir de par en par esos ojitos de ciervo asesino que Dios le ha dado y obsequiar al respetable una monodosis desmedida de ese mixto de soberbia y torpeza que le acompañará, supongo, hasta el horno crematorio.
Mientras la prima nos funde a leches y nos tumba en el suelo, mientras Salgado estira el cuello y tranquiliza lo mismo que bañarse con un cocodrilo, mientras un buen cacho de España piensa que, aunque sea más triste robar que pedir, le va a tocar juntarse con el vecino, cascarse unos pantis en las respectivas cabezas y atracar por parejas una entidad bancaria con tal de meter comida en casa (cualquiera menos la CAM, que ahí peligran hasta los profesionales del hurto), el ilustre José Luis desenvaina su enmohecida espada, infla su pecho tuberculoso y, Santiago y cierra España, “ande” vais Consejo Europeo y Banco Central Europeo, que tropezáis con hidalgos españoles dispuestos a defender honra y patria ante los desmanes. Ay torito, mi torito bravo.
Orgullo nacional. Igual que el típico vacileta que presume de hombría y reta a distancia mientras corre acojonado huyendo del que es más valiente que él y ya le ha crujido las costillas. A buenas horas plantas cara, Rodríguez. Cuando ya, entre lo que has regalado y lo que nos han limpiado gracias a ti, queda lo justo en la caja para pagarte, gustosos, un billete sólo de ida que te lleve a un destino sin retorno.
Y es que, Rodríguez, y perdón por el tuteo, que yo aguanto tu puteo, antes, cuando podías y tenías para protegernos no lo hiciste. Y ahora, a minuto y medio de que te perdamos de vista hablas de la soberanía que tú nos has arrebatado, de que aquí mande Europa y no esos dos o tres gobiernos que nos están salvando el culo. Te muestras enérgico, firme el ademán y prietas las nalgas, que cualquiera te confundiría con Felipe II. Temblando están, Rodríguez. Temblando. Pero no de miedo, sino por la pérdida de sales al deshidratarse de tanto mearse de la risa.
Y es que es menino el colocón. España resiste y resistirá. Tu cara me suena. Maquillaje, peluca, y a arrancarse por Gloria Gaynor con un I will survive castizo y molón. Tienes delito, Rodríguez. Nos vas a dejar en ridículo hasta el último minuto. Me imagino a la astuta Merkel, máscara de hockey y humeante motosierra en mano, acercándose al coche que intentas arrancar y golpeando con suavidad el cristal a la vez que te pregunta, la muy puñetera, “¿dónde vas, criaturica, con ese trasto?” Me lo imagino y me echo a llorar de pena. No es “pa” menos.

domingo, 6 de febrero de 2011

Controlar el déficit

El presidente del Gobierno español se muestra dispuesto a dar los pasos que se necesiten para controlar por ley el déficit público de todas las administraciones. Loable decisión la adoptada por el secretario de Ángela Merkel, aunque quizás tardía, teniendo en cuenta que a Cataluña, por decir un ejemplo, se la han cepillado entre él y el muy honorable José Montilla. Dado que está sufriendo un ataque de estaditis aguda, y se ha creído que es uno de los grandes, el megalómano líder socialista, con los oídos azucarados por los patronos (alemanes y franceses), parece decidido a desplegar toda su soberbia y aplicar toda su torpeza con tal de seguir manipulando nuestras vidas.
“Yo ordeno y mando” Interplanetario y vanidoso, se cree lo que dice, llevando al extremo lo patológico de la mentira sobre la que basa su comportamiento. Está ahí, en el poder, preparado para iniciar nuevas y ruinosas aventuras con las que agrandar su leyenda, listo tijera en mano para fiscalizar autonomías. Esto es de locos, es el colmo de la estupidez. Permitir que Zapatero continúe velando por los cuartos es como dejar que Hannibal Lecter y Freddy Krueger monten una residencia de estudiantes. En dos días, no queda molla sobre carne. Hay que pararle los pies. Hay que alejarle inmediatamente de todas las gestiones, meterle en un despacho, cerrar la puesta y tirar la llave. Que descanse, que seguro que lo necesita. Que descanse mucho.
Lo de este hombre lo analizará y juzgará la historia. O estamos ante alguien muy inteligente, ladino y astuto genio capaz de dominar con arte y engaño todas las situaciones, o todo lo contrario, nos gobierna un cadáver político sin capacidad ni preparación, torpe títere que basa su actuación en la improvisación y la mentira. Sea como sea, o nos lo quitamos de encima cuanto antes, o perderemos las pocas posibilidades que nos quedan de salir del hoyo.

jueves, 3 de febrero de 2011

José Luis al habla

Alfredo, recógelo bien todo, que no quede nada fuera de su sitio, que como algo no le guste nos cruje. ¿Has quedado con los de ayer? Vale. ¿Y vienen los otros? Mira que si me falla alguno, ésta no se va a creer lo del acuerdo y nos la lía…¿Cómo que no me preocupe? Mira lo que te digo, o nos la metemos en el bote o ya puedes preparar las maletas y salir pitando… Sí, de acuerdo, que ya has hablado con Nicolás y está dispuesto también a echarnos un cable, pero no te engañes, el pequeño dirá lo mismo que la alemana, así que no te fíes, asegúrate de que tienes todo controlado, que si suspendemos hoy no nos queda excusa. ¡Ah!, otra cosa, recuérdale a Manolo que él es el encargado de maquillar el asunto, que tiene que decir que no estamos pasando un examen, que es una cumbre entre grandes estadistas, a ver si cuela y no se tuerce el día, que con lo de los parados ya se nos fue al carajo lo del acuerdo... Por cierto, explícame una cosa, que no me he enterado mucho. Verás, me han llamado diciendo que eran de la embajada alemana y me han preguntado sobre quién iba a hacer de Serrano Suñer hoy, que ya que yo hacía de Francisco y Ángela de Adolfo, le faltaba el negociador para detener la invasión…Yo creo que alguien me ha gastado una broma, pues el único serrano que conozco es el de pata negra y de Francisco sólo me suena aquélla de “Latino” y nada más…¿Me oyes, Alfredo? ¿Se puede saber de qué te estás riendo? ¿Alfredo? ¿Alfredo? No te rías que me cabreo y ya sabes que cuando me cabreo aún atino menos de lo normal…¿Alfredo? Para ya de reír. ¿Has sido tú el que ha llamado? Mira que eres borde… Bueno, ya me explicarás de qué va después, cuando termine la inspección, que Ángela sólo se queda seis horas, y en seis horas como no me dé un cabezazo no me puede pasar nada malo. Te dejo. Voy a ver si me encajo la mandíbula, que toca sonrisa talentosa. Luego hablamos.