Mostrando entradas con la etiqueta Camps y Zapatero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camps y Zapatero. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de septiembre de 2010

Muertos vivientes del PSOE

No aceptar la realidad, negarse a reconocer que uno se muere y morir matando, con el objetivo de dejarlo todo atado y bien atado. Ésta y no otra es la actitud de José Luis Rodríguez Zapatero en su deambular como cadáver político (en CIU lo definieron acertadamente así). En muchas comunidades autónomas y localidades de enjundia- Madrid, Canarias, Comunidad Valenciana, la ciudad de Alicante, etc.- los militantes socialistas ven como sus deseos de salir de la vergüenza y el descontento se torpedean desde las propias filas por aquéllos que, como bien ha dicho uno de los suyos, el ex ministro Antonio Asunción, andan más preocupados por el empleo que por otras cosas. Toda una colección de agradecidos dirigentes que deben su bienestar económico a su desahuciado jefe, y que les cuesta soltar la teta que tan bien les ha alimentado los últimos años. Las guerras interinas, que no internas, que han estallado en el PSOE son una muestra de el enfrentamiento ya claro entre los que buscan desesperadamente renovarse y recuperar principios e ideales, y los que encastrados en el poder se resisten a verse extirpados de sus cargos.
“A Zapatero le queda una misa. Pero no para de hacer la puñeta. Es como aquél que en vida había sido un canalla y que, incluso agonizando, con los últimos estertores, no paraba de dar por el saco”. Bien podría ser la introducción a una conversación entre dos militantes quemados del PSOE (real como la vida misma). Intenta colocar a sus fieles en gobiernos autonómicos y ayuntamientos, en agradecimiento por los servicios prestados (por ejemplo, Trinidad Jiménez, Corbacho, Moratinos). Y ya que el jefe se comporta así, los acomodados dirigentes de las agrupaciones socialistas pues también.
Menos mal que en algunos lugares no se conforman y las inquietudes resucitan plantando cara y expresando con nitidez que el problema es el muerto que se cree vivo y sus acólitos. Habrá sangre

Politica exterior

Ver como página Web

España ha iniciado una ofensiva internacional para fortalecer su posición en el mundo, vender lo que pueda y sacar inversiones con las que intentar revitalizar su débil posición económica. El Presidente del Gobierno ha girado visita a China y Japón. Siempre pidiendo confianza y dibujando una España fuerte y capaz, en crecimiento y con solvencia. Está bien. Hay que obtener dinero de donde sea, y parece que en las dos grandes potencias orientales puede hallarse la inyección económica que el país necesita. Ahora falta que por aquellas tierras se crean lo que dice Zapatero y se fíen de su aptitud y capacidad para cumplir lo comprometido y lo ofertado. Tontos no son, pero igual pican.
Lo que no puedo comprender es qué pintan Leire Pajín, Elena Valenciano y unos cuantos más en Cuba. Igual es que hay orden de proteger y justificar los regímenes dictatoriales, y por eso se cierran filas en torno a Fidel y Raúl (o se defiende antes a Marruecos y su “democracia” que a ciudadanos españoles). Quizás se trata de un desarrollo bastardo del concepto de solidaridad con países oprimidos ( los apoyos deberían otorgarse a los dominados y no al opresor). O, simplemente, es una orejada más de nuestra política exterior.
El tema es el de siempre. Para no saltarse la norma, la lógica y el absurdo se funden de nuevo en los comportamientos y acciones del gobierno español. Mientras que por un lado se actúa con corrección, por otros, léase Marruecos y Cuba, seguimos haciendo el ridículo. De donde no hay, poco se puede sacar.

sábado, 21 de agosto de 2010

Trinidad Jiménez. De lujo.

Trinidad Jiménez se une a la disputa. Avalada por unos grandes resultados en su inmejorable gestión como ministra piensa que lo puede hacer igual de bien en la Comunidad de Madrid: ardua labor se le presenta, pero ella ya está avezada en las artes de la alta política y se desenvuelve como pez bajo el agua cuando de resolver problemas se trata... Madre mía… ¿No hay alguien mejor, otra persona con un currículo un poco más presentable que el suyo? No digo que no le pueda ganar el sitio a Tomás Gómez, no. Son las primarias las que decidirán quién compite con Esperanza Aguirre. De ahí, de la democracia interna del PSOE, saldrá el o la rival de la representante popular. Me refiero a que si de verdad la alternativa al PP en Madrid pasa por las manos de Trinidad Jiménez, cuya capacidad de gestión ya es de sobras conocida, es que en el PSOE tienen varios problemas de muy difícil solución.
El arma de Zapatero y de Blanco es una ministra inoperante, cuyos méritos se reducen a vaya usted a saber qué, y cuya labor al frente de su ministerio ha sido un cero a la izquierda (tiene doble sentido, sí). Sale uno que igual puede aportar algo nuevo, algo fresco (no digo que vaya a ser así, pero por lo menos es alguien distinto a los de siempre) y como no parece de la cuerda del jefe y de su guardia pretoriana, lo queman con encuestas y filtraciones a la prensa, que con gasolina y mechero estaría muy feo.
Las urnas son sabias, y el pueblo de Madrid más todavía. Por eso hay que tomarse esto más en serio, dejar de chotearse de los madrileños y fortalecer una candidatura seria y regeneradora. Con el espectáculo de los últimos días, con los soldados que quiere mandar al frente el líder mundial (tremendo el apelativo, tremendo, querida Leire), hay Esperanza (con E mayúscula, ojo) para rato. Algo parecido a lo de Camps en la Comunidad Valenciana, que es capaz de ganar las elecciones desde la Modelo de Barcelona si es necesario.

lunes, 9 de agosto de 2010

Gómez versus Zapatero.¿Se rompe el PSOE?

