domingo, 13 de febrero de 2011

Domingos de fiesta política

Esto de la pre-pre-pre-campaña de los domingos cuando algunas elecciones se acercan y los sillones tiemblan entretiene un huevo. Los monstruos de la política se homenajean a sí mismos y se dan un baño de multitudes, rodeados de los cobistas de turno. En Sevilla, el Cristo de los desastres, José Luis Rodríguez Zapatero, flanqueado por Griñán, que hace magia de la buena y se saca jubilados de donde no puede haberlos, y el azote de los dopados, Lissavetzky, que digo yo que se encargará de los controles de orina de los ponentes, ha destapado el tarro de las esencias derramando su sabiduría y empapando de arte la historia de la oratoria política. El presidente dice que para ganar las elecciones municipales hay que merecerlo y que el PSOE va a merecer esa victoria manteniendo sus señas de identidad, haciendo una campaña en favor del empleo y lejos de todo enfrentamiento. Ahí es nada. Todos trabajando para crear empleo, y salvaguardando el Estado de bienestar, la protección social y la igualdad.
Los 2.000 alcaldes y concejales socialistas que han ido al guateque se han juramentado para vencer unas elecciones que huelen a debacle, pues creen meritar la victoria por la grandeza de su gestión y lo sublime de su proceder. Y, para que no se nos olvide lo buenos que son los hermanos salustianos, qué buenos son, que nos llevan de excursión, basan la campaña en la recuperación económica, el empleo, el ahorro y la eficiencia energética.
Aquí es donde me matan. Porque, no es por manía, no; es que me parece todo una broma, cono si los oradores se tornaran orates, como si vivieran en un mundo de dulces y ambrosías, retozando desnudos por el paraíso, que no sé yo si habría que cambiarle a más de uno la medicación. Que nombre el Estado de bienestar, la protección social y la igualdad aquél que se ha cepillado todo lo cepillable no es temeridad, es locura de amor, una pasión enfermiza hacia el poder otrora conquistado y que ahora se aleja escopetado. No tiene fin su demencia y se engalana ensalzando las intactas señas de identidad de una formación que enterró hace años la O de obrero, descuartizó la S de socialista, y vende día sí y día también la E de español, sobreviviendo con la P de partido, en el sentido más amplio de la palabra.
Empleo, ahorro y eficiencia energética, que no política, que ésa no existe ni existirá, en la boca del general de la marabunta me suenan como si Satanás oficiase la Misa de Gallo y me hablara de paz y amor. José Luis y 2.000 de los suyos se aplauden entre sí, se besan con fruición, se miman y, entre risas, se reparten un pastel que es ahora del tamaño de un Tigretón. Y Pepinho, el Ivanhoe del PSOE, saca la espada y dice, con la mano en el pecho, que no hay motivos para arrugarse, que la hoja de servicios del PP está en blanco y que Rajoy y Arenas son incompatibles con la democracia. Ladridos de chihuahua, bufidos de un docto ministro que presenta un aval con más tachones que papel. En todos los lados debe haber elementos de combate que se líen a cabezazos con todo lo que se mueva, y en esta fiesta le ha tocado a él (cachondo lo de cambiar cinismo por civismo, de lujo la alta velocidad del PSOE, y para los anales "No hay mejor factura para los de la avaricia que un voto al PSOE" Sin desperdicio, doy fe).

jueves, 10 de febrero de 2011

Recorte en las horas sindicales

Un sindicato en Alicante ha decidido solicitar la racionalización de las horas sindicales por considerarlas excesivas y poco productivas. Se trata del CSIF de la Diputación Provincial, que concurre a las elecciones para representantes de los trabajadores en la Administración con esta idea como parte importante de su campaña. Ni que decir tiene cómo le ha sentado esta iniciativa al resto de los sindicatos. Menos guapos, de todo se ha oído. Que si son contradictorios, que si destruyen los derechos de los trabajadores, que si traicionan a los compañeros, que si son un sindicato político manipulado por la empresa y demás lindezas. Total, sólo por decir una verdad como un templo.

Si uno no produce en su trabajo, deja de ser positiva su aportación y se le corrige, cuando no se le pone de patitas en la calle. 2868 mensuales de liberados para 1400 empleados son una cantidad insostenible para cualquier empresa, pública o privada, máxime si estas horas no se traducen en beneficio del colectivo, no ofrecen resultados tangibles, no se gestionan correctamente. Los sindicatos son imprescindibles, necesarios, y basan su existencia en la defensa, formación y protección del trabajador. Pero cuando se acomodan, cuando se acostumbran y profesionalizan, cuando consideran hereditaria la representación, cuando yerran por pasividad y cuando permiten acciones que transforman el uso en abuso, prostituyendo los derechos, dejan de pertenecer a la lógica y caen en el peligro de convertirse en castas privilegiadas.

Pretender que el sindicalismo recupere su esencia, luchar por dignificar con trabajo la imagen destruida del representante sindical, no es contradictorio, no. Es un intento de volver al origen, retomar la esencia y enterrar vicios y errores que han colaborado, y de qué manera, a que este país caiga en el pozo en el que se encuentra. Traicionar a los trabajadores no es exigir que se cumpla la ley; la felonía real consiste en manipular en el propio interés derechos otorgados con libertad.

CSIF ha dado un paso adelante buscando la racionalización y la productividad. Un paso que de ser imitado demostraría a la sociedad que sindicatos y sindicalistas son elementos básicos para la misma. Lo contrario es una rémora, un lastre para el desarrollo. Estamos en el siglo XXI.

martes, 8 de febrero de 2011

Nobleza baturra

Siglo XIX. Se tambalean los cimientos del Antiguo Régimen. Las clases populares reclaman lo que les pertenece y arremeten contra la nobleza. Progresistas, demócratas y republicanos alzan la voz y se enfrentan a los moderados. Es el laberinto español, los españoles se odian y se matan entre ellos, sumergidos en crisis de subsistencias, hambrunas, un continuo caos político, golpes militares, motines populares, revueltas campesinas, asaltos a conventos y fincas, odio y represión de un lado y del otro. La nobleza, siempre con el Borbón. La monarquía, medrando con el noble y conspirando con el sublevado con tal de mantener su posición. La iglesia, defendiendo su terreno y protegiendo su riqueza. El pueblo, peleando por sobrevivir. Y el ejército, gobernando. Un siglo convulso, atroz, en el que las dos Españas iniciaron su andadura por caminos distintos que siempre se encontrarían con las armas y el rencor en las manos. Es nuestra historia, y hay que respetarla. El rey era el rey, un duque era un duque y un obispo, además de hablar con Dios, mandaba más que él. El trabajador comenzaba a conocer sus derechos y los buscaba, el campesino reclamaba la tierra que laboraba como suya, y la política mantenía siempre a los mismos actores con casacas de distinto color, según soplara el viento. El laberinto español, un lío del que todavía no nos hemos librado.

Dicen que la historia es cíclica, que los episodios se suceden similares, que todo se repite. Me resisto a creerlo, pero los detalles invitan a sospechar de que algo de cierto puede haber en ello. Miren, por ir al grano. A mí, que a día de hoy saquemos lo rancio y nombremos marqués como quién compra pan, me parece un retorno al pasado, costumbres propias de una sociedad anclada en la tradición y que maquilla su agonía con tonterías como ésta. Y puestos a cargar sobre los títulos nobiliarios, sandez suprema es que cargos políticos se enorgullezcan y luzcan el nombre de barón, cuando en sus ideas era lo primero a exterminar. Y siguiendo con lo absurdo, oro parece, plátano es, estos detalles bananeros sólo indican que hemos tocado fondo, y que éste luce negro de sucio.

Me gusta la seriedad cuando de temas que me afectan se trata. Es por ello que me toca mucho las narices tanto marquesado, tanto barón socialista, tanto noble en política y tanto bobo en el poder. Batasuna, que es ETA y no otra cosa, nos va a torear con el beneplácito de la Ley. Zapatero se acomoda el cuerpo según le apetece, niega, aprueba, concede y viste como el monarca que paseaba desnudo creyéndose vestido de gala, con el capricho del que no sabe si vela o duerme. A Cataluña le quita, a Cataluña le da, y, con el mayor respeto, se la sopla el resto del país.

Resumiendo, por no aburrir. Entre marqueses, barones, Zapateros y bufonadas, el tiempo se pierde y el país se hunde, con la premura que manden gabachos y teutones y al ritmo que marca la banda de titiriteros que nos gobierna. Con San Valentín encima, sólo puedo y quiero mandar un abrazo para todos los nobles de sangre, los nobles de lata, los vecinos del norte, los políticos trapisonda, al abuelo Cebolleta, a la rana Gustavo y demás muñecos de trapo que desde arriba nos observan y se ríen de nosotros. Un abrazo muy fuerte, de oso, de los que aprietan y ahogan

domingo, 6 de febrero de 2011

Salir por donde sea

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dice que no se sale igual de la crisis por la izquierda que por la derecha. Como si importarse algo más de un rábano el camino que sigamos para escapar de ésta, con tal de huir por piernas de la miseria que nos ha caído encima. Creo yo que cualquiera que sepa solucionar los problemas, cualquiera capaz de generar una política positiva orientada a la creación de empleo y punto, cualquiera con ideas, con proyecto, cualquiera que sepa algo más que enseñar los premolares en las fotografías, vale más que la troupe de incansables ineptos que con sus sabio proceder nos han lastrado para que no salgamos a flote.
La realidad dice que entrar en el lío se ha entrado por la labor torpe e irresponsable de una izquierda de chiste, traidora a sus principios y obsesionada únicamente por mantener el poder de la ceja y el talante. Y la realidad también dice que esa izquierda de supercampeones no puede salvarse ni a sí misma. Entonces, estimado Alfredo, dado que usted, su jefe y el resto de la banda ya han demostrado que no sirven ni para taco de escopeta, que son más malos que la carne de pescuezo, pienso yo que, a lo mejor, el sendero de baldosas amarillas al que en un alarde imaginativo define usted como izquierda, no sea más que el camino directo al averno, la condena eterna, la destrucción. Entonces, si me permite su todapoderosa excelencia, el que escribe y suscribe prefiere tirarse por un acantilado antes que seguir las directrices que emanan de su política. Es decir, si por no comulgar con su torpeza me quiere usted llamar facha, fascista, conservador, reaccionario, o lo que le apetezca, hágalo, a palabras de necios oídos sordos. Mire usted, buen hombre, lo que yo pretendo es sobrevivir y para ese menester, ni de usted ni de los que le acompañan se puede extraer algo que no sea caos y miseria. Así que, bautícenme como se les antoje a vuestras socialistas vuecencias, pero piérdanse en el olvido de la razón y déjenme en paz. Inútiles. Torpes e inútiles.

Controlar el déficit

El presidente del Gobierno español se muestra dispuesto a dar los pasos que se necesiten para controlar por ley el déficit público de todas las administraciones. Loable decisión la adoptada por el secretario de Ángela Merkel, aunque quizás tardía, teniendo en cuenta que a Cataluña, por decir un ejemplo, se la han cepillado entre él y el muy honorable José Montilla. Dado que está sufriendo un ataque de estaditis aguda, y se ha creído que es uno de los grandes, el megalómano líder socialista, con los oídos azucarados por los patronos (alemanes y franceses), parece decidido a desplegar toda su soberbia y aplicar toda su torpeza con tal de seguir manipulando nuestras vidas.
“Yo ordeno y mando” Interplanetario y vanidoso, se cree lo que dice, llevando al extremo lo patológico de la mentira sobre la que basa su comportamiento. Está ahí, en el poder, preparado para iniciar nuevas y ruinosas aventuras con las que agrandar su leyenda, listo tijera en mano para fiscalizar autonomías. Esto es de locos, es el colmo de la estupidez. Permitir que Zapatero continúe velando por los cuartos es como dejar que Hannibal Lecter y Freddy Krueger monten una residencia de estudiantes. En dos días, no queda molla sobre carne. Hay que pararle los pies. Hay que alejarle inmediatamente de todas las gestiones, meterle en un despacho, cerrar la puesta y tirar la llave. Que descanse, que seguro que lo necesita. Que descanse mucho.
Lo de este hombre lo analizará y juzgará la historia. O estamos ante alguien muy inteligente, ladino y astuto genio capaz de dominar con arte y engaño todas las situaciones, o todo lo contrario, nos gobierna un cadáver político sin capacidad ni preparación, torpe títere que basa su actuación en la improvisación y la mentira. Sea como sea, o nos lo quitamos de encima cuanto antes, o perderemos las pocas posibilidades que nos quedan de salir del hoyo.

jueves, 3 de febrero de 2011

José Luis al habla

Alfredo, recógelo bien todo, que no quede nada fuera de su sitio, que como algo no le guste nos cruje. ¿Has quedado con los de ayer? Vale. ¿Y vienen los otros? Mira que si me falla alguno, ésta no se va a creer lo del acuerdo y nos la lía…¿Cómo que no me preocupe? Mira lo que te digo, o nos la metemos en el bote o ya puedes preparar las maletas y salir pitando… Sí, de acuerdo, que ya has hablado con Nicolás y está dispuesto también a echarnos un cable, pero no te engañes, el pequeño dirá lo mismo que la alemana, así que no te fíes, asegúrate de que tienes todo controlado, que si suspendemos hoy no nos queda excusa. ¡Ah!, otra cosa, recuérdale a Manolo que él es el encargado de maquillar el asunto, que tiene que decir que no estamos pasando un examen, que es una cumbre entre grandes estadistas, a ver si cuela y no se tuerce el día, que con lo de los parados ya se nos fue al carajo lo del acuerdo... Por cierto, explícame una cosa, que no me he enterado mucho. Verás, me han llamado diciendo que eran de la embajada alemana y me han preguntado sobre quién iba a hacer de Serrano Suñer hoy, que ya que yo hacía de Francisco y Ángela de Adolfo, le faltaba el negociador para detener la invasión…Yo creo que alguien me ha gastado una broma, pues el único serrano que conozco es el de pata negra y de Francisco sólo me suena aquélla de “Latino” y nada más…¿Me oyes, Alfredo? ¿Se puede saber de qué te estás riendo? ¿Alfredo? ¿Alfredo? No te rías que me cabreo y ya sabes que cuando me cabreo aún atino menos de lo normal…¿Alfredo? Para ya de reír. ¿Has sido tú el que ha llamado? Mira que eres borde… Bueno, ya me explicarás de qué va después, cuando termine la inspección, que Ángela sólo se queda seis horas, y en seis horas como no me dé un cabezazo no me puede pasar nada malo. Te dejo. Voy a ver si me encajo la mandíbula, que toca sonrisa talentosa. Luego hablamos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

El español más caro de la historia

Dicen que el español más caro es Fernando Torres, antes de rojo y ahora de azul. 58 millones de euros es el precio que se ha pagado por contratar sus servicios. Pero la afirmación es errónea. Hay otro por el que ha habido que apoquinar más, pero que mucho más, desde hace mucho tiempo y hasta el día en curso, en el que continúa impertérrito saqueándonos los bolsillos sin descanso y sin pudor. Vale que comparar es odioso, aunque también inevitable en según qué casos. Pensemos fríamente; si el “niño” es un delantero resolutivo al que se valora por su eficiencia, el verdadero hombre record en esto del desembolso desmadrado, eficiente, lo que se dice eficiente, pues va a ser que no; meter goles, mete el sujeto, pero en propia puerta. Se cuela uno tras otro, con tal potencia que encima agujerea las redes dejándolas inservibles. Y lo más cruel de todo es que los celebra abrazándose con los suyos, que como no saben a qué juegan, lo mismo les da donde entren los balones.
Torres es una apuesta que, a medio plazo, puede ser muy rentable. El grande, el talentoso, el divino, el genio, el sabio, el maravilloso, el increíble e inigualable estadista que nos cuesta la vida, es una ruina con piernas. Torres, al lado del puñal que nos gobierna, en lo relativo al monto, es como un céntimo en la cueva de los cuarenta ladrones, pequeña, insignificante miseria entre tamaña riqueza. A nuestro agujero negro es imposible hacerle sombra, una plaga, la Apocalipsis a crédito, pasarán generaciones hasta que, con mucho sacrificio, recuperemos lo invertido en su fichaje.
Así que, con toda seguridad, el español más caro de la historia (a los datos me remito) no es otro más que el azote de los pobres, el exterminador, el tío Viruelas, el magnífico y, sobre todo, indefinible José Luis Rodríguez Zapatero. Que Dios lo guarde en su gloria, y que esa gloria se encuentre muy lejos de aquí. Pero que muy lejos.