jueves, 12 de diciembre de 2013

La destrucción de lo público


Que no lo dude nadie. Todos los movimientos que realiza este omnívoro Gobierno tienen como objetivo la destrucción de lo público. Ya empezó en tal menester la torpe, torpísima e incompetente administración socialista, ya dejó Zapatero los mimbres de la cesta en posición. Ahora, el ejecutivo de Rajoy se ha aplicado a fondo en la encomienda y persigue, paso a paso, decreto a decreto, ley a ley, que los empleados públicos desaparezcan. Primero se sataniza al sujeto, después se le culpa de todos los males y, por último, se le ejecuta.

No interesa la independencia en la gestión, no es conveniente para los intereses políticos que aquéllos que con su trabajo sostienen el funcionamiento de la administración sean coherentes en el desarrollo de sus funciones, no quiere el rector público de turno que nadie le tosa. La imparcialidad en la aplicación de la ley, la corrección en los procedimientos y no ser perros falderos son características molestas para la reata de manipuladores que rigen el destino del Estado español. Mérito, capacidad e igualdad al vertedero.

Se privatizan los servicios, se prostituye la Sanidad, se mangonea la Justicia y se adultera el sistema educativo, todo ello con alevosía y premeditación. Y ahora, para que la impunidad del muñidor sea absoluta, toca ponerle los grilletes a las Fuerzas de Seguridad del Estado, garantes máximos de los derechos constitucionales que amparan a todos los españoles. El Gobierno ha decidido pagarse a sí mismo una barra libre que le permita la creación de una Stasi y el control de grupos parapoliciales que intimiden al pueblo soberano y así maniobrar sin temor. La democracia, entendida como forma de organización en la que el poder recae en el conjunto de la sociedad, agoniza, tiene los días contados. La casta política está imponiendo su doctrina dictatorial y represiva.

Estamos muertos. Nada va a poder impedir los desmanes políticos, nadie va a poder interponerse entre el aparato coercitivo y nosotros. Policías y guardias civiles tendrán que plegarse al mandato o serán apartados de sus funciones, sustituidos por una Gestapo privada. Éste es el fin y el principio de la nueva Ley de Seguridad Privada, tener el servilismo asegurado y maniatar a los justos.
Los españoles soportamos una tormenta que, lejos de amainar, empeora agigantándose, convirtiéndose en un tifón que nos está arrebatando los derechos y las libertades y que nos va a dejar, sino lo estamos ya, desnudos y desarmados ante los abusos del poder.  Si consentimos que se destruya lo público, estamos perdidos, no habrá marcha atrás, porque lo que se va no regresa jamás. O reaccionamos o cuando vayamos a revolvernos ya será demasiado tarde. Tiempo al tiempo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Papá Noel me ha escrito...


Al abrir el buzón me he encontrado, entre la publicidad de un Kebap y un folleto de unas cárnicas con fotografías de jamones cinco jotas y embutidos ibéricos a precio de zafiro, una carta harto sospechosa, dirigida a mi persona y con un remitente muy difuso, casi ilegible. Me la he metido en el bolsillo y me he desecho convenientemente de la promoción del turco y también del calendario serrano, no sin antes lamer con fruición la foto de una pata de 500 euros. Que digo yo que qué crueldad, ir enseñando esas cosas tan gustosas en tiempos de mortadela económica. Pero bueno, alguien habrá que los comprará.

El caso es que, tras entrar en casa, he abierto con cuidado el sobre misterioso y me he tropezado con la siguiente misiva: “Querido Tomás. Te escribo para recordarte que, a la fecha en la que estamos, aún no me has mandado tu carta. Ya sé que los años anteriores no te he podido atender como tú querías y como yo, te lo juro, pretendía. Pero, ya sabes. Las cosas no estaban muy boyantes y la crisis no me permitía grandes dispendios. Pero este año en el que, porque lo digo yo, los sueldos han subido, el consumo está creciendo y los brotes verdes afloran ufanos en las despensas vacías, te toca pulirte lo que tengas y lo que no tengas en regalos para todo dios. Así que, si no quieres que te anote en la lista negra de los que han sido malos, sal a la calle y consume, que te tengo vigilado. Sin más, se despide de ti, Papá Noel.”

Ni qué decir que me he acojonado en serio, que incluso dentro del sobre venía una hoja de acebo y un pelo que bien podría ser de reno alopécico. ¡Ni más ni menos que Santa Claus reclamándome gasto y más gasto!... He llegado a pensar en vender un riñón en eBay para satisfacer el requerimiento del gordo del traje rojo. Y en esas divagaciones estaba cuando ha cogido mi mujer el sobre vacío y me ha preguntado, alertada, que qué quería de nosotros la Agencia Tributaria… ¿Cómo dices?... ¿La Agencia Tributaria?...A ver…

Es entonces cuando he descifrado el matasellos y, en efecto, era Hacienda quien me exigía el sacrificio. Se ve que Montoro se ha puesto manos a la obra y, tras destituir a unos cuantos elfos disidentes, ha ideado junto a su nuevo equipo esta modalidad de mailing consumista como medida estrella de estas navidades, que las cuentas no le cuadran ni cepillándose retroactivamente la desgravación de las hipotecas… Ingeniería financiera de alto nivel…

Si ya lo decía Frodo, que lo que no se le ocurra a Gollum, no se le puede ocurrir a nadie. Mi tesorooooo…

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Decir amigo...

 Se nota que voy entrando en los años a regañadientes, que voy sumando y la suma me desgasta. Mis hijos crecen, se hacen mayores mientras que yo me voy haciendo viejo. Ya cierran algunas amistades, atisban quiénes pueden ser y son sus amigos. Empiezan a conocer el significado y el valor de la amistad… Amigo, una palabra mayúscula y tan difícil de conseguir…Y un cuerno. Porque, bueno,  los hay que los tienen hasta entre los dedos de los pies cual pelotillas roñosas.
Os cuento. Ésta mañana, por ayer, un conocimento me dice: “Joer, Tomás, no sé yo que habré hecho mal en la vida, pero yo amigos de éstos que pululan por ahí como que no tengo, no. Tú me dirás. Mira Luis Díaz Alperi. Ex alcalde de Alicante, diputado autonómico e imputado hasta la caspa de las cejas. Le llega el gerente del puerto deportivo de la ciudad, Javier Palacio y le dice. ¿Qué quieres amarrar el catamarán? Pues nada, te lo dejo gratis, que para eso eres mi amigo, faltaría más, que hemos mamado la misma teta casi. Y 14.000 euros que se ahorra el pobre, que no le alcanza para croquetas.
Pero, escucha, que todavía los hay con más suerte. Ahí está Hernández Mateo. Le condenan a cuatro años de cárcel y sus coleguillas diputados del PP recogen firmas para que no cate la sombra del talego. Y va un periodista y le pregunta a Alfonso Rus, que digo yo que si no es Dios, es su mano derecha, que por qué no debe de entrar el ex alcalde de Torrevieja en  prisión. Y va y suelta que  Hernández Mateo no tiene que cumplir condena porque es amigo suyo. Ole, ole y ole. Ni un ángel exterminador posee tanto poder como Rus,  presidente de la Diputación de Valencia. No sé si enviarle una solicitud de amistad en el facebook o directamente suplicarle clemencia, más que nada por si el juicio final y tal, ya sabes. Acojonante.
Aunque escucha. Para amigos buenos, los que debe de tener Carlos Fabra… Sí, hombre, ése que parece Al Capone pero en basto, ése que tiene una hija que se caga en los parados desde un escaño… Sí, hombre, el que se compró un aeropuerto para sus nietos. Pues a ese Fabra me refiero. No el que se ha cargado RTVV, no, ése se llama Alberto. El otro, el que se ríe de la justicia y de los españoles desde que se levanta, hasta que se acuesta y mientras duerme también.  Pues yo quiero un amigo lotero como el que tiene él, joer. Que salga la bolita que salga en el puñetero bombo de Navidad, le toca siempre. Ya verás este año como también repite. Basta mirar la cara de espanto de la Caballé en el anuncio para saber que, pase lo que pase, el gordo va para Castellón.
Ésos son los amigos que yo quiero, y no tú, que sólo te buscas problemas, que cualquiera se arrima a ti, que cada vez que te metes con alguno de la casta te ponen una tabla más en el ataúd”
Y yo le he contestado que es lo que hay, que cada uno es como es y que, salvo dos cañas, poco más puede sacar de mí, que la cosa esta jodida. Y que, además, de amigos de éstos yo no quiero ni en pintura, que su leche es muy agria. Y para terminar le he prometido que a todos los adosados al poder que me cruce, a todos estos amigachos que tengo atravesados, mientras pueda y me acuerde de juntar letras, les voy a meter hasta donde me alcance. Igualito que ellos a mí. Como decía Serrat, Dios y mi canto saben a quiénes nombro tanto.
Y mañana, más, santo Tomás, que hoy me va a dar un jamacuco. Que lo del libro de Zapatero es para inyectarse amoniaco en la yugular…

jueves, 7 de noviembre de 2013

La CAM al trullo


Se huele Javier Gómez Bermúdez que algunos piernas largas que habían sido  directivos de la CAM tienen la intención de huir a Curaçao a gozarla rabiosa y a gusto. Y como el tufo desprendido por los sujetos es sólido y mareante, el juez ha decidido albergarles a cuenta del Estado en el hotel de los barrotes. A ellos y a otros socios del tropel de los mangantes. Y a mí me parece bien. Qué digo bien, me parece cojonudamente maravilloso y justo. Porque, entre nosotros, siempre es un placer ver cómo presuntos golferas catan castigo en sus carnes.

Ahora bien. Instalado en la más absoluta desconfianza, hasta que no se produzca el desenlace de esta historia negra de maleantes sin escrúpulos, yo no me creo nada de nada. Verán vuesas mercedes. Estoy harto de paripés legales, de rutas de navegación manipuladas y/o manipulables que no conducen a puerto franco. Y me voy a explicar. ¿Cuántos hay de la caterva política y adosados que, a pesar de tener encima imputaciones para agotar dos vidas, continúan pululando entre el pueblo bobo, exhibiendo sin pudor sus riquezas? ¿Cuántos hay de éstos que cito con arcadas que, una vez juzgados, no entran en prisión? ¿Cuántos hay que han sabido esconder sus botines y que saben que, pase lo que pase, no les ha de faltar ni a ellos ni a los suyos? ¿Cuántos hay que se morirán descosidos por los lujos sin tocar el juzgado? ¿Cuántos hay intocables, imputados de corbata , amigos de tal, familiares de pascual, que conocen su suerte pues la tienen bien ligada a tirar de la manta? ¿Cuántos hay que, imputados, sospechosos, juzgados, condenados y etcétera dejan arruinada la vida pública y se asientan de asesores de aquí, consejeros de allá y directores de acullá? Cuántos, cuántos, cuántos…

Yo soy de bocata y me gusta la mortadela. Pero como tonto del todo no estoy, prefiero el jamón, y si es pata negra mejor. La ley está hecha por y para los ricos y poderosos, de este burro no me baja ni Dios. No quiero imputados, investigados y presuntos. Vamos, que no me conformo con el chóped. Quiero jabuguito,  condenados a mazmorras a los que, en el mismo viaje, se les quite hasta la etiqueta de los calzones. Lo demás son chorradas. Hasta entonces, seguiré sin creer en la justicia.


sábado, 21 de septiembre de 2013

Ángela Merkel y el Cuarto Reich

Angelita sacó su fusil. Vía elecciones, Mein Fuhrer Merkel quiere más dosis de poltrona, gobernar Alemania para hacerla más fuerte, que en Europa se le respete y se le tema. Para esta reencarnación del genocida del bigotillo, sólo los que tengan en su sangre  Jägermeister de primera o puedan demostrar su aria condición son dignos, Platón empezó con el tema, de conducir correctamente  Europa y a los europeos, incluso a los latinos y demás gente de mal vivir. Los miserables del sur, esos bastardos españoles, italianos y griegos, esos morenos con la sangre adulterada por la mezcla antinatura de razas, esa combinación de tinto, sol y mediterráneo vivir, moradores de los lupanares donde los hijos de la gran Alemania vomitan y desahogan sus esfínteres no merecen ni las sobras de las sobras del chucrut que los gorrinos de las granjas bávaras desprecian por incomible.
La jefa quiere más, con la grasa fabricar jabón y con la placenta medicamentos eficaces contra el vello labial. Saca pecho, no sé si el izquierdo o el derecho, los dos acojonan, con el dato de empleo récord que disfrutan en su tierra. Todos curran y los empresarios del teutón dominio se forran con esa nueva mano de obra tan barata y preparada, vente a Alemania, Pepito, con el título bajo el brazo, que ya te exploto yo aquí, español y joven con ganas de aventura, Mato dixit. El resto, los que nos quedamos en la agonizante patria, ajo y agua.
Somos rematadamente imbéciles. Nos hemos dejado engañar, seguimos permitiendo la estafa y pagamos la fiesta que se están corriendo los que controlan el sistema. La Unión Europea es un timo, los políticos han prostituido España hasta convertirla en una meretriz de real y medio y no tenemos a nadie capaz ni con ganas de arrancarse un arrebato y mandar a los cobardes que nos gobiernan, a los inútiles que opositan de coña en nuestro país, a esta señora alemana y su corte de fascistas exterminadores y a los parásitos de la Comisión Europea a la letrina dónde deberían descansar y perecer.
Así que, preparados, listos, ya. No está lejano el día en el que a los españoles se  nos obligue a desfilar a paso de ganso ante la bandera del Cuarto Reich. Día glorioso en el que no todos podrán cumplir el imperativo mandato, que algunos hay que, salvo que en este viaje le pongan un muelle en la cadera, no podrán levantar el pie más alto que un reclinatorio real. Cuando el advenimiento se produzca y el fascismo alemán devore lo que quede de nosotros, el que escribe y suscribe este autárquico alegato que tú estás leyendo, se tirará al monte con lo que arrastra y, aunque sea a pedradas, defenderá hasta la muerte su castillo. Te invito a que te vengas conmigo.
Y, para que no haya duda, el que me tache de germanófobo, acierta del todo. Si el alemán me odia, ¿por qué tengo yo que respetarle? No me gusta el yugo, no me hace juego con los calzones ni con lo que éstos cubren.

lunes, 19 de agosto de 2013

Rosell, tonto del culo

Por si alguien no se atreve a decirlo, ya lo digo yo por él, que cuando uno no dice lo que siente y piensa, esto se le puede enquistar, y yo ya he tenido un yuyu y no me apetecen más. Encima, bien es sabido que la diplomacia no es lo mío, qué le vamos a hacer. Así que, me lanzo al tema, a saber. Paseando entre los mortales a ras de suelo, sentado en el fondo de la sima más profunda o flipando con el austriaco Baumgartner en la estratosfera, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, es, supuestamente, lo que mi abuelo llamaba un tonto del culo. Y antes de jugarme la demanda, recurro a la semántica para argumentar la definición, no vayáis a pensar que se me ha vuelto a ir la pinza.
Si entendemos tonto como lo entiende la RAE, es decir, como  falto o escaso de entendimiento o razón, o con su sentido coloquial de absurdo, contrario y opuesto a la razón, y entendemos culo como lo que es, el culo en sí, el jefe de los jefes, el señor Rosell encaja en el estereotipo de tonto del culo, pues parece razonar, y así lo demuestra, con las posaderas. Y no tonto del haba, pues éste es el que paga el roscón, y no es el caso que nos ocupa; el tito Rosell se lo come enterito mientras nosotros chupamos el papel de horno. Ni tampoco tonto sin remedio, porque, aunque ahora ejerce como tonto entre los tontos, el que suscribe no sabe bien si don Juan nació así, tonto de remate, o se ha hecho con el tiempo y unas cañas. Ahora bien, podrían admitirse las expresiones tonto del bote, que es aquél al que sonríe la suerte sin haber hecho mérito alguno, tonto de campeonato, el más tonto entre los tontos, o tonto a más no poder, pues cierto y evidente es que el de la CEOE ya ha alcanzado el límite de la tontería tolerable.
Y éste es el punto en que os preguntaréis por qué me entretengo con esta alma cándida, con este mecenas ilustrado, con este gran hombre y mejor persona, con este sabio estadista, con este, con este, con este…perdonadme, estoy llorando, la emoción me embarga y el banco también…¡Dios, ten misericordia de este pecador y disculpa su malvada oración!
Pues me entretengo con el sujeto porque estoy hasta los mismos de soportar las formas, las maneras, los contenidos, las intenciones, los momentos, las oportunidades, las palabras y el fondo de sus mensajes. Me entretengo con él porque él se entretiene conmigo amargándome la vida, porque él me agrede, porque yo, trabajador, me siento amenazado por él, porque me estoy defendiendo ante su ataque, porque él pretende terminar con todos mis derechos, porque su objetivo es que el pueblo llano al que pertenezco retorne a la esclavitud a la voz de ya y porque, con la vuelta al cole, los libros de los chiquillos, la hipoteca, la luz, el agua, el butano y la comida tengo más que suficiente. No son pocos los motivos y sí son muchas las razones que me conducen, débil de mí, a definirle como tonto del culo. De manual. En la Biblia está.

viernes, 9 de agosto de 2013

La CEOE y el contrato a tiempo parcial


 

La CEOE quiere que los empresarios puedan imponer a los trabajadores convertir a placer su contrato a tiempo completo en uno a tiempo parcial. Y como no es bastante con esto, la patronal solicita ampliar del 15% al 30% el margen de horas complementarias que puedan realizar en proporción a la jornada pactada. Vamos, lo que viene a ser que el jefe te reduce la jornada para que cobres menos pero efectivamente haces las mismas horas o más. De cojón de mico. Y si no recoges el algodón suficiente, treinta latigazos y una semana sin comer. Y para que no te escapes, te cortan un pie. Y para que no te equivoques al elegir pareja, derecho de pernada los jueves noche. Y las renovaciones de contrato, en cueros y a cuatro patas. Y contratos de formación hasta los sesenta y cuatro años. Y sin protestar, que el que se queja es un traidor. Todo sea por el bien de España.

Buena medida ésta la de los de la CEOE. Buena de veras. Pero especificando a qué colectivos habría que aplicarla. Porque veréis, los electos y no electos de la casta, los políticos y sus allegados, adláteres, adosados, adheridos, asesores y demás patulea que convive en una perfecta simbiosis con el poder disfrutan de gruesos y groseros salarios a tiempo completo. Lo que ellos llaman dedicación exclusiva en una perversión del lenguaje y la razón. Qué cachondos.

A éstos, que en su inmensa mayoría no saben lo que es trabajar más de una hora de continuo, a éstos, repito, sería conveniente aplicarles la reducción de jornada con la correspondiente merma económica, qué cobren lo que trabajen. Entonces proliferarían los casos de los que tendrían que pagar por acudir a sus responsabilidades. Nombres y apellidos tienen los que aquí refiero, y todos conocemos a algunos (yo, particularmente, a muchos).

En este supuesto, y sólo en éste, desde esta tribuna quiero apoyar la propuesta de los machos dominantes, con Rosell al frente. Porque para el resto de situaciones, lo que se plantea desde la caverna es un paso más hacia el salario del hambre y hacia la esclavitud. La Edad Media se impone, la época de los derechos laborales y sociales ha llegado a su fin y la era del hombre libre se desmorona sin remedio. Orcos de chaqueta y corbata han impuesto su dictadura.

Ante esto, únicamente cabe luchar contra ellos con todo. Ya está bien.

 

jueves, 8 de agosto de 2013

El 10 %, el FMI y la Comisión Europea


Sobre aplicar un recorte del 10 %  en los salarios de los españoles que aún cobran algo a fin de mes. Sobre eso quiero escribir. Pero para aplicarme en el menester antes debería decir algo de los millonarios sujetos del FMI que han excretado tan gloriosa idea, y también valorar como se merecen a los impresentables de esa cosa deforme que se llama Comisión Europea ,a  esos incontinentes mentales que alcanzan el orgasmo sólo con imaginarse la ejecución de tal medida. A ver qué se me ocurre sin meterme en un lío…

Y es que veréis,  no me apetece mucho perder la educación y las formas ciscándome en todos y cada uno de ellos, en sus respectivas parentelas y en su plato de comida. Así que quizás mejor me muerdo la lengua y le atizo un martillazo al teclado del ordenador, no sea que tales descerebrados malinterpreten mis palabras, que no es esa mi intención, de veras…Voy a ser exquisito.

Si les llamo golfos, vividores, parásitos de un sistema que les paga una fortuna por acabar con la vida ajena, se me pueden ofender los unos y los otros. Si les llamo desalmados, negreros y explotadores creo que me quedo corto. Si les llamo desgraciados, viles y canallas especuladores, verdugos y ejecutores al servicio de la dictadura financiera, voy rondando la verdad pero sin acertar del todo. Y si les llamo de la forma que en el fondo se me antoja no sería justo porque en algunos casos las madres no tienen la culpa del proceder de los señores feudales que han parido.

Entonces, mejor no definiré a los del FMI y a nuestros entrañables amigos de la Comisión Europea, correré un estupidísimo velo y me centraré en el tema del 10 %. Para ahí que voy, sin red. De entrada, que no hay que ser de ciencias para comprenderlo, el 10 % de poco transforma ese poco en nada. Y el 10 % de nada sigue siendo nada. Por otro lado y que yo sepa, la época de las plantaciones y los buanas  quedó atrás, aunque éstos se esmeren tanto y tanto en recuperarla. En consecuencia y salvo que la gilipollez del 10 % se refiera a que nos amputemos las partes pudendas, una mano o les donemos los riñones, que me cuenten los imbéciles de dónde, que yo no tengo ni tiempo que perder en tonterías ni ganas de continuar soportando el uso desmedido del abuso. Y es que hay que ser un mierda de enciclopedia para plantear semejante barbaridad.

Concluyendo. Para estar fastidiados (iba a escribir jodidos pero me he arrepentido) en un sitio en el que nos maltratan, nos insultan, nos vejan, nos golpean y no nos quieren, casi mejor marcharse a la francesa, sin despedirse. Eso sí, en esta retirada lo suyo es llevarse por delante todo lo que se mueva, que como España diga adiós a esta payasada de la Unión Europea, a la Angelita no le alcanza el sueldo para antidiarreicos. Euroescéptico que es uno. Viva África.

lunes, 29 de julio de 2013

¡Qué rico veranito!

Mola esto de las vacaciones de verano. Para todos los gustos, que aquí las hace todo dios, que el que no se marca algo distinto en estas fechas es porque está de más en este mundo de glamur y poderío, sobra en este país de coña y pandereta “agujereá”. Y si no,  veamos unos ejemplos, unas muestras del esplendor patrio veraniego.
El primero. La Infanta Cristina ha reaparecido este lunes en Mallorca, como si fuera o fuese la novia de Chucky. Y es que los niños han comenzado un curso de vela, doctorado básico para el ejercicio de la aristocracia. Qué menos que los rorros reales adquieran conocimientos vitales para eso de la monarquía y tal y tal, qué viva lo feudal y de paso, el vástago de los ingleses, otro más que las va a pasar canutas para sobrevivir…Marivent les echaba de meNoos (un chiste fácil, simplón que es uno, qué le vamos a hacer).
El segundo. Bárcenas se va a chupar una temporadita más en el spa de Soto del Real. Y es que no se fían de esta alma cándida, de este santo varón, pobrecito él, tan bueno y cariñoso. Dicen que se puede fugar y que, en su desesperada excursión hacia el peluquín y las tetas postizas, podría darle la vena y destruir evidencias. Así que, ante el temor de que Luis el cabrón pasara a llamarse Dorotea la cabrera y se currase la carrera en un alterne de Bangkok, me lo dejan de vacaciones en el trullo. Un todo incluido de categoría y sin balconing, que las rejas no permiten aterrizar en la piscina.
El tercero. Tres niños de la zona norte de Alicante, la más deprimida de la ciudad, se van a tirar una temporada en el Hospital por culpa de la tontería ésa de la tuberculosis. Parece ser que los desgraciados no sabían lo que era esa cosa del comer y, por ello, la desnutrición les ha conducido al hospital.  Allí, por lo menos y salvo sorpresa, alimento no les faltará, que por muchos recortes que existan para un chusco de pan sí que llega… Y, por lo visto, para navegar en familia, también… Y, cómo no, para custodiar y cuidar a una mangante excreción del sistema, tampoco faltan los euros.

Y no sigo por hoy, me tiño las cejas a lo Sergio Ramos, meto el culo en la nevera a ver si se me enfrían los ánimos y me olvido de la parentela de más de uno. Así cojo algo de fresquito, que entre el calor y la mala leche me estoy empapando en los sudores de la muerte y no es plan.

miércoles, 10 de julio de 2013

Carta de un aldeano a Alberto Fabra.

A usted me dirijo, señor Fabra. Y puedo hacerlo por tres razones; por el artículo 20 de la Constitución Española, por  el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y porque usted, además de ser el presidente de la autonomía donde purgo mis pecados, es mi empleado, que buenos euros me cuesta.  Espero que, a pesar de mi condición de bárbaro del sur (alicantino a mucha honra) comprenda el galimatías que le voy a escribir. No creo que le cueste mucho porque, aunque no se lo crea, sé escribir algunas cosas sin faltas, y mi lenguaje de aldeano lo entiende un niño de teta, de veras. Otro cantar es que le dé a usted la vena y se entretenga leyendo lo que este modesto vasallo le expone, cosa que dudo, que lo que viene de Alicante como que se la repampinfla (queda feo decir que se la suda, no es cortés, no…). Pero bueno, que no se diga que  uno no le pone empeño.
Verá, le cuento. Soy consciente de que gobernar, o intentar gobernar, una comunidad autónoma como la valenciana, agonizante económica y socialmente, debe ser tarea, como poco, complicada. Pero este hecho no le legitima a usted para insultarme, así que deje de hacerlo, no me tome por tonto que no lo soy, se lo garantizo.
También considero un marrón de tres pares de narices el tener que sentarse en las Cortes valencianas con el cuello tieso como el palo de una fregona y un collarín ortopédico que le impida darse la vuelta y contemplar con horror el personal que le rodea; un imputado por aquí, una imputada por allá, un pasito pa´lante María, un pasito pa´tras. Tremendo panorama. Pero esto tampoco le habilita a usted para tomarme el pelo.
Es cierto que todo lo que se está diciendo sobre las formas y maneras en las que varios de sus ilustres diputados autonómicos se hacen ricos mientras nosotros empobrecemos no es plato que guste a cualquier paladar, pero qué quiere que le diga, depure el corral, que en sus manos está el hacerlo. Yo, por mi parte, lo que no le consiento es que me diga idiota a la cara sin reaccionar. Ni usted es el capataz de la plantación ni yo un esclavo mandinga.
Así que hágase un favor, hágame un favor. Antes de seguir riéndose de la plebe pagadora, piénseselo un poco y tómenos en serio, que ya le vale, señor Fabra. Valorar toda la mierda (porque mierda es) que el ventilador Bárcenas le escupe a la cara con un "Estamos en un proceso donde un señor que tenía una fortuna en el extranjero se le está investigando" sin que la vergüenza le transforme en Gollum sólo está al alcance de alguien que piensa que los ciudadanos somos imbéciles. Y le juro por mis muelas que éste que suscribe no lo es.
Es por ello, y termino que el charco es profundo, que le ruego que no vuelva usted a tomarme por tonto, porque en justa correspondencia le contestaré. Le pago lo suficiente como para que la verdad domine su discurso y ya me he hartado de tragar insultos y sandeces. Diga usted una verdad, sólo una, pruebe  y se asombrará de lo fácil que resulta.
Bueno, ya está bien por hoy. Sin más que añadir, de momento, me despido de usted desde esta pedanía llamada Alicante, quedando a su disposición para debatir lo que quiera, hombre. Eso sí, con una sola condición: que no me tome más por gilipollas.
Saludos.

martes, 9 de julio de 2013

Canallas, cobardes y mentirosos

Mirad lo que os digo y sin alterarme lo más mínimo. Los que hemos puesto al frente del país son canallas, cobardes y mentirosos. Tres calificativos que les definen y de los que difícilmente pueden escapar, los tienen grabados en el corazón y tatuados en la frente. Y, antes de explicarme y si por si a alguno se le ocurre situarme en alguna fila política, dejar por escrito lo que uno piensa y siente. Si los gobernantes populares son lo que afirmo que son, los socialistas que había antes eran y siguen siendo igual de canallas, igual de cobardes e igual de mentirosos, además de unos inútiles de manual. Pero como ahora los que nos están amargando la vida son éstos, pues a éstos hay que reprocharles y a éstos hay que exigirles responsabilidades, como en su día se les pidieron al presidente más tonto de la historia de España y a su Banda del Mirlitón, yo soy el bueno, yo soy el malo, yo soy el barbas y yo el de palo, carabí dondán, carabí dandón.
Un protector estomacal y sigo. Son canallas, porque es de personas despreciables y ruines forrarse mientras la desgracia se ceba en el pueblo que deberían representar, de gente muy baja despilfarrar el dinero ajeno a la vez que se recorta la vida de casi todo, de golfos muy golfos exigir sacrificios y dejar un país en la mendicidad mientras ellos se hacían y se hacen más ricos si cabe, mandan huevos.
Son cobardes porque la vaca alemana la han convertido en morlaco astifino, han tirado a su pueblo a los leones observando la matanza trabajando de chachas en los palcos vip de la Unión Europea, que me paso yo la Unión por donde te dije, primo. Se han cagado hasta chorrearles la vergüenza por los camales, han rendido el Estado a la dictadura financiera y han optado por desangrar a esos españoles a los que deberían defender, siguen mandando huevos.
Son mentirosos porque no dicen una verdad ni con un chute de pentotal, porque no reconocen lo evidente y lo afrontan, porque mintieron para llegar, mienten para seguir y mentirán para que no les demos una patada donde se merecen. Pero no son embusteros de pata negra, no. Son fuleros de trile barato, charlatanes de mercadillo y más falsos que los brotes verdes de Zapatero, que aún mandan más huevos.

Dicho lo dicho, terminar mi llanto recordando lo que me dijo el otro día un buen amigo cuya opinión valoro y aprecio. Tomás, te estás buscando enemigos y los amigos que encuentres te volverán la espalda a la primera. Y tiene toda la razón, pero entre que yo me quedo como dios y que de esos enemigos y amigos no quiero ni en pintura, creo que voy a seguir en mi línea, hasta que me partan las piernas. Así que finalizo la tribuna demandando a los canallas, a los mentirosos y a los cobardes que se marchen de una puñetera vez, que ya va tocando.

miércoles, 19 de junio de 2013

La cagada de Cavada


José de la Cavada, director de relaciones laborales de CEOE. Otro dóberman de la patronal que pasea entre los trabajadores sin correa ni bozal. Un chimpancé con una ametralladora, un alelado con galones, un cacique taíno que desprecia el taparrabos y se viste de chaqueta y corbata para vomitar sandeces encima de sus indígenas. Un espécimen mono-neuronal, un cabestro empresarial con galones, un fascista desmadrado, sádico cortijero, el señorito Iván que abusa de Paco el bajo y humilla al deficiente Azarías. Todo esto y mucho más es, presuntamente (hay que huir de los juicios) José de la Cavada.

Se congratula el virrey de que las diligencias ya no circulen. Muchos días son cuatro para acudir al funeral de un padre. La plebe dispone ya de coches, Renfe va a sacar el TAC (tren ataúd cercanías) y ya se ha cerrado el trato con Air Berlín para crear las “Tanatorio Airlines”. Que el trabajador gaste en unos litros de gasoil, adquiera un bono cementerio para el AVE o se beneficie del paquete” vuelo ida-taxi al camposanto-corona-plañideras clase A-incineradora-transporte hasta el nicho-taxi de vuelta al aeropuerto-viaje de vuelta en turista con cacahuetes incluidos”. Todo en el mismo día.

A don José sus colegas de la CEOE le definen como brusco. Yo, que estoy en el otro lado, en el de los que sufren, y siempre atendiendo a lo que refleja la sabiduría de la Real Academia de la Lengua, prefiero decir que este señor feudal es, simplemente, un idiota de manual (presunto, que no me llega para las tasas judiciales). Porque hay que ser muy tonto para, en la situación en la que nos encontramos, no pensar antes de soltar la puya. O eso, o ser un canalla que, consciente de sus palabras y convencido de ellas, quiere que los trabajadores volvamos a la época en la que el villano mataba por comerse las sobras del castillo.

Kant afirmaba que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. A este oficialillo de la tiranía habría que aplicarle que el poder envilece, y el poder absoluto envilece absolutamente.

Hola don Pepito, hola don José. Pasó usted por mi casa, yo su casa hipotequé. Vio usted a mi abuela, a su abuela yo la vi, pero al entierro tú no puedes acudir. Que te envíen los restos por SEUR…Ya sé, se me va la pinza, pero veréis, al igual que muchos de vosotros, estoy harto de aguantar tanto estúpido como por el mundo camina.

jueves, 13 de junio de 2013

El encalomo político


Hoy he aprendido una nueva cosa que deseo compartir con vosotros, sufridos paganos. El noble arte del “encalomo”. A saber. El “encalomo” consiste en que amigos de lo ajeno se esconden dentro de establecimientos para, una vez no hay nadie, dejarlos limpios como una patena, llevándose todo lo que tenga algún valor y, con la talega rebosante, salir del mismo de la mejor manera posible. Pues bien. Me suena conocido el tema.

Va a resultar que lo que hacen los que todos sabemos es un “encalomo” de manual. Porque, aunque los métodos no son los mismos y los establecimientos esquilmados tampoco, la similitud es más que evidente. Corruptos de traje, corbata y apellidos se esconden en las administraciones públicas para, amparándose en el escudo de la posición, vaciar la caja, meter en la saca propia hasta los tiradores de las cisternas y desaparecer en un susurro. Y como  estos palomos le han cogido vicio a encalomarse todo lo que se les cruce, repiten la fechoría una y otra vez.

Pero ahí no terminan sus andanzas, qué va. Han visto estos encalomadores que  en el país de las maravillas no pasa nada, y han cambiado el modus operandi. Ya no se esperan a que la noche caiga serena y tranquila para delinquir a placer. Encaloman a pecho descubierto, desfiles y fanfarrias acompañando al atraco, paseo bajo palio si es menester.

A algunos ya han trincado con el carrito del helado, pero me da que les trae sin cuidado. Dicen las malas lenguas que al último que han pillado le han escuchado decir “a mi plin, Undargarín”. Ojo, que esto no lo puedo confirmar, que no sé yo si será verdad, que la gente es muy borde...

Por el por si acaso y si me lo permites, un consejo te doy porque encalomado estoy. A estos pajarracos no les pierdas de vista, vigila sus pasos, que no desaparezcan ni un segundo que seguro que la lían. Y, sobre todo, si aprecias tu integridad, que no se te ocurra darles la espalda, desgraciado, porque si lo haces, no lo dudes, te encalomarán a lo bravo y te dejarán el trasero como un bebedero de patos sedientos. Tú mismo.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Recorte en el sueldo de los funcionarios


Qué viene, qué viene. El Ministerio de Hacienda ha emitido un comunicado en el que quiere dejar claro que  el anteproyecto de Ley de Reforma de Racionalización y la Sostenibilidad de la Administración Local no incluye ningún recorte del sueldo de los funcionarios de las corporaciones locales. Como diría aquél, la cagamos, Barrimore.

En esta vorágine lingüística de bautizar los atropellos y la extirpación traumática de derechos con palabras y términos de complicada interpretación (práctica habitual de un Gobierno que miente cada vez que habla), Cristóbal Montoro nos ofrece una nueva versión escrita del cómo decir que te voy a crujir, pardal, sin que lo parezca ni de lejos. Qué no te enteras, funcionario de mierda, que no te vamos a tocar el salario, no. Tan sólo fijaremos unos “topes salariales” para cada grupo de pertenencia, de forma y manera que, aunque tu sueldo base y el del 70 % por ciento de los empleados públicos del país está por debajo del salario mínimo interprofesional, el resto que cobras hasta los mil euros que levantas todos los meses, pues como que no, que es una indecencia, que hay que ahorrarse esos cuartos. Mi tesoro. Para echarse a temblar.

Pero ahí no acaba la cosa. El ministro esgrime que, para que España vuelva a ser Jauja y no el suburbio alemán que realmente es, hay que introducir la cultura de la evaluación de los servicios a través de la inclusión del concepto de “coste estándar”. Si el servicio público que se ofrece cuesta más de lo estimado como admisible, va a ser que te lo retiro para que lo haga otro. Y si encima resulta que ya existe ese otro que lo está haciendo, como no quiero duplicidades, me lo cepillo de igual manera. Bien, creo que en este punto estamos todos de acuerdo, es una medida como poco lógica. Pero aquí es donde a mí me asalta una pequeña duda. A saber.

Por ejemplo, si en un departamento de una Diputación hay funcionarios que ocupan un puesto de trabajo tras aprobar una oposición realizada en condiciones de igualdad, mérito y capacidad, y que lo desempeñan con profesionalidad e imparcialidad, qué carajo pintan un diputado y un asesor al frente de dicho departamento. Entonces, en estricta aplicación de las tesis de Montoro y visto lo que diputado y asesor ganan al mes, aquí el coste del servicio se sale de madre y padre y la duplicidad es más que evidente. En consecuencia, con la nueva política de costes estándar más un ápice de sentido común, los primeros que sobran en el sistema son ellos, ¿no? Pues ahora, esto que escribo de una Diputación, lo colocamos en cualquier administración local, autonómica o del Estado y, vaya por Dios, nos encontramos con el verdadero agujero negro (y todo esto sin nombrar al Senado). Duérmete niño, duérmete ya, o el coco Montoro te comerá.

Y ésta es mi duda de antes y aprovecho la tribuna para darle el oportuno traslado. Amigo Cristóbal. Dime, hombre de dios, ¿prescindirás de éstos que te nombro o, como es de suponer, le bajarás el sueldo a los empleados públicos para que a los de la cuerda política no les falte teta de la que agarrarse y chupar? Porque me da a mí que, por no variar la costumbre, pagarán vuestros platos rotos los que no tienen parte ni culpa en el destrozo mientras vosotros, únicos causantes de la ruina, seguiréis perpetuando el abuso. Ya os vale.

lunes, 13 de mayo de 2013

El rey ya hace footing


Es que hay que ver cómo somos, estamos a la que salta. Me pregunta Juan, mi vecino, que tiene una bandera republicana colgando en el balcón, que si era verdad que el rey Juan Carlos había salido pitando de España como hiciera su abuelo, con destino a Marsella vía Cartagena. “He oído que el rey ha salido corriendo del país. ¿Tú crees que será verdad?...” Y estaba contento, el hombre. Diría que hasta le asomaban las lágrimas.
Y me ha tocado bajarle del burro. “Pues va a ser que no, amigo mío. La noticia no es así. Lo que publican los medios es que el rey, campechano entre los campechanos, les ha gastado una chanza a los periodistas y les ha dicho que algún día lo veríamos corriendo por ahí, que no es lo mismo aunque se parezca. Y ahora, si quieres, me cuentas que no te extraña, que así cualquiera, que el monarca, aunque lleva más chapas y remaches que la Mir, se jala las millas más rápido que Ben Johnson celebrando la Nochevieja en Cali. Y, si así te relajas, me gastas la coña de que si le ponen un tirachinas en las manos y le sueltan un elefante, se sube el Angliru en triciclo. O que si le cruzan por delante a la  Zu Sayn-Wittgenstein en tanga, abanicos de colores parecen sus patas. Juan, lo que te apetezca, menos echarte a llorar, hombre, que no pasa nada, que todo se andará…”
Y es lo que ocurre. Que alguno hay por este mundo cruel que lee o escucha lo que quiere y no lo que es, luego se hace ilusiones y después, otra vez en la cruda realidad, se da cuenta de que nada cambia ni cambiará jamás al sur de los Pirineos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Carlos Fabra y un amargo pepino


Afirma Carlos Fabra que el New York Times se la trae al pairo. Y lo dice de corazón, no miente el jefe del Scalextric de Castellón. A este señor se la trae floja el Times, la Biblia, el código civil, la Constitución y el libro gordo de Petete. Le importa un carajo todo y todos, que se jodan, como vocearía su amada hija.  Con que no se le caguen los estorninos en la estatua de la entrada va sobrado. Nos hallamos ante un gran hombre.
Un gran señor que aporta la imagen que tenemos los españoles allende nuestras fronteras. Enseñas una fotografía de esta reencarnación de Capone, cuentas un par de nimiedades, como lo de la ex alcaldesa de la Muela, los eres andaluces, la gürtel, la vida y milagros de Bárcenas, las aventuras de mango lo que sea Undargarín y otras más, y llegan los americanos, las ven en los papeles y alucinan. Ellos, que son capaces de arrasar un estado en tres minutos, flipan con la consentida corrupción que ha asolado y destruido España, con que en este país los chorizos de dos patas se paseen a miles por la calle, con total impunidad y colosal falta de vergüenza, sin que la humana justicia haga caer sobre ellos el peso equilibrado de las leyes.
Y los yanquis tienen razón. Porque no se puede confiar en el que no actúa con corrección, porque ya te hartas de contemplar cómo la aplicación de la legalidad no es la misma para todos, porque el que legisla es un tramposo y porque el que tiene que velar por ti se pliega ante el color de la sangre y el peso político y económico.
Y no sigo, que no me sienta bien coger estos globos, ya me he hecho muy mayor y, además, tengo un problema. Soy español, estoy muy orgulloso de serlo y moriré en esta condición. Pero me han robado mi España, esta España no es la mía, esta España es un fraude mayúsculo, un gran timo, una falsificación con la que no me identifico. Mi España es una España valiente, una que no tolera los abusos, que lucha unida contra el estafador, que aparta al mentiroso y castiga al corrupto. Una España que a buen seguro  aún debe de existir, oculta y encogida en muchos corazones. Una España que no entiende de clases, solidaria y firme, una España que respondería rápida ante todas estas agresiones, una España que sabría ser justa. Ésa es mi España…
La busco pero no la encuentro. No sé, igual toca reinventarla. Hasta entonces, mientras me seco las lágrimas, afilo los cuchillos y digo una cosita con todo el cariño del mundo al señor Fabra y a los muchos que son como él. Que os den bien dado por donde amargan los pepinos amargos. Al fin y a la postre, vosotros sois los traidores que habéis secuestrado a mi España. Y quiero que me la devolváis, mangantes, que puede que todavía esté viva…

martes, 7 de mayo de 2013

Infanta, imputada y suspendida


Venga. A ver si continúo haciendo amigos. Llevo un buen rato dándole vueltas al tema y no encuentro las palabras precisas para definir cómo me siento sin meter la pata hasta el fondo. Por mucho que intento evitarlo no se me ocurre forma políticamente correcta para expresar cuál es mi estado de ánimo. Así que, muy a pesar mío, no me puedo resistir y ahí voy, que me perdone el espíritu de Felipe V y ya de paso todos los borbones habidos y por haber hasta el apocalipsis final. La justicia en este país es una soberana mierda…¡Uy!...Creo que me he pasado….
Infanta, imputada, borbona, desimputada, duquesa, suspendida, inocente, ausente, culpable, espabilada, tonta, muy lista…Quién sabe qué será, será. Lo único asquerosamente tangible es que la hija del rey es más que es resto de los españoles porque así lo dice su apellido y que nada existe en España por encima de la estirpe en el poder desde noviembre del 1700. Y esto no me lo puede negar ni el que asó la manteca. En consecuencia, y ante esta evidencia y otras más, no me cabe otra conclusión que la anteriormente expuesta. Esta justicia es una enorme mentira, una tuerta que ve lo que quiere y que se pasa por el forro la igualdad.
Dicho esto y ante lo que pueda pasarme por mentar a los intocables, decir que escribo estas líneas bajo los efectos de cuarto y mitad de ansiolíticos y siete cubatas…¿Ah?...¿Qué eso ya no es atenuante?...Pues entonces, una banda de kosovares me ha obligado amenazándome con un cutter de los chinos…Ya, no cuela…Ahí va otra…El fantasma de mi abuelo, carlista de pro, me ha poseído y ha sido él, ha sido él…Tampoco…A ver ésta…Se me ha muerto el galápago y la depresión me ha vencido, que una mala tarde la tiene cualquiera…
Bueeeeeno, qué remedio, tendré que asumir mis palabras y afirmarme en que, tal y como ya he escrito, en España eso que algunos cachondos llaman justicia es una colosal montaña de guano en la que estamos enterrados casi todos. E insisto en lo de casi todos, que los de siempre no sólo están al margen sino que, desde su mundo, nos miran y se descojonan. Es lo que hay. 

jueves, 2 de mayo de 2013

La canción de la ovejita


Me gusta cuando bala la ovejita, BEEEE. Y cuando le contesta el corderito, BAAAA. Éste es el hit parade al que se agarra la banda del púlpito, esa reata de músicos malos, zambomberos y rascadores de botellas de anís. Vamos, que una Milschafe indica el camino y los borregos bailan el compás. Y no es que me haya dado un ataque ovino ni que me haya tragado cinco capítulos de Heidi. Es que escuchado y leído lo último en la lista de grandes éxitos, es lo que me parece.
Por el lado grande, por lo macro. Mein Führer Ángela, hay que ver qué mal me caes, cacho carne, entona el balido y nuestro pusilánime y cobarde carnero, con sus cuernos enrollados, obedece. Mariano, estruja, que viene la bruja subida a su tren. El pueblo español es ocioso y además tonto, muy tonto. Y ahí va el presidente, encogiendo el escroto y loando a la invasora, sin valor ni espíritu para atacar la crisis de frente y crecer. Digo yo que quién quiere capitanes con frenazos en los calzones. Pero lo ario es lo que se lleva.
Ahora la vertiente doméstica. Esperanza, que oye un cencerro y piensa que es la filarmónica, nos muestra el camino de la salvación.  Le gustan las fiestas del lugar, los cohetes que al subir hacen fiiuu, hacen PUM, y hacen PAM. Y los demás a ella plin, a ella plin los demás. Y para hacerle los coros al futuro del PP, cómo no, González Pons, ejerciendo de cordero con espolones. Hay que auparse al carro de la próxima jefa, un transporte goloso desde el que descargar la impotencia propia en los empleados públicos. Lo fácil. De todo menos gónadas para atreverse con el chollo político. Prohibido decapitar a la bestia, lo suyo es recortar la falda hasta que asome Cuenca. Y cuando no queden flecos, a seccionar el maniquí por los tobillos.
Y en el mientras tanto, a falta de moruecos que la metan bien, los españoles a abrir la boca como un caimán mellado, que el sable es mandoble y tenemos que digerirlo. La ovejita se ha roto una pata, que lata, que lata, que no puede andar. Menos mal que aún quedan pijos y millonarios para gastarse los dineros de los que ya no dispone la extinta clase media, requiescat in pacem. O, mejor que eso. Los niños y niñas se pueden entretener con abdicaciones, entronizaciones y saraos paralelos, para lelos. Existe un mundo de ilusión y fantasía, de reyes y princesas, de nobles y aristócratas al que nunca, nunca jamás seremos invitados los gilipollas que lo estamos sufragando tiempo ha. Viva la edad media. Viva la monarquía.
Pues ante todo esto, que no me pidan paciencia, que se me ha terminado. Vuelva usted mañana. O no vuelva, que lo mismo da.

lunes, 22 de abril de 2013

Hay un duende en el sofá


Me he quedado con ganas de más. La obra “Hay un duende en el sofá” se me pasó en un suspiro, entre risas y atenciones, enredado con los versos que las niñas y los niños del Grupo Mornés, que reparten sus edades entre los 8 y los 13 años, representaron el domingo 21 de abril en el teatro del colegio María Auxiliadora. Tras una presentación de caramelo, empezó la función con una canción, la misma con la que, tras 75 divinos minutos, se cerró la tarde. Y entremedio la magia, el embrujo de los pequeños. Cinco actos llenos de vida, réplicas perfectas, actrices y actores poniendo en escena un libreto original, una obra a la que entregaron su luz y que bien supieron defender. Nadie mejor que ellos para acometer tamaña faena. La naturalidad y la espontaneidad son fundamentales encima de un escenario y los miembros del grupo Mornés demostraron que andan sobrados tanto de lo uno como de lo otro.

Fue, sencillamente, delicioso, un placer para los sentidos, un rato maravilloso. Algo que no se debe detener, que hay que continuar, que seguro va a prolongarse mientras ellos lo deseen. Es teatro, y el teatro necesita funciones, mostrarse espléndido en diversos escenarios. Y cada vez que se represente, mejorará la precedente, porque los intérpretes son buenos, muy buenos, genios capaces de cualquier cosa. Verlos atreverse delante de cuatrocientas personas con una obra en verso, lo que la hace más difícill, no acobardarse y devorar sus papeles es razón válida para creer que la vida sigue siendo un regalo. Yo así lo siento, ellos me lo han hecho sentir.

Porque valen la pena. Mafer Gutiérrez, Clara Verdeguer, Lucía Sánchez, Irene Navarro, María Moya, Beatriz Cano, Alba Lillo, María Carrillo, Thais Mora, Rocío Gil, Ana Fernández, Xenia Mora, María José Vázquez, María Salinas, Lucía Collado, Jorge Tarí, Daniel Sánchez, Gorka Pastor, Daniel Herrero, Alejandro Esteso, Eugenio David Herrero,  María Gómez, Marta Andréu, Amanda Giménez, Blanca Abellán, Mireia Sáez, Juan Carlos Gutiérrez, Natalia Mañogil, María Marco, Tomás Salinas, Dora Moreno y Fernando Gilabert. Así se llaman. Estos son los nombres de los increíbles y fabulosos miembros del Grupo de Teatro Mornés.

Y a ellos quiero enviarles este mensaje. Con todo el corazón. Sólo puedo daros las gracias por ser como sois, por estar ahí, por ser tan valientes y por, una vez más, dejarme, dejarnos participar de vuestro trabajo y contagiarnos vuestra ilusión. Es imposible no quereos. Yo os quiero, y mucho, ya lo sabéis. Y no me cansaré de hacerlo. Gracias, gracias y gracias.

jueves, 18 de abril de 2013

Teatro solidario del Grupo Mornés


No todo en esta vida en la que nos toca bregar son desengaños, fraudes y corruptelas. Aún quedan algunos que le aportan alegría e ilusión, que la embellecen con su trabajo y con su sacrificio. Y todo ello únicamente a cambio de una sonrisa, un aplauso. Es así de sencillo, así de fácil, así de maravilloso.

En Alicante, este domingo, 21 de abril, a las 18:30, y trayendo sólo un kilógramo de alimentos, tú, que estás leyendo esta tribuna, si quieres y tienes la oportunidad podrás disfrutar del estreno de la obra de teatro “Hay un duende en el sofá”. ¿Y quiénes te van a hacer este regalo? Verás, te cuento. Los integrantes del Grupo de Teatro Mornés,  28 niñas y niños de edades comprendidas  entre los 8 y  los 13 años se van a atrever a representar en el salón del colegio María Auxiliadora, en la calle Isla de Corfú nº 7 de la capital alicantina, una pieza teatral original e inédita, una obra escrita en verso (lo que la convierte en una encomienda más difícil) y que va dirigida a todo tipo de público. Ellos van a interpretarla por primera vez. Y te garantizo que lo hacen muy bien, que son muy buenos, que son fantásticos y valientes. Y, por si no fuera bastante con lo anterior, también son solidarios, pues toda la comida que recojan irá destinada a la asociación EDUCATEA (Asociación para la atención del trastorno del espectro autista).

Vale la pena que si puedes, acudas, que te olvides de todo durante un rato y que te limites a disfrutar escuchando y observando a este increíble equipo de actrices y actores que, no lo dudes, se van a entregar a fondo para que, por lo menos durante algo más una hora, tu vida sea más dulce, más divertida, más llevadera.

Así que, ya sabes. Ven a verles actuar y de esta forma comprenderás que todo lo que aquí he escrito es, simplemente, verdad. Son geniales, son fabulosos. Son 28 personas por las que pelear hasta el final. No seas tonto, no te los pierdas.

Si al fin te decides, si quieres sonreír, el domingo por la tarde nos vemos allí.

viernes, 12 de abril de 2013

El Tossal está "haberiado"


Como suena, tal cual. En unas dependencias municipales, en una zona deportiva y en la puerta de los aseos y la zona de vestuarios. En el monte Tossal de Alicante.” Haberiado. No hay agua en toda la istalacion”. Haberiado. Ya puestos a que el niño nazca, dan ganas de redactar el cartel completito. “Haberiado. No ai hajua en toa la Histalacio. Halluntamiento de halicante”. Haberiado.
Y digo yo, sin ánimo de ofender a nadie, que ya que estamos, bien podría alguien grabar el mensaje en mármol o esculpirlo en piedra y después, tras acto solemne, enterrarlo junto a un cascote de hormigón de cualquiera de las pistas, un pedazo del césped artificial o un retal del remiendo de una red de fútbol. Así, las generaciones futuras, los seis o siete que sobrevivan a la invasión de los merkelianos del norte, cuando se encuentren buscando trufas entre las ruinas se tropezarán con todo el paquete y dirán; “Joder, no me extraña que todo se fuera al carajo. Menuda tropa”.
Porque, al margen de faltas ortográficas que no hay que valorar, que cada uno escribe como puede, sabe y se le antoja, la zona deportiva está realmente averiada, sin hache y con uve. No hay dinero en el Ayuntamiento de Alicante para estos caprichos. Tiran más dos macetas y unas fotografías en la romería que cuidar lo que se tiene.
Y ya puestos, fácil es deducir que tampoco debe de haber un euro en caja para renovar el tapiz de las instalaciones municipales en las que entrena y juega la S.C.D. San Blas. Total, para qué. Si sólo son 16 equipos de futbol, con más de trescientos niños que, visto el trato que se recibe desde el consistorio, no se merecen jugar en un campo sin agujeros. Son rodillas y tobillos jóvenes que se recuperan rápidamente de cualquier lesión muscular. O eso deben pensar desde la concejalía que dirige Mariano Postigo, que algo tendrá que ver en esto ya que, todo hay que decirlo, promete y promete año tras año que va a levantar el campo de minas de San Blas y va a poner en su lugar uno en condiciones. Promete y promete.
Y uno, desde su inocencia y temiendo la escaldada, no se atreve a preguntar por los dominios de la Concejalía de Fiestas y Deportes de Alicante  cómo andan las cosas, que por qué no arranca de una puñetera vez el compromiso adquirido. Da miedo hacerlo, no vayan a contestar que el asunto está Haberiado.
¡Qué viva Cervantes! ¡Qué viva Pelé! ¡Qué biba el halluntamiento de Halicante!

A trescientos metros


Pues no me parece mal del todo eso de que los ciudadanos se coloquen a trescientos metros de los políticos. Una atractiva medida, digna de un concienzudo análisis… Me gusta... Pero yo lo propondría al revés, a ver qué os parece. Yo prohibiría a los políticos acercarse a menos de trescientos metros de la ciudadanía.
Pensad, malditos. El riesgo para el personal perdería su intensidad si colocásemos a todos los de la casta en un gueto, cerrásemos la puerta y escondiésemos la llave en el Antártico o en la estación espacial. Todos juntos, sin escatimar los lujos, que no les faltase de nada, que no pasasen hambre. Un spa babilónico, un edén en el que pudieran retozar, refocilarse y desparramarse sin que les invadiera el apetito por tornar al mundo civilizado. Con embarcadero, puerto deportivo, pista de esquí, coto de caza, un parque natural, casino y banda ancha.
Quizás así nos los quitaríamos de encima y podríamos recuperar las riendas de nuestra vida. Porque me creo yo que de otra manera va a ser que no, que nos los tenemos que comer sí o sí. Y a mí ya no me pasan de la garganta.
Frivolidades al margen, una reflexión, una tontería que se me ha ocurrido. Un estado democrático en el que los elegidos por el pueblo soberano tienen que protegerse de sus electores es un estado que está muerto. Del todo. Y si no, que me lo expliquen. Urge la regeneración ante la degeneración. 
Volviendo al asunto de los trescientos (metros, que no espartanos), me comprometo a enviar unos telegramas a Zarzuela, Moncloa y a la Merkel, a ver qué opinan del tema. O unos correos electrónicos, que me salen más baratos. O unos whatsaaps. O mejor ni me molesto, no sea que no les caiga bien y me hagan un escrache policial en el portal de mi casa. Mamá, tengo miedo.

viernes, 5 de abril de 2013

La infanta se libra


Última hora. Se baraja como fecha posible para la citación de la Infanta el mismo día en el que las ranas críen pelo. Todo indica que, hasta ese preciso instante, no hará falta tomarle declaración a la hija del Rey. Y aun entonces habrá que discutirlo, porque si los batracios no se pueden hacer una trenza de espiga, no se recomienda molestar a doña Cristina. Tiene que ser pelazo, pelazo, nada de extensiones. Además, total, para qué. Si aunque confiese la muerte del Torete no le va a pasar nada. Tiene como abogado a Roca y de su parte al fiscal, con lo que sólo quedarían para acusarle mi vecino del cuarto, republicano de toda la vida, y el club de fans de la Pantoja. Y ya me contaréis qué pueden hacer ante la armada invencible desplegada para la ocasión. Así que desde Zarzuela y respetando mucho la justicia ya han avisando que si la niña tiene que ir, irá. Pero que ir por ir, pues como que no. Faltaría más.
A mí me huele a cabrales. Una vez más nos la dan con queso. La justicia es igual para todos. Y una ful de Estambul.




jueves, 4 de abril de 2013

Don Cicuta González


Digo yo que podré decirle a este señor lo mismo que él me dice a mí. Bueno, a mí, a ti y a todos. Porque este proyecto madrileño de don Cicuta se ha dado el lujo de llamarnos tontos en voz alta y sin cortarse un pelo. Quiere este Goebbels de cajetín ponerle límites a la libertad de información. Claro, como los españoles somos una banda de descerebrados incapaces de pensar y razonar, ahí están él y los que son como él para hacerlo por nosotros mientras se pasan por el forraje personal la Constitución y lo que no es la Constitución. Los borreguitos no tenéis derechos. Los borreguitos, a pastar sin dar un balido más alto que otro, que ni poneros los pantalones sabéis. Tontos de la baba, paletos, ya os indicaré yo qué es lo que se ve, qué es lo que se escucha, qué es lo que se lee, qué es lo que se dice, qué es lo que se siente…
Pues bueno, allá voy, que llevo muy mal lo de ponerme un esparadrapo en la boca y, según se deduce sin esfuerzo de las doctas palabras del ilustrado, soy un tarado…A ver…¿Cuál es mi cámara?...¿Ésa?...Hala, ya estoy. Váyase a tomar por saco, señor González. Le envío a un saco a su medida, al mismo saco al que me ha mandado usted, al que abriga idiotas. Y le ruego sepa disculparme, porque yo no estaré ahí, ya que ése no es mi sitio. Básicamente porque, aunque no se lo crea, yo sí sé distinguir entre el bien y el mal, entre el día y la noche, entre el cabal y el payaso, entre el honorable y el despreciable. No necesito su vara de pastor para funcionar y, que lo tenga claro, estoy harto de todos ustedes. Así que, en un quid pro quo razonable, cada vez que desde el lado en el que moran los brahmanes me venga un insulto, yo lo devolveré con sumo placer y en justa correspondencia.
Y ya metido en harina, para que vea que no es inquina, aprovecho el tirón y hago extensible la comanda al señor Griñan. Otro que sigue pensando que los españoles somos imbéciles, otra ave rapaz que se cree que volando y volando estará a salvo toda su vida. Otro al que hay que aguantarle las sandeces. Otro que, casualmente, fíjate tú qué cosas, anda también ocupando la presidencia de una comunidad autónoma.
Ya me lo decía, pobrecito, el difunto de mi abuelito. Tomás, no se le puede dar una metralleta a un chimpancé, que seguro la lía. Pues eso. Que tenemos el circo lleno de monos.

miércoles, 3 de abril de 2013

Cristina imputada


Era de esperar. Y para algunos, de desear. Porque, a ver, cómo se come que en una casa exista uno que mete el dinero a capazos mientras la otra parte no se entera. Y más difícil digerir que en este mete-saca de billetes continuo no se le ocurra a la supuestamente indolente preguntarle a su churri de dónde salen los cuartos con los que se paga la hipoteca de la chabola. Que no hay nadie tan tonto. Así que, por mucha sangre azul que riegue su cuerpo, la ex intocable algo debería saber y algo también empujar para que la cifra fuera respetable. El apellido es el apellido, y arrastrar, arrastra un huevo y parte importante del otro.
Pero seamos justos. No condenemos a toda una Infanta por ceder el no sabe usted quién soy a su marido para que éste trapichee a destajo. Porque esto es lo dice el juez Castro. Lo que sí hay que reprocharle, lo que la convierte en imputada real es el aproveche desmadrado del nombre, es el conocer, permitir y quién sabe si fomentar el mangoneo (la justicia, ésa que puede que sea igual para todos, lo dictaminará). Y lo dice un juez que se está jugando los piños en el envite. Una osadía que igual se queda en nada, que los cimientos de esta España de coña se han removido y van a cargar con cosacos, fiscales, medios afines, el sursuncorda y un tratado de historia de treinta tomos.
Porque aquí, donde vosotros y yo vivimos, hasta el palanganero de la duquesa de Alba está dispuesto a alistarse a una cruzada y capar al rubio balonmanista, el único culpable de la infamia. Y si no, ya lo veréis. Que lo de doña Cristina tiene muchas  papeletas para no pasar de ser un susto de nada, una pequeña rotura fibrilar que se recupera en una semana. El miércoles que viene juega seguro contra los franceses…¿O ése era Messi?...Ya me he liado…Me patinan las neuronas. Ruego me disculpéis. Es que acabo de leer lo de Griñán y su actuación parlamentaria y se me ha bloqueado el cerebro. Sólo ha dicho una verdad el puñetero. Que en Andalucía se lo han llevado unos desaprensivos que malversaron dinero de forma ilegal para beneficio propio. Ahí has dado. Lo que toca es entrullar a esos chorizos. Sean quienes sean, ¿no?
Bueno. Me vuelvo a lo mío. El Estado se ha convertido en un estadillo de cuentas, cuentos, cuentistas y cuenteros. Y, para recuperarse, necesita que, le pese a quien le pese, el que la haya hecho, que la pague. Se llame como se llame. Ergo, hermanos, abrid bien los ojos y lavaros las orejas que la cosa está como para perdérsela. Fiesta. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Esteban, recalifícame la Albufera


Como soy un enfermo, me imagino la supuesta conversación entre el hipotecado empalmado Undargarín y González Pons, y me meo todo. Incontinente mental que es uno. Digna de ser grabada con un micro camuflado en un florero de diseño o, si no alcanza el presupuesto, con un walkie de la Barbie dentro de una freidora, aunque se confundan las palabras con el chup chup de los calamares. Qué pena, mare, qué pena.
“Esteban, recalifícame la Albufera, que te levanto ahí unos adosados y después, como quien no quiere la cosa, un campo de golf o un puerto deportivo. Venga, hombre, no seas tonto. Si total,  son cuatro charcos de nada, llenos de mosquitos de palmo y que están para mí ahí, llevan siglos esperándome… ¿No? Piénsatelo bien, que ya sabes que soy el yerno alto, guapo, rubio y deportista, el preferido, un máquina... ¿Otra vez no? Pues mira lo que te digo, no te voy a insistir. Ni para ti ni para mí. Organizamos los juegos de verano, aunque sea de coña, y me olvido del tema. Me marcho con la murga a otro lado, que me han dicho que igual me consiguen el Museo del Prado para montar un videoclub. Y si no me sale el negocio, me agencio El Escorial, meto los restos de la familia política en una fosa común y una vez despejado lo transformo en un spa de cojón de mico. Y como la cosa funcione, muevo los hilos y me dejan Cabrera para que me construya una villa meona para las vacaciones. Como es un parque natural protegido, pues no vive ni Dios allí y me podría pasar todo el día en pelotas, un flipe. Ya sabes, es bueno estar cerca de los suegros pero no tan juntos, que uno pierde su intimidad y tal y tal.”
Y a todo este relato de ficción, sólo añadir: Joer, y que este tío no esté todavía en el trullo. Así nos va.

martes, 19 de marzo de 2013

Corinna, víctima del copago


Ya es definitivo, no tiene vuelta atrás. De nuevo cae la guillotina, el sistema se ceba en los más necesitados. En concreto, en una pequeña criatura, desvalida e indefensa ciudadana de Corruptolandia, este país temático que empieza en el estrecho del llanito y termina en los Pirineos. Hay que ponerle coto a esta tiranía, no sé dónde vamos a llegar, Manolita. Qué será, será lo que quieren de nosotros.
Inocente comisionista, Corinna Zu Oriol Pujol Undargarín Sayn-Wittgenstein Bárcenas (Coripuyi para sus amigos) no podrá llevarse al colegio el condumio diario en un tupé guarro, tupperware para los de la EGB. Y todo porque su escuela es gallega y por allí los que velan por la salud y el bienestar de los estudiantes no se fían de lo que estos descerebrados pueden introducir en sus fiambreras. Mejor que aflojen la pasta con el copago de los comedores, medida progresista donde las pueda haber, válgame Santiago apóstol.
Nunca se había visto tan brutal injusticia, tanta falta de consideración. Los desalmados gobernantes no se dan cuenta de que a Coripuyi no le alcanza entre comisiones, iteuves y sobres para sufragarse el papeo. Ni su papá Jordi ni su tito Juancar dan crédito (Bankiarota tampoco). Pero es lo que hay, ¿no?
La consejería de Educación de la Xunta de Galicia no se considera capaz de garantizar el análisis, la trazabilidad y el principio de cautela (ahí es nada, me lo expliquen, por favor) sobre las comidas elaboradas en el hogar y debe vigilar para que lo que se consuma en los centros escolares sea salubre y nutritivo. Vamos, Coripuyi, que la mierda con la que te alimentas en casa ni se te ocurra traértela al cole. Lacón de primera con grelos talla Nacho Vidal, lo que no sea eso no pasa del zaguán. Así que, dónde vas Coripuyi con esa tortillita y esos macarrones, que en tu casa a los mil euros sí que llegáis, que no estáis como el Undar, que ni cera para los esquíes puede ya comprar…
Fuera de coñas. Disculpad el desvarío, pero es lo que tiene leer y mezclar las noticias cuando el que las lee y las mezcla está harto de aguantar tanta basura. Y es que veréis, entre lo de la Corinna, el hijísimo Oriol, el yernísimo Iñaki, el cabronísimo Bárcenas, el rescate chipriota (experimento ideado para ver hasta dónde se puede estrujar a los paganos de un Estado) y demás tropelías me he encontrado con lo de los comedores gallegos. Y ante esto no he tenido más remedio que ciscarme en la que los parió a todos, juntos o por separado. Vosotros me entendéis.

viernes, 15 de marzo de 2013

Me sobra mucho mes al final del sueldo


Me mandan un correo electrónico con una fotografía. Un pedazo de cartón, adosado a una farola con cinta adhesiva transparente, exhibe un mensaje lapidario. Me sobra mucho mes al final del sueldo. Una joya de la literatura, para guardar en la memoria y no olvidar jamás, que el que desprecia su historia está condenado a repetirla.
Parto de la base de que el redactor debe ser uno de los afortunados que goza del privilegio de poseer una nómina, hoy en día cosa más difícil que encontrarse por la calle un mechón de la crin de un unicornio blanco. Y que dicho honor y regalía no le permite más que subsistir hasta que su caja se vacía, posiblemente al día siguiente del ingreso. Suerte la suya, que muchos son los que disponen con libertad de todo el mes.
Ahora bien. Yo le recomendaría al ciudadano amigo que anduviese ojo avizor, que tal y como están los sátrapas de desquiciados igual mandan dos peritos caligráficos, le localizan y le meten una tranca de dimensiones bíblicas. Porque bien es sabido que la patulea gobernante, enterada de la fechoría, tendería a considerar, en línea con su mermada capacidad y dilapidado conocimiento, que no le debe de ir tan mal al anónimo escritor cuando ha sido capaz de hacerse con cartón y un rotulador para escribir esa ofensa al sistema, un despilfarro de la leche. Y sin faltas de ortografía, lo que indica que algo ha estudiado.
Aprovecho pues esta tribuna para aconsejarle que se esconda y/o cambie de identidad, que Sauron Montoro está a la que cae, el ojo tuerto que todo lo ve (cuando le interesa) anda pletórico y le puede mandar un ejército de orcos disfrazados de inspectores para calzárselo bien calzado. ¿Y cuál sería un buen sitio donde desaparecer un tiempo sin ser descubierto? Hay uno cojonudo, el Palacio de los Borja (o Borgia), sede de las Cortes Valencianas. Por allí no para ni Dios. Están siempre de vacaciones. Y si no, fíjate tú, ahora se van a pillar 18 días por la semana Santa. Y eso que vienen de disfrutar de 53 días correspondientes a la Navidad. La banda está reventada de tanto trabajar.
Pues lo dicho, compañero. Si lees esta parida, huye, desaparece, cógete el saco de dormir, plántate en Valencia, cuélate en un descuido en el Palacio, que ahora están en Fallas y habrán bajado la guardia, monta la tienda de campaña y te esperas paciente a que pase la tormenta. Y no te preocupes, que Montoro por ahí no mira nunca, el jodido…Mejor nos reímos, ¿no?

lunes, 11 de marzo de 2013

Estoy atragantado


Soy de buen yantar. O por lo menos, lo era, que todo me sentaba bien. Carnívoro por devoción y afición, aún pienso que podría presentarme al programa ése de “Los increíbles” para papearme, sólo o en compañía de mi cuñado, un cordero chuleteado de un tirón. Y dos huevos duros. O unos cochinillos bien pesados, a lo segoviano. Y dos huevos duros. O un capazo de longanizas y morcillas. Y dos huevos duros. O media ternera, que con ella podría si me la sirven vuelta y vuelta. Y dos huevos duros. Dos huevos bien duros.
Pero va a ser que no. Ahora, con más años y menos pelo, el cuerpo se me rebela, la sangre la tengo espesa, para hacerla con cebolla, y ya no digiero las cosas como antes. Ni tan siquiera los huevos duros. Qué le voy a hacer, la edad no perdona, y los abusos se pagan. Y de qué manera. Vivo en un continuo empacho, el hartazgo me domina, regurgito hasta la sopa de letras, que tengo la R atravesada en la garganta, la P clavada en la campanilla y la C naufragada en un empaste desde el caldito del sábado…Burp…Ahí están otra vez, ya asoman… Nada, ni con pan…
Al habla con el médico del seguro, éste me dice que, descartada una hernia de hiato, todo me viene por la crisis. Y dos huevos duros. Y algo tendrá que ver, que bien cierto es que estoy más pelado que el culo de un mandril, que el cordero lo veo en fotos y el único chuletón que conozco es el engendro ése del Bárcenas. Pero, entre nosotros, ¿qué tendrá que ver la crisis con esta indigestión perenne que me priva de los placeres de la carne? Es más. ¿Por qué se me atragantan la R, la P y la C especialmente?
Me derivan a psiquiatría. Reclínate en el diván…Espérate, que cambio el papel…Ahora, túmbate, Tomás…Mira fijamente el reloj, cómo oscila, los párpados te pesan, tu cuerpo se relaja, tienes sueño, se te cierran los ojos…Cuando cuente tres volverás al pasado, y encontraré el origen de tu mal. Confía en mí…Y dos huevos duros. Ni por esas…
Ahora caigo. He hecho un gasto inútil a la Inseguridad Social. Ya sé lo que me pasa, ya conozco la génesis de mi mal. La R de Rubalcaba y de Rajoy, la P de PSOE y PP, la C de Corrupción. Me pegan seis patadas en el hígado y me duele menos. Estoy hasta los huevos duros de tener que soportar al uno y al otro, a los cerriles de uno y del otro y, sobre todo, de tragarme por decreto a los que se han encargado de corromper el sistema, corruptos del carajo que gustoso pasaría por la quilla. Me sobran todos, me han robado incluso el apetito.