Tomás Gómez no ha agachado la cabeza y ha decidido, honrosamente, plantarle cara al jefe. Se cree con la fuerza suficiente y los apoyos necesarios como para conseguir ser el candidato socialista por Madrid. A Zapatero le ha salido rana el ex alcalde de Parla; no se somete, no acata por las buenas y sin protestar las imposiciones poco democráticas, en palabras de Gregorio Peces Barba, que el aparato federal del partido quería establecer soviéticamente.
La reunión debe de haber sido asaz entretenida. . No son más que lucubraciones, poner voces a los protagonistas, pero quizás lo ocurrido no difiera en el contenido de lo que aquí expreso. Dos amigos tirándose los trastos, reprochándose actitudes y comportamientos. Un no me jodas que aquí mando yo contra un déjame presentarme, que tengo todo el derecho del mundo, que ya está bien de meter la pata. Un mira que te limpio del partido respondido con un atrévete y te monto otro que te lo rompe, y como te gane a ver quién te salva de esa. Un cuestionas mi liderazgo y mi poder frenado en seco con un de qué liderazgo hablas, que una cosa es dirigir y aglutinar voluntades y otra bien distinta un sistema feudal, y el vasallaje a callar.
Sea como sea, José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido que ceder en bien de la democracia interna, y otorgar el derecho a unas primarias entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez. Gane uno o gane la otra, el que ha perdido ya ha sido el presidente, para regocijo extremo en el PP. Deberían intentar, evitando las luchas interinas de poder, que el PSOE no se parta en dos, si no está ya en visos de que pase. Por otro lado, pensándolo detenidamente, este enfrentamiento podría ser positivo para el partido: una manera como otra cualquiera de regenerarse y sustituir a los que han demostrado con creces lo poco o nada que pueden aportar al socialismo y al país. Caras nuevas y nuevas formas que devuelvan confianzas perdidas.

miércoles, 28 de julio de 2010

Vacaciones para políticos

Tengo ganas de que lleguen las vacaciones. No las mías, no. Las de ellos, las de los y las primeras figuras de la política española. Estoy harto de encontrarme Zapateros, Marianos y Montillas hasta en los tazones de gazpacho andaluz (uno de los tres es cordobés, adivina adivinanza). Veo el estatuto catalán incluso en las farolas, pegado con cinta adhesiva y con unas tiras recortadas con el teléfono del Molt Honorable: es un tema que de importante se ha vuelto cansino y agotador. Está en manos de la divina providencia, entendiendo como tal, y con permiso de Dios, la capacidad suprema de nuestro presidente del gobierno de hacer lo que le sale de los propios, pasándose por el forro de los mismos sentencias y otras zarandajas. En resumen, que hará lo que le apetezca o más convenga para sus fines electorales. Total, igual piensa que para lo que le queda en el convento, pues a hacérselo dentro.

Se me revuelven las tripas cada vez que Soraya, Pepín, González Pons o Leire abren la boca para divertirnos con su sagaz e irónica oratoria. Necesito perderlos de vista, olvidarme de su existencia, aunque sea por una temporada corta. Sé que a la vuelta los encontraré ahí, aleccionándome en el arte de la manipulación y enseñándome como montárselo bien sin pegar un palo al agua. Librarse de su compañía por un tiempecito se promete reconfortante y tranquilizador; si no están por ahí, no pueden meter la pata. El que no hace algo no se equivoca.

Para terminar por el momento, otorgar la atención merecida a Cándido Méndez y Fernández Toxo. Dos personajes perdidos en combate, que se suponían desaparecidos en la espesura cuando en realidad estaban tumbados a la bartola, y que ahora, al oír los tiros y percibir que alguno les podía alcanzar, han salido de su suite y se han puesto las pilas. Dos que jamás de los jamases deberían haber estado de vacaciones tanto tiempo. Dos que tienen mucho trabajo atrasado por recuperar. Dos que no han cumplido.

domingo, 30 de mayo de 2010

Baños de multitudes

No tengo el cuerpo para según qué cosas. El fin de semana pasado ha sido felliniano en materia política en la Comunidad valenciana. Por un lado, el baño de popularidad que se ha dado a sí mismo Francisco Camps, obsesionado con mostrarse feliz y dichoso de estar imputado ante sus seguidores, y luciendo concordia y simpatía a quintales. En el otro, en Elche, Zapatero, acompañado por Alarte y por la política mejor pagada de la historia de la democracia española, Leire Pajín, ofreciéndose en mangas de camisa como la gran víctima de la crisis: él, obligado por los acontecimientos, ha tenido que renunciar a sus principios y se ha cepillado de un plumazo años de mejoras sociales y económicas. Pobrecito, digno de lástima y comprensión. Él, el más grande de Europa, el Obama blanco, rendido y derrotado por los socios de la Unión y las finanzas internacionales.
Analizando a ambos, al de los trajes y al compañero de partido de la millonaria, uno se plantea quién de los dos es más impresentable; si el del cohecho impropio o el otro porque no ha hecho lo propio. Pero no pasa nada. Mientras existan las fiestas y los baños de multitudes, ambos seguirán perpetrando sus traiciones y manipulando a capricho las ilusiones y voluntades de los que confiaron en su honradez y capacidad.
A mí se me descompone el alma: no sé ubicarles, no sé en qué círculo del infierno de Dante tendrían cabida ambos, no sé qué ofensa hemos cometido a la divinidad de turno para merecer este dúo de titiriteros gobernantes. Yo no les deseo ningún mal en la vida: sólo me gustaría que, por justicia, recibieran en sus carnes el mal que están cometiendo. Y el que piense que exagero, que se mire el bolsillo y vaya contando calderilla, que billetes cada vez quedan menos, y los que hay ya se los han repartido